"Qué onda hermano. Mira la que me hice. El dije este me traje. Con piedra, todo. Me traje este. Para vos compañero. Hoy vamos a juntarnos".

El que se muestra bajo el haz de la cámara de su celular de alta gama mientras conduce un Jeep es Yamir Alexis Antiman, de 32 años, el capo de la denominada "banda de los concesionarios" desarticulada por completo por la Policía Bonaerense el 19 de junio pasado.

Antiman y sus secuaces vivían una vida de lujos y ostentación. Tanto es así que subían a sus redes sociales fotos de las capitales del mundo que visitaban –y saqueaban- y el producto de esos golpes.

El delincuente, ahora preso, muestra las joyas de oro que robó en Europa, en este caso en Roma, Italia, durante su último tour delictivo. De su cuello cuelgan gruesas cadenas doradas. Pero se jacta especialmente de una, es un reluciente medallón con la cara en relieve de Cristo e incrustaciones en diamante. Habla y canta arriba de la cumbia que suena a todo volumen. Mastica chicle, se ríe y saluda.

Vestido con buzo rojo y gorra negra, Antiman señala a la cámara para reforzar el "hoy vamos a juntarnos". La música que revienta los parlantes es muy probable que también ensordezca a su pequeño hijo, de menos de un año, que en un "huevito" está en el asiento trasero de la camioneta que conduce hasta su quinta, ubicada en san Isidro, en la Zona Norte de la provincia de Buenos Aires.

Al chico se lo puede observar a los 29 segundos del obsceno vídeo que por WhatsApp le envió al destinatario de las frases y socio en el delito, Román, alias "El Gordo", un integrante de la banda que no viajaba junto a él, su mujer y otros dos compinches, para delinquir en el viejo mundo al igual que en el Conurbano bonaerense.

Nunca de cabotaje: Antiman en pleno vuelo con su novia.
Nunca de cabotaje: Antiman en pleno vuelo con su novia.

El botín de sus golpes en Europa después era reducido en Argentina tras volver al país en valijas como si fueran las pertenencias de cualquier turista. Tras la venta del botín, el dinero era utilizado para comprar autos que eran vendidos a través de una concesionaria vinculada a la banda para blanquear los millonarios atracos. Antiman, de 31 años, con domicilio fiscal declarado en Boulogne, curiosamente está registrado en los rubros de  la AFIP de venta minorista de ropa de bebé.

Antiman, a diferencia de Román, robaba casas y departamentos en Buenos Aires y Europa. Según los registros de salida del país, en los últimos años junto a su pareja –que no está detenida porque al parecer desconocía la actividad de su marido- voló a Francia, España, Italia y Suiza.

Oculto en las valijas, ingresaba al país la cosecha delictiva europea: cientos de miles de euros, relojes Rolex, Cartier y Hublot, entre otros; piedras preciosas, alhajas, máquinas fotográficas, tablets y todo lo que pudiese ocultar entre las prendas de vestir.

Antiman se manejaba con tanta impunidad y desparpajo que se ufanaba en las redes sociales de los "golpes maestros" que atestaba, y junto a su pareja, posaba frente a emblemas turísticos como la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo o el Coliseo.

"Mira cómo vivimos la mafia"

El diario La Nación adelantó las tropelías de la banda en tierras europeas, sin embargo de la investigación judicial, a cargo del fiscal de San Isidro, Patricio Ferrari, se siguen desprendiendo novedades.

Por ejemplo, Infobae tuvo acceso a un segundo vídeo hallado por los peritos de la policía de la provincia de Buenos Aires que es la muestra cabal de como el dinero fácil y el creerse fuera del alcance de la ley, se le subió a la cabeza.
Fue grabado un día de lluvia y la cámara ya no lo muestra a él como protagonista, sino mientras sale del barrio cerrado donde llevaba su vida de lujos a puro champagne marca Louis Roederer Cristal.

Apenas terminó de grabar, Antiman difundió el video entre los integrantes de "la banda de los concesionarios". En la transcripción se respetó la particular manera de expresarse del delincuente.

Sueños y caprichos: Antiman muestra en Facebook su visita a la Torre Eiffel en París.
Sueños y caprichos: Antiman muestra en Facebook su visita a la Torre Eiffel en París.

