El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial ha revolucionado distintas áreas, pero también ha abierto discusiones sobre los riesgos asociados a la delegación de decisiones importantes a sistemas sin conciencia.
El escritor y especialista en inteligencia artificial Yuval Noah Harari ha expresado su preocupación por el impacto social de la IA actual, que según él ya no solo imita la inteligencia humana sino que desarrolla una capacidad inquietante para simular emociones y sentimientos, a un nivel que puede ser difícil distinguir de las interacciones humanas reales.
PUBLICIDAD
El riesgo de la IA en la actualidad
“Incluso si la IA no tiene sentimientos ni conciencia, se vuelve muy buena fingiendo tenerlos”, advirtió Harari. Esa habilidad podría derivar en el establecimiento de convenciones sociales en las que se asignen derechos a las inteligencias artificiales solo por parecer conscientes.

En países como los Estados Unidos, se observan tendencias en las que adolescentes interactúan con bots como Grok, y la Generación Z utiliza herramientas como ChatGPT para apoyo emocional y terapia instantánea.
PUBLICIDAD
Los riesgos de delegar decisiones y apoyo emocional a la inteligencia artificial
El riesgo central señalado por Harari consiste en que muchos usuarios empiezan a confiar en sistemas que únicamente procesan datos, sin una auténtica comprensión de la experiencia humana. Delegar tareas relevantes o buscar acompañamiento emocional en sistemas carentes de conciencia puede derivar en consecuencias inesperadas para las relaciones sociales y la toma de decisiones colectivas.
La advertencia es aún mayor si se considera la posibilidad de que la IA evolucione hasta el estadio de una superinteligencia, un tema que, según Harari, podría llevar a la humanidad a “jugar a ser un dios”, poniendo en riesgo su propia supervivencia.
PUBLICIDAD
El experto insistió en que, por primera vez, la humanidad se enfrenta a entidades potencialmente más inteligentes y creativas, capaces de elaborar historias, influir en entornos sociales y tomar decisiones autónomas más allá del control humano.

Harari alertó sobre los peligros concretos de una inteligencia artificial autónoma, como la manipulación de elecciones mediante la creación de noticias falsas o la redacción de leyes con cláusulas diseñadas para beneficiar a ciertos intereses, algo que ya se ve evidenciado en diversas redes sociales a menor escala.
PUBLICIDAD
Voces expertas alertan los posibles riesgos de la IA
La posibilidad de desarrollar una Inteligencia Artificial General (AGI), capaz de igualar o superar las capacidades humanas, es motivo de alarma tanto para Harari como para otras figuras del sector. El CEO de inteligencia artificial de Microsoft, Mustafa Suleyman, sostuvo que crear inteligencias superiores es una decisión arriesgada e inmoral.
Después de liderar equipos en Google y fundar DeepMind, hoy encabeza la división de IA en Microsoft y advierte que la tendencia a otorgar derechos a la IA sería un error de consecuencias potencialmente peligrosas.
PUBLICIDAD
Suleyman subrayó la necesidad de mantener la IA como una herramienta subordinada a los intereses humanos. “La tecnología debe estar para servirnos, no para tener su propia voluntad”, declaró en una de sus intervenciones, enfatizando que la autonomía de las máquinas podría romper el equilibrio entre humanidad y tecnología.

A la voz de Suleyman se sumó Geoffrey Hinton, premio Nobel y uno de los pioneros de la inteligencia artificial, quien identifica un riesgo crucial en dejar el destino tecnológico en manos exclusivas de grandes corporaciones como OpenAI, Google, Meta y xAI.
PUBLICIDAD
Hinton advirtió que la falta de debate público y regulaciones transparentes amplía la incertidumbre sobre lo que podría ocurrir en el futuro cercano.
De acuerdo con Hinton, el denominado padre de la IA, el futuro de la inteligencia artificial si no es controlado y supervisado con criterios éticos claros y normativas firmes, puede tener efectos comparables a los observados en la carrera nuclear del siglo XX. Insistiendo en que el avance no debe quedar solo en manos de empresas, sino involucrar a científicos, reguladores y la sociedad civil para definir límites y responsabilidades.
PUBLICIDAD
La convergencia de advertencias provenientes de distintos referentes internacionales refuerza la urgencia de adoptar límites éticos, normas de transparencia y acuerdos entre empresas, gobiernos y la comunidad científica.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Si las USB en tu computador se desconectan aleatoriamente, estos cinco ajustes lo resuelven
Un ejemplo, es que la función de suspensión en Windows puede provocar la desconexión inesperada de periféricos

Autos autónomos: la revolución que desafía el transporte y el empleo
La llegada de vehículos sin conductor transforma la movilidad global, impulsa cambios en la logística y plantea un reto para millones de trabajadores que deberán adaptarse a nuevas demandas laborales

No ha llegado el iPhone 18 y ya se conoce la primera gran novedad que tendría el iPhone 19
La empresa también explora la integración de Face ID bajo pantalla, para dar una experiencia más inmersiva
Red Dead Redemption 2 tiene un nuevo récord: es el tercer juego más vendido de la historia
Solo Minecraft y Grand Theft Auto V superan a este juego, lanzado en 2018

Cuatro apps que ayudan a seguir el embarazo semana a semana desde el celular
Herramientas como calendarios, contadores de contracciones y modelos 3D convierten al smartphone en un aliado durante el embarazo




