Coronavirus: se detectó a un guardia infectado en un penal de Campana

Se trata de un suboficial ayudante en la Unidad N°21 de la zona, apostado a los muros: las autoridades aseguran que no tuvo contacto con los reclusos. Está internado en una clínica privada

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La Unidad N°21 desde el
La Unidad N°21 desde el aire: los compañeros del guardia infectado ya fueron aislados.

Después de cumplir con su jornada en la Unidad 21 de Campana, el pasado 5 abril, el suboficial de la guardia penitenciaria apostada a los muros del penal comenzó a sentir malestar corporal y algo de fiebre. Rápidamente, le hicieron un hisopado para comprobar si tenía COVID-19. El resultado del test fue positivo.

La noticia encendió las alarmas del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), que hasta ahora no había contado con ningún caso positivo entre su personal o sus 45 mil detenidos. Es sabido que un caso positivo de coronavirus dentro del sistema de cárceles puede causar un efecto dominó cuyas consecuencias podrían ser muy graves. Por tal motivo, desde hace más de un mes, se reforzaron las medidas de higiene y control.

¿En qué circunstancias se dio este caso? De acuerdo con los informes médicos, se trata de un caso de contagio comunitario de la ciudad de Campana. Según pudo saber Infobae, el suboficial ayudante, cuya identidad no trascendió, cumple funciones en la Guardia de Seguridad Exterior, es decir, que no tiene contacto con los presos y tampoco ingresa a los pabellones.

Actualmente, está internado en una clínica privada y su evolución es favorable.

Entrada al público de la
Entrada al público de la Unidad 21 de Campana

Por protocolo, los diez compañeros de la guardia que compartieron la jornada con él ese 5 de abril debieron aislarse en sus domicilios a modo de prevención. Al día de la fecha, habiendo transcurrido casi diez días, ninguno de ellos presentó síntomas.

Para evitar resquemores entre la comunidad carcelaria, las autoridades de la Jefatura del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) y los médicos de Salud Penitenciaria recorrieron el penal para conversar tanto con el personal de la Unidad N° 21 como con los internos. En la recorrida se les informó acerca de lo ocurrido y se puso especial énfasis en que se trata de un caso en el que no hubo contactos con la población carcelaria.

Reaccionamos rápidamente y quisimos llevar tranquilidad a todos los actores del sistema. Los informes médicos respecto a la salud del funcionario afectado son favorables. Se trata de un caso acotado y de respuesta sanitaria inmediata”, sostuvo Xavier Areses, titular del SPB.

Los presos y el coronavirus

La pandemia obligó al sistema de cárceles de la provincia de Buenos Aires regido por el Servicio Penitenciario Bonaerense y el Ministerio de Justicia de Julio Alak a tomar medidas extraordinarias de higiene y control.

El Ministerio de Justicia bonaerense comunicó en las últimas semanas que casi la totalidad de los 45 mil presos en su sistema sobrepoblado aceptaron renunciar a que sus familias los visiten en medio del anuncio de compras masivas de barbijos y jabón blanco, luego de episodios de tensión en unidades como la N°54 de Florencio Varela y la alcaldía de Batán.

Entre otras medidas, se ordenó que cada dependencia cuente con un sector de aislamiento para las personas privadas de la libertad que sospechan tener el virus puedan entrar en cuarentena inmediata. También se le toma la temperatura a penitenciarios que ingresan a las cárceles en controles especiales.

Un dato color: en el penal de Bahía Blanca, tres jóvenes detenidos improvisaron un rap en video para concientizar a los otros detenidos sobre los cuidados necesarios para no esparcir la pandemia. “El coronavirus arrasa, amenaza, gente háganme el favor, y quédense en casa, háganme caso, no seamos bobos”, dice la letra. Por lo pronto, ya más de 4.500 celulares fueron registrados por los internos, una medida autorizada por autoridades judiciales.

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