"¿Qué dicen los cumbia? ¿Vamo' a pescá' o no vamo' a pescá? Invito yo. Estoy saliendo de mi barrio, papá. Acá estoy saliendo de mi barrio. Este video va para los cumbia. Mira cómo vivimos la mafia, papá. La mafia la llevo sin mafia. Así papá miren", se ufana y cuando está a metros del portón, y el velocímetro de la camioneta marca 38 kilómetros por hora, le grita al guardia de seguridad que obviamente no lo escucha: "Abrime gato, dale. Abrime el portón, vo. No me haga renegar, gato".

El vídeo termina, como el anterior, con el pretendido capo cantando, o mejor dicho desafinando otro tema de cumbia villera.

El principio del fin

Esa fue el último hit que grabó. Una semana después, el 15 de mayo, tras tirotearse con agentes de la policía provincial durante una fallida entradera en Villa Ballester, el delincuente que mostraba el medallón de oro y diamante fue detenido.

A partir de ahí, y hasta el 19 de junio, los integrantes de la banda con ambiciones turísticas fue desmembrada. Antiman no lo sabía pero su teléfono fijo en la quinta de San Isidro, y el celular de su novia, a través del que se comunicaba, habían sido intervenidos a raíz de otras investigaciones en las cuales él y sus lugartenientes estaban involucrados.

Gracias a las escuchas que publica de manera exclusiva Infobae, se detectó que además de robar en ostentosas casas de la zona norte de la provincia de Buenos Aires, junto a varios secuaces amigos también lo hacían en Europa, el núcleo de su negocio.

En una de ellas, Antiman explica que en el próximo viaje iban a ir cuatro pero que finalmente viajarían tres. Y que lo harían a Roma. También le explicó que la mejor época para robar en el viejo continente era en invierno porque "las calles están vacías".

Su interlocutor le dice que "van a venir con los bolsillos llenos de plata" y que por eso, a su regreso le iba a "manguear". "Olvídate, cuando vuelvo viajo pero al Caribe", respondió. Según pudo saber Infobae de fuentes policiales, sus pies no llegaron a mojarse en el tibio y cristalino mar caribeño. Antiman terminó antes en una celda.

Según el expediente judicial, entre enero y mayo de este año, Antiman, su mujer y sus amigos rufianes realizaron dos viajes, uno a España, sin escalas, salieron desde Ezeiza el 11 de enero y regresaron el 7 de febrero. Poco tiempo después volvieron a Europa, a Italia, fue el 14 de marzo esta vez con escala en Brasil. regresaron el 30 de ese mes. Su pareja no pudo resistir la tentación de publicar en Facebook las fotos de sus aventuras y expresarle todo su amor al hombre que estaba cumpliendo sus sueños. Por ejemplo, conocer París.

Horas antes de abordar el vuelo a Roma,Antiman y tres de sus hombres dieron un nuevo golpe exitoso, en una casa de Munro. Un mes y medio después del viaje, y una vez reducido el botín europeo, Antiman, sin sospecharlo, planeó el que fue su último atraco, una entradera en Villa Ballester. La casa estaba vacía. El dato se lo había pasado un kiosquero de la zona que también fue esposado por los agentes de la Bonaerense.

Este 19 de junio tras un operativo de saturación supervisado por el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, la policía detuvo a la totalidad de la banda, incluido el "Gordo Román", es decir el destinatario de la mayoría de los vídeos que grababa el capo de la banda.

En total se realizaron 30 allanamientos en viviendas ubicadas en San Isidro, Boulogne, Villa Ballester y José León Suárez y fueron detenidas 14 personas. Durante los procedimientos se incautaron 22 vehículos, 10 de ellos de alta gama; cuatro motos, cerca de 180 mil pesos, 1.100 dólares, más de 100 electrodomésticos, 25 televisores, 36 celulares, dos armas de fuego (una de ellas con pedido de secuestro) y más de 10 kilos de marihuana.
En la quinta de Antiman, un mes antes, los hombres de la justicia ya habían incautado varios relojes y las alhajas de oro que el ladrón llevaba colgado del cuello mientras lo mostraba se ufanaba de sus golpes.

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