Harán un listado de los presos en situación de riesgo por el coronavirus para evaluar si deben salir de prisión

Lo ordenó el Servicio Penitenciario Federal. Son los casos en los que un contagio agravaría su situación, como las embarazadas. Los jueces serán informados para que tomen medidas. Esta semana el organismo se negó a recibir a dos personas que fueron extraditadas desde Italia y España

mangulo@infobae.com
La entrada de la cárcel de Ezeiza
La entrada de la cárcel de Ezeiza

El Servicio Penitenciario Federal (SPF) elaborará un informe sobre los presos que por su edad, condición o estado de salud forman parte del grupo vulnerable frente al coronavirus y que un contagio podría agravar su cuadro. Esa información será puesta en conocimiento de los jueces de sus causas para que analicen si ante esa situación deben salir de prisión y recibir una medida alternativa de detención.

Así surge de un memorándum que el viernes dictó el SPF y envió a las 35 cárceles federales que hay en todo el país. En la resolución, a la que accedió Infobae, se le dio 96 horas a las autoridades de cada penal para que elaboren el informe con los detenidos en situación de riesgo.

En las cárceles federales hoy hay 13.971 personas alojadas -con una sobrepoblación del 10 por ciento- y el grupo de riesgo frente al coronavirus sería entre 1.000 y 1.200 presos, estimó una fuente penitenciaria que trabaja en el tema.

La resolución señala que “en el término de 96 horas” los responsables de cada cárcel deberán “arbitrar los medios que resulten necesarios para que los responsables del Área de Sanidad de cada establecimiento penitenciario, elaboren y confeccionen un pormenorizado informe en relación a los internos pertenecientes al colectivo de pacientes vulnerables –de acuerdo a las categorías de grupos-, que pudieran presentar sintomatologías graves ante el eventual contagio e infección del Coronavirus”.

Los grupos vulnerables, explica la resolución en base al lineamiento del Ministerio de Salud, son siete: mayores de 65 años; embarazadas; pacientes portadores de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC); paciente diabético insulinorequirientes; paciente inmunosuprimidos (HIV, TBC en tratamiento, Hepatitis B y C en tratamiento, pacientes oncológicos en tratamiento, paciente bajo corticoterapia, paciente en tratamiento quimioterápico, pacientes con enfermedades autoinmunes); pacientes con insuficiencia cardíaca; y pacientes con insuficiencia renal crónica. Se trata de personas que complicarían severamente su cuadro de salud en caso de contagiarse coronavirus.

Entre ellos están los genocidas condenados por delitos de lesa humanidad que cometieron durante la última dictadura militar. La mayoría tienen más de 65 años y problemas se salud. En el grupo de riesgo también hay alojados en los pabellones del sistema de Intervención para la Reducción de Índices de Corruptibilidad (IRIC), donde están ex funcionarios, empresarios y acusados de delitos de crimen organizado. Entre ellos los ex secretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, de 65 y 62 años, quienes han planteado problemas de salud. De hecho, el tribunal oral que condenó a Schiavi por la tragedia de once tiene pendiente de resolución un pedido de prisión domiciliaria.

“Pero los casos de grupo vulnerable se dan en muchas edades y tipos de delito”, explicó una fuente.

Uno de los pabellones de la cárcel de Ezeiza (Crédito: cij.gov.ar)
Uno de los pabellones de la cárcel de Ezeiza (Crédito: cij.gov.ar)

Una vez que el listado esté hecho será enviado “a los Juzgados, Tribunales y Órganos Jurisdiccionales que corresponda, con el objetivo de que las diferentes judicaturas analicen la posibilidad del otorgamiento de medidas alternativas a la prisión en lo que respecta a los internos pertenecientes a alguno de los grupos referenciados”.

¿Qué medidas se pueden tomar para una persona en situación de riesgo? Desde un arresto domiciliario, la libertad con el uso de una pulsera electrónica o la internación fuera de la cárcel en un hospital, entre otras. Todo dependerá de cada caso. Con la pandemia del coronavirus tanto en la justicia como en el SPF descartan que habrá muchas presentaciones de abogados para pedir por la prisión domiciliaria u otra medida alternativa a la cárcel de sus defendidos.

La emergencia sanitaria por el coronavirus se da un contexto particular en las cárceles. En marzo del año pasado, el gobierno de Mauricio Macri decretó la emergencia penitenciaria por tres años por la sobrepoblación. Diez días antes, la Cámara del Crimen había dicho que “las cárceles no son aptas para la condición humana”.

Una de las mayores críticas es a la situación médica por la falta de recursos, principalmente medicamentos, y de profesionales para atender a los problemas de salud en las cárceles que se agravan por la sobrepoblación que provoca malas condiciones de detención, entre ellas la higiénica y la alimenticia. Como ejemplo, en junio del año pasado el SPF reconoció en un informe que de las tres ambulancias que había en la cárcel de Marcos Paz -de máxima seguridad y una de la más grandes del país- solo funcionaba una. En las cárceles se han detectado casos de tuberculosis y hoy, además del coronavirus, la preocupación también es por el dengue y el sarampión.

La decisión del SPF se tomó luego que esta semana la Cámara Federal de Casación Penal puso el foco en las personas detenidas. En una acordada, el tribunal pidió que de manera urgente se haga un protocolo de prevención ante el coronavirus en las cárceles y en especial a las personas que sean grupo de riesgo. Casación también le encomendó a los jueces que le den prioridad a las causas con presos en situación de vulnerabilidad.

“Además de la nota de Casación recibimos esta semana muchas consultas de jueces. Por eso vamos a ponerlos en conocimiento de todos los casos para que decidan”, le dijo a Infobae una fuente del SPF. Los únicos que pueden disponer la salida de la cárcel de una persona son los magistrados.

Pabellón de la cárcel de Devoto
Pabellón de la cárcel de Devoto

Ante la propagación del coronavirus, el SPF tomó medidas. Entre ellas, creó dos lugares de aislamiento. Uno en el Hospital Penitenciario Central de la cárcel de Ezeiza y otro en en la Unidad 21, que es el Centro Penitenciario de Enfermedades Infecciosas, ubicado en la ciudad de Buenos Aires. También se creó un comité de crisis, se elaboró un protocolo de medidas de vigilancia y detección temprana del virus.

“Pero en una cárcel la tarea no es sencilla”, reconoce una fuente. Es porque los aislamientos no son sencillos de implementar y porque no todas las unidades tienen la infraestructura adecuada. De hecho, esta semana el SPF rechazó alojar a dos personas que llegaron al país extraditados desde Italia y España, dos de los países más afectados por el coronavirus.

Desde el SPF impidieron el ingreso y les pidieron a los jueces que tienen a cargo los casos que los detenidos cumplan las 14 días de aislamiento que dispuso el gobierno nacional para quiénes vienen del exterior en otros ámbitos de detención.

En las cárceles federales hubo tres casos de internos que fueron aislados. Dos italianos que llegaron extraditados el 21 de febrero y el 2 de marzo y que estuvieron primero en la unidad 29, que es la alcaidía de los tribunales de Comodoro Py. Se les aplicó el protocolo de aislamiento, no tenían ningún síntoma y se constató que su estado de salud era bueno y no presentaban ninguna enfermedad. Luego fueron enviados al hospital de la cárcel de Ezeiza. El tercer caso es el de un argentino que fue extraditado de Chile. No tiene síntomas y también se encuentra en el hospital de Ezeiza.

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