A 23 años de la misteriosa desaparición de la familia Gill en un campo de Nogoyá, la investigación vuelve a cobrar impulso tras la designación de Marcos Rodríguez Allende como nuevo querellante, quien representará a los familiares de Margarita Gallegos, la esposa del peón rural y madre de cuatro hijos.
Rubén “Mencho” Gill, su esposa y sus cuatro hijos menores de edad (María Ofelia, de 12; Osvaldo José, de 9; Sofía Margarita, de 6; y Carlos Daniel, de 2) fueron vistos por última vez en el campo La Candelaria el 13 de enero de 2002. Desde entonces, el caso permanece sin resolverse y la causa judicial sigue abierta.
El abogado Rodríguez Allende, en declaraciones a El Once, anunció que abordará el expediente con una perspectiva renovada y mayor determinación. “Vamos a retomar una investigación muy compleja y dramática, porque estamos hablando de enero del 2002, donde una familia completa, cuatro menores de edad y un matrimonio desaparece. Desaparecen de la faz de la Tierra, de la localidad del departamento de Nogoyá, en un campo cercano a Viale”, afirmó el letrado.
La desaparición de los seis integrantes de la familia Gill conmocionó a la provincia de Entre Ríos y generó una serie de hipótesis a lo largo de los años.
Según Rodríguez Allende, la investigación inicial se vio obstaculizada por la multiplicidad de enfoques y la intervención de distintos jueces y fiscales.
“Los caminos fueron diversos, tomados por diferentes jueces, por distintos fiscales, y lamentablemente hasta la fecha nunca se supo absolutamente nada. Cuando digo estos caminos, digo distintas hipótesis, como que se habrían retirado del campo, de la localidad de Nogoyá, de la provincia de Entre Ríos, a diferentes lugares. Yo creo que todo este primer camino lo único que ha hecho es entorpecer de alguna manera la verdad de los acontecimientos. Nada de esto ocurrió”, expresó el abogado.
Rodríguez Allende sostiene una hipótesis central: la familia nunca abandonó el campo donde residía. “Estoy convencido de que cometieron un grave delito con esta familia y que uno de los principales sospechosos fue —y digo fue porque falleció ya en un accidente de tránsito— el propietario del campo”, señaló, refiriéndose a Alfonso Goette, quien murió en junio de 2016.
El letrado también valoró el desempeño del último juez de Garantías a cargo del caso, el doctor Gustavo Acosta, a quien describió como alguien “muy comprometido con la investigación”. No obstante, lamentó que, pese a la realización de numerosas actuaciones, no se haya alcanzado una conclusión definitiva. “El juez realmente hizo muchísimas diligencias probatorias, procesales, pero lamentablemente nunca tuvieron un final concreto. Vamos a retomar las hipótesis, pero fundamentalmente la principal es que esta familia puede estar en el campo”, insistió Rodríguez Allende.
“La causa procesalmente no está cerrada, está por averiguación de paradero y es una causa abierta. A nivel nacional tiene una recompensa para determinar la utilidad de un testigo, si puede justamente la validez de ese testimonio para saber qué es lo que realmente pasó”, detalló.
El lugar tiene una dimensión de 500 hectáreas y se ubica en el pueblo de Crucecita Séptima, a 50 kilómetros de Paraná.
Rodríguez Allende anticipó que una de las primeras acciones será la revisión exhaustiva del expediente, que consta de 18 cuerpos y fue tramitado bajo un código procesal anterior. Además, destacó la importancia de la colaboración tanto de la Nación como de la Provincia en las diligencias que se llevarán a cabo en el campo, con el objetivo de esclarecer el destino de la familia Gill.

Los detalles del caso
Los familiares de los Gill se enteraron de las desapariciones tres meses después, avisados por el propio patrón, Alfonso Goette. El hombre se presentó en la casa de una de las hermanas de “Mencho”, preguntando por ellos. En su explicación dijo que habían salido de vacaciones y que no habían regresado.
A partir de entonces, la familia lo señaló como posible sospechoso y no creyó en la teoría del patrón. Uno de los principales funamentos en los que se basa la familia para sostener este planteo, es cómo que´do la casa de los Gill, ya que nada hacía presumir que se hubieran marchado. Muebles, electrodomésticos, documentos, ropa, todo había quedado en su lugar. Incluso, Margarita dejó sueldos sin cobrar en la escuela donde trabajaba como cocinera.

Fue recién en julio de 2003, 18 meses después de la desaparición, que el juez a cargo ordenó la primera inspección a la estancia, sin resultados. Posteriormente, se hicieron relevamientos, rastrillajes, excavaciones, controles de frontera, sin ningún dato certero.
En su momento, Federico Uriburu, fiscal a cargo de la investigación, explicó que tras la muerte de Goette hubo testigos que se animaron a aportar datos a la causa que podrían alimentar la hipótesis que lo involucra con la desaparición de la familia Gill.
Entre los testimonios más llamativos, destaca uno de 2017 en el que una persona explica que el 14 de enero de 2002 vio a Gill quejándose de los pozos que le había hecho cavar el dueño del campo.
Últimas Noticias
Se entregó una de las sospechosas de la estafa mortal con una limpieza espiritual: por qué sigue libre
Está acusada de haberle robado $14 millones a una peluquera a la que convenció que tenía un “trabajo malicioso”. La víctima se quitó la vida. Hay, al menos, dos prófugas

“No lo podía despertar”: el drama de una madre que evacuó a su hijo con autismo del derrumbe de Parque Patricios
Teresa Alfaro relató la escena de terror que vivió en la madrugada del 3 de marzo, cuando debió huir de su departamento tras el colapso de una losa

Imputaron a dos hermanas por vender un suplemento para adelgazar con sustancias peligrosas
Fue en Bahía Blanca. Las mujeres quedaron acusadas por vender medicinas peligrosas y usar un sello falso de ANMAT
Detuvieron a un hombre acusado de robarle a su mamá y encerrarla en una cámara frigorífica de pescado
Ocurrió en Pilar. El sospechoso le habría sacado a la mujer 30 millones de pesos y 400 dólares

Derrumbe en Parque Patricios: un administrador había reclamado siete veces por filtraciones y advirtió que iban a empeorar
Se trata del encargado del Sector 2, que sufrió el colapso de una losa sobre el estacionamiento subterráneo del lugar. Qué declaró ante la Justicia


