
El líder de la banda narco Los Monos, Ariel Máximo “Guille” Cantero, enfrentará hoy la sentencia del séptimo juicio al que es sometido en su extensa trayectoria criminal. Será desde las 13. El previa de ese fallo, uno de los fiscales que lo investigó, Matías Edery, realizó una fuerte revelación: “El negocio real es el negocio de la venta de violencia; por cuatro mil pesos se puede contratar a un sicario. Tenemos un caso en la localidad de San Lorenzo que fue así”.
“Los integrantes de Los Monos lo que tienen en común es que responden a ‘Guille’ Cantero, pero después cada uno tiene su propio negocio. Cantero y su gente no venden droga, sino violencia. Tuvimos casos casos de empresarios que contrataban para matar al rival en una empresa comercial común, los montos son variables”, aseguró el funcionario judicial en diálogo con Radio Con Vos.
El fiscal, además, aseguró que se acostumbró a “vivir tomando muchos recaudos” y que el “gran problema” para desbaratar este tipo de organizaciones criminales “son las estructuras económicas que las hacen funcionar desde sus lugares de detención porque manejan mucho dinero, y tienen un permiso estatal para funcionar, tanto Los Monos como sus rivales, la banda de Alvarado”.
Edery, junto a los fiscales Miguel Moreno, Aníbal Vescovo y Gastón Ávila, pidieron al tribunal una pena de 24 años de prisión para Cantero, mientras que el abogado defensor solicitó la absolución o, en caso de ser condenado, un castigo de 6 años y 8 meses de privación de la libertad.

El tribunal, integrado por los jueces Hebe Marcogliese, Rafael Coria y Pablo Pinto, leerá la sentencia en el Centro de Justicia Penal de Rosario en una audiencia semipresencial, ya que si bien estarán en la sala los abogados y los fiscales, todos los acusados lo harán de manera virtual desde sus lugares de detención.
Cantero, de 32 años, ya fue condenado en otras seis oportunidades por delitos como homicidio, amenazas, portación ilegal de armas, secuestro extorsivo y narcotráfico, por los que acumuló penas por 62 años que aún no fueron unificadas. Cuatro de esas condenas fueron por delitos cometidos mientras estaba en prisión, situación que no menguó significativamente su actividad criminal.
En este juicio está acusado junto a otras seis personas de balear durante 2018 ex domicilios de los jueces que integraron el tribunal que lo condenó a 22 años de cárcel. En su alegato final, los fiscales también pidieron la pena de 24 años para Matías César y su novia, Lucía Uberti; 13 años para Daniel “Teletubi” Delgado –condenado por el triple crimen de militantes sociales de Rosario- y Leandro Olivera; 12 para Leonel Fernández y 9 y seis meses para Damián Chávez.
Para los acusadores, Cantero ideó desde la cárcel al menos 7 de los 10 ataques ocurridos aquel año, con el presunto objetivo de “tener como propósito alguna medida o concesión de un miembro del poder público”.
Los investigadores señalaron que con ese fin, el líder de la banda “Los Monos” tenía por debajo suyo a tres organizaciones que cometían, en forma directa o a través de terceros, los atentados que él dictaba y por eso está acusado de “amenazas coactivas agravadas por ser anónimas, por la utilización de un arma de fuego y en concurso ideal con daño calificado”.
El abogado defensor Fausto Yrure, pidió la absolución de su cliente al plantear “una serie de nulidades en la investigación” y “por el principio de la duda razonable, ya que la evidencia presentada por los fiscales no arroja certeza positiva”, explicó a Télam.

“No hay mensajes, no hay chat, no hay llamadas en referencia a los hechos, no al menos de Cantero”, agregó el defensor, quien solicitó que en caso de ser condenado le dicten una pena de 6 años 8 meses, idéntica a la recibida el año pasado por amenazas telefónicas a un juez que le negaba un traslado carcelario.
En la primera jornada del proceso oral, cuando los jueces le preguntaron por su actividad, Cantero respondió “contrato sicarios para tirar tiros a los jueces”, frase que su abogado interpretó como “una ironía” por su “desconfianza en el Poder Judicial”.
Cantero está detenido desde junio de 2013 cuando se entregó a la Policía de Rosario, que lo buscaba por el asesinato del dueño de un boliche bailable en venganza por el crimen de su hermano y antiguo jefe de “Los Monos”, Claudio “Pájaro” Cantero. Por ese hecho, y como organizador de una asociación ilícita, fue condenado en abril de 2018 a 22 años de cárcel, en el primero juicio a “Los Monos” que terminó con altas penas para la mayoría de los miembros de la banda del barrio Las Flores de Rosario.
Antes de esa condena, Cantero, también conocido con los alias de “Tarta” o “Roberto”, sólo tenía una infracción a la ley penal por tenencia ilegítima de arma de fuego.
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