Por qué Sam Altman, CEO de OpenAI, siente “envidia” de los desertores universitarios de la Generación Z

La trayectoria de Altman respalda su perspectiva poco convencional sobre el valor de la educación universitaria en el mundo de la tecnología

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Sam Altman, CEO de OpenAI.
Sam Altman, CEO de OpenAI. (Reuters)

La fascinación de Sam Altman con el espíritu emprendedor de los jóvenes que abandonan la universidad se ha hecho patente en sus recientes declaraciones durante la conferencia DevDay. El CEO de OpenAI admitió sentir “envidia” hacia los universitarios de la Generación Z que deciden dejar sus estudios para embarcarse en nuevas empresas tecnológicas.

“Envidio a la generación actual de jóvenes de 20 años que abandonaron sus estudios”, declaró. “Por la cantidad de cosas que se pueden crear... el abanico de oportunidades es increíblemente amplio”.

La trayectoria de Altman respalda su perspectiva poco convencional sobre el valor de la educación universitaria en el mundo de la tecnología. Abandonó Stanford University en 2005 a los 19 años, tras dos años cursando ciencias de la computación, impulsado por lo que calificó como una “oportunidad inesperada”. Decidió entonces cofundar la aplicación Loopt, dedicada a compartir la ubicación de los usuarios.

Desde la dirección de esta empresa, Altman consiguió más de 30 millones de dólares (unos 27,6 millones de euros) en financiación, incluidos fondos de firmas de capital de riesgo como Sequoia Capital. Posteriormente, Loopt fue adquirida y Altman asumió la presidencia de Y Combinator (YC), el reconocido acelerador de startups, antes de cofundar OpenAI en diciembre de 2015 junto, entre otros, al empresario Elon Musk.

Sam Altman. (Reuters)
Sam Altman. (Reuters)

Sin embargo, Altman ha confesado cierto anhelo por retomar el proceso creativo inicial de los emprendimientos: “El nivel en que OpenAI ocupa todo mi espacio mental y no puedo pensar en cómo construir una nueva empresa resulta un poco triste”, relató durante la entrevista. Señaló además que, en los últimos años, no ha contado con un “espacio mental real y libre” para imaginar qué nuevos proyectos podría desarrollar, aunque está convencido de que “hay muchas cosas interesantes por construir”.

Esta visión no es exclusiva de Altman. La lista de grandes figuras tecnológicas que abandonaron la universidad incluye a Bill Gates, Larry Ellison, Steve Jobs, Jack Dorsey y Mark Zuckerberg, quienes, como Altman, canalizaron su energía en empresas que cambiarían la industria.

La cuestión del papel de la universidad en la formación de líderes tecnológicos toma fuerza en medio de la situación laboral de la Generación Z. Actualmente, solo 41% de los jóvenes profesionales en Estados Unidos considera que un título universitario es necesario para el éxito laboral, según una encuesta reciente de ‘LinkedIn Workforce Confidence’. Por su parte, directivos como Mark Zuckerberg han declarado que “la gente probablemente ahora está adoptando esa opinión más que hace diez años”, sugiriendo un cambio de mentalidad dentro del sector.

Sam Altman cofundó OpenAI en 2015. (Reuters)
Sam Altman cofundó OpenAI en 2015. (Reuters)

El debate sobre si la educación superior sigue siendo el mejor camino para los aspirantes a emprendedores se ha intensificado, especialmente cuando incluso familiares de figuras relevantes en la tecnología cuestionan su utilidad. En septiembre, David Krane, CEO de GV y uno de los primeros empleados de Google, comentó que su hijo, tras un verano trabajando en inteligencia artificial, se preguntaba si la universidad era “una estafa”.

Altman, quien recientemente manifestó que los trabajos de entrada actuales “parecerán aburridos” comparados con los que existirán dentro de diez años, ilustra con sus palabras y ejemplo lo que muchos jóvenes empiezan a considerar: un título universitario ya no es el único sendero hacia el éxito profesional en el sector tecnológico.

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