Mauricio Macri junto a los padres de Tamara Ramírez y Lourdes Espíndola, otra policía víctima de la delincuencia.
Mauricio Macri junto a los padres de Tamara Ramírez y Lourdes Espíndola, otra policía víctima de la delincuencia.

El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 3 de Lomas de Zamora condenó a cadena perpetua a un joven de 19 años que mató a la agente de policía Tamara Ramírez en su casa de la localidad bonaerense de Glew, y violó a una anciana en el partido de Avellaneda, ambos hechos ocurridos en julio del año pasado.

Se trata de Luca Martín Alaimo, quien fue encontrado culpable de “homicidio criminis causa”, por el asesinato de la oficial, y de “abuso sexual agravado y robo calificado”, por el ataque contra la jubilada de nacionalidad brasileña, que en ese momento tenía 71 años.

De acuerdo con lo que informó Télam, el tribunal resolvió unificar estas dos causas y aplicar la máxima condena contra el acusado, tal como lo había pedido el fiscal del juicio, Guillermo Morlacci.

Durante el proceso se pudo determinar que Alaimo fue quien mató a Ramírez la madrugada del 28 de julio del año pasado en una vivienda ubicada en las calles Los Patos y Aconcagua, en la localidad de Glew, en el sur del Gran Buenos Aires. La víctima era integrante de la Policía Local de Almirante Brown y tenía 26 años.

Luca Martín Alaimo fue encontrado culpable por el asesinato de la agente de seguridad y la violación de una anciana.
Luca Martín Alaimo fue encontrado culpable por el asesinato de la agente de seguridad y la violación de una anciana.

La defensa del acusado no pudo probar que el joven haya ingresado a la vivienda con conocimientos previos de que allí vivía una familia de policías y con el objetivo de sustraer sus armas reglamentarias, como plantearon en un principio.

Según se pudo reconstruir, el asesino entró por la madrugada a la casa donde la oficial vivía junto a su pareja, Mariano Albornoz, quien también es miembro de la misma fuerza de seguridad, y a su padre Serafín Ramírez, teniente primero de la Policía bonaerense.

Los tres habitantes de la vivienda se despertaron al escuchar ruidos extraños dentro del inmueble y se encontraron con el delincuente, que estaba armado con una pistola calibre .32, por lo que intentaron reducirlo y comenzaron a forcejear con él. En ese momento, Alaimo logró sustraerle el arma reglamentaria a la oficial y le efectuó un disparo en la cabeza que le provocó la muerte en el acto, mientras que a su pareja la hirió en un muslo.

Tras el crimen, el ladrón logró escapar de la casa con dos armas reglamentarias de la familia y minutos después fue capturado a unos 800 metros en otra vivienda, donde se había escondido e intentado cambiar de ropa. El sospechoso tenía una herida de bala en la mano y aportó una identidad falsa, pero igualmente fue detenido.

Luego de ser arrestado, la Policía constató que el acusado ya tenía un pedido de captura dictado por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Descentralizada de Avellaneda, por el delito de abuso sexual agravado y robo calificado contra una anciana.

Fuentes judiciales precisaron que, cinco días antes de cometer el asesinato, Alaimo había golpeado, torturado y abusado sexualmente de una jubilada de nacionalidad brasileña durante un robo en su casa de la localidad bonaerense de Dock Sud, partido de Avellaneda.

El caso tomó relevancia cuando, cuatro días después del crimen de la policía, el presidente Mauricio Macri recibió en la residencia de Olivos a sus familiares, acompañado de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y del jefe de la Policía de la provincia de Buenos Aires, Fabián Perroni.

“No nos van a devolver a Tami, pero sabemos que en paz descansa. Es nuestras guía del día a día para poder sobrellevar esta lucha. Nuestra vida ya es no es la misma, solo pedíamos justicia y se dio”, señaló a Télam Serafín Ramírez, quien tras conocer la condena, dijo sentirse "más tranquilo de saber que de ahora en más hay un asesino menos suelto en la calle”.

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