La alerta fue total este jueves por la tarde en Tomás A. Le Bretón al 4900, entre Pacheco y Díaz Colodrero, en el barrio porteño de Villa Urquiza, luego de que a las 16.35 llegara al 911 un llamado de una persona que denunciaba que su vecina le arrojó un papel donde le advertía que en su departamento había varios hombres armados. Sospechaban de una toma de rehenes. Cuando entró la Policía, se descubrió que todo era falso.
Así se lo explicaron a Infobae fuentes del caso en el que la Policía de la Ciudad activó el protocolo correspondiente y se valló la zona tras el pedido de auxilio: “Que venga alguien al D2. Urgente. Peligro”, rezaba la nota escrita con fibrón verde y que derivó en que el tránsito, incluso, se desviara por Pacheco. Es que hasta se convocó a grupos especializados en este tipo de situaciones complejas, quienes finalmente fueron quienes descubrieron que no existía la toma de rehenes. Solo una mujer con problemas de salud mental.

No bien llegó al lugar la Policía, fuentes de la investigación hicieron saber que la víctima estaba “en el balcón de su departamento”. Alegaba que había al menos “dos sospechosos en su casa”. Se trataba de la unidad del segundo piso de Tomás A. Le Bretón 4958, aunque los vecinos también refirieron a las autoridades que la mujer, de 60 años, había hecho otras denuncias falsas debido a un problema de adicción.
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“Esto habrá empezado alrededor de las 16. Está toda la zona aledaña cortada por Policía de la Ciudad y personal de Bomberos. No dejan ingresar a ninguno de los vecinos de la cuadra a los edificios. Nos dicen que se trata de una posible toma de rehenes”, explicaba Lautaro en diálogo telefónico con TN cómo se vivía todo en el barrio de Villa Urquiza.

Lautaro también relataba que la denuncia había sido escrita por “una señora mayor que vive en el segundo piso”. Y agregó que ella decía que “le estaban apuntando con un arma en la cabeza”.
Si bien eran varios los vecinos que avisaban a las autoridades de otras falsas denuncias de la mujer que aseguraba que había hombres armados en su casa, el protocolo de la fuerza de seguridad debía mantenerse porque así lo indica: “El cuerpo de negociadores primero intentó tomar contacto con los presuntos captores, pero no hubo respuesta”, explicaron las fuentes consultadas por este medio sobre cómo se actuó.

“Luego, desde la ventana de un edificio lindero, hablaron con la presunta víctima, que estaba tirada en el piso del balcón y ella les dijo que había dos personas en su departamento”, detallaron las fuentes cómo fue el operativo.

Y ampliaron: “Ante esto, como no había contacto con los presuntos secuestradores y la vecina mantenía su versión, se decidió romper la puerta e ingresar a la propiedad”. No había nadie, solo la mujer.
Justo antes de que el grupo especial de la Policía de la Ciudad tomara la decisión de actuar ya con la orden de la Justicia, siempre según las fuentes consultadas por Infobae, los negociadores evaluaron que “la puerta de ingreso era el único lugar por donde se podía entrar o salir del departamento y, en el caso de que hubiera delincuentes en el interior, no había otra escapatoria”.

Sin embargo, cuando las fuerzas especiales de la Policía de la Ciudad irrumpieron en el lugar, no encontraron a nadie en el departamento, solo a la dueña que estaba en el balcón: “La mujer no presentaba un relato coherente”, describieron. Tampoco se observaron signos de violencia en el lugar.

“La mujer fue revisada por una médica del SAME y será llevada al hospital Pirovano con diagnóstico de alucinaciones sonoras y visuales”, concluyeron las fuentes del caso.
Trabajaron en el lugar los grupos especiales DOEM y GER, de Bomberos de la Ciudad y personal de la Comisaría Vecinal 12C de la Policía de la Ciudad. La causa es investigada por la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°4.
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