Logran revertir el Alzheimer en ratones: la nanotecnología abre una nueva esperanza

Los investigadores optaron por intervenir sobre la barrera hematoencefálica en lugar de actuar directamente sobre las neuronas

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El equipo detalla que la
El equipo detalla que la barrera hematoencefálica actúa como un filtro entre el cerebro y el flujo sanguíneo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Científicos han logrado revertir el Alzheimer en ratones mediante una terapia innovadora basada en nanotecnología, abriendo una nueva vía para el tratamiento de esta enfermedad neurodegenerativa. La investigación, liderada por el Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC) y el Hospital West China de la Universidad de Sichuan, propone un enfoque diferente al habitual: en vez de centrarse en las neuronas, se enfoca en restaurar la función de la barrera hematoencefálica, el sistema vascular encargado de proteger el cerebro.

Nanotecnología y barrera hematoencefálica: una nueva diana para el Alzheimer

En este estudio, los investigadores optaron por intervenir sobre la barrera hematoencefálica en lugar de actuar directamente sobre las neuronas. Utilizaron nanopartículas bioactivas, conocidas como fármacos supramoleculares, para restaurar el equilibrio vascular cerebral y facilitar la eliminación de beta-amiloide, la proteína tóxica asociada al avance del Alzheimer.

Es pertinente indicar que la terapia demostró ser eficaz tras solo tres inyecciones, invirtiendo los síntomas de la enfermedad en modelos animales.

El Alzheimer es una enfermedad
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que afecta la memoria, el pensamiento y el comportamiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según Lorena Ruiz Pérez, del grupo de Biónica Molecular del IBEC, “solo una hora después de la primera inyección observamos una reducción del 50%-60% en la cantidad de beta-amiloide acumulado dentro del cerebro, y tras las tres dosis constatamos una recuperación de las capacidades cognitivas que equivaldría a un rejuvenecimiento, en personas, de 20-30 años”. Esta declaración fue recabada por Clarín.

Los resultados subrayan la importancia de la salud vascular en el desarrollo de la demencia y el Alzheimer. El equipo detalla que la barrera hematoencefálica actúa como un filtro entre el cerebro y el flujo sanguíneo, protegiendo de toxinas y patógenos. En el Alzheimer, este sistema falla y la beta-amiloide se acumula, dañando el funcionamiento neuronal.

El mecanismo se centra en la proteína LRP1, que en condiciones normales transporta la beta-amiloide desde el cerebro hacia el torrente sanguíneo para su eliminación. Cuando este sistema se ve saturado o es ineficaz, la proteína tóxica se acumula.

Actualmente, no existe una cura
Actualmente, no existe una cura definitiva para el Alzheimer, aunque la investigación científica avanza en busca de tratamientos más efectivos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los investigadores diseñaron fármacos que imitan los ligandos de LRP1, facilitando la limpieza de beta-amiloide y restaurando el papel natural de la barrera hematoencefálica como vía de eliminación.

Resultados experimentales y potencial para futuros tratamientos

El experimento se realizó en ratones modificados genéticamente para acumular beta-amiloide, simulando el avance del Alzheimer. Tras aplicar tres dosis de los medicamentos supramoleculares, los científicos analizaron el comportamiento de los animales durante varios meses.

En uno de los ensayos, un ratón de 12 meses fue tratado y, seis meses después, mostraba un comportamiento similar al de un animal sano, pese a su edad avanzada.

Los investigadores diseñaron fármacos que
Los investigadores diseñaron fármacos que imitan los ligandos de LRP1, facilitando la limpieza de beta-amiloide. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Giuseppe Battaglia, profesor de investigación Icrea en el IBEC y líder del estudio, señaló que “el efecto a largo plazo proviene de la restauración del sistema vascular del cerebro”. Explicó que, al normalizar la vascularización, el cerebro recupera su capacidad para eliminar beta-amiloide y otras moléculas dañinas, permitiendo que el sistema recupere su equilibrio.

Tanto Battaglia como Ruiz Pérez consideran que este avance “es un paso prometedor hacia un tratamiento eficaz para la enfermedad de Alzheimer”, según lo publicado en la revista Signal Transduction and Targeted Therapy.

Precauciones y perspectivas clínicas

Especialistas ajenos a la investigación reconocen la novedad del enfoque y la rapidez con la que se eliminó la beta-amiloide en animales, pero advierten que los resultados en ratones no siempre son trasladables a humanos.

Una consecuencia del Alzheimer es
Una consecuencia del Alzheimer es la pérdida progresiva de la memoria. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Alberto Lleó, neurólogo y director de la Unidad de Memoria en el hospital de Sant Pau en Barcelona, advierte que “como pasa siempre en todo estudio con animales, habrá que ver su potencial aplicación en humanos según las características del fármaco”.

La comunidad científica subraya la importancia de seguir investigando y validando la eficacia y seguridad de este tratamiento antes de considerar su uso en pacientes humanos.

No obstante, el estudio representa un avance significativo en la búsqueda de nuevas estrategias para combatir el Alzheimer, enfocándose en la restauración de la función vascular cerebral y el uso de nanotecnología para intervenir en las etapas tempranas de la enfermedad.