La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ofició de anfitriona de su par de Justicia y Seguridad Pública brasilero, Sergio Moro, con quien presenció la victoria y consagración de River en el partido de vuelta de la Recopa Sudamericana en el estadio Monumental.

Ambos estuvieron acompañados de los presidentes de la Conmebol y la AFA, el paraguayo Alejandro Domínguez y Claudio "Chiqui" Tapia, respectivamente. Las imágenes no son azarosas, más allá de que Moro sea hincha fanático del Atlético Paranaense y haya padecido en el estadio la derrota de su equipo.

Hoy ambos funcionarios firmarán un convenio que Brasil usará para evitar que barras bravas argentinos puedan ingresar al país vecino durante el transcurso de la Copa América, que se desarrollará entre el 14 de junio y 7 de julio.

En concreto, el acuerdo establece que Argentina compartirá con Brasil información sobre 5.400 personas, de 44 clubes distintos, que cuentan con antecedentes delictivos y ya tienen prohibido el ingreso a los estadios argentinos por haber participado en hechos de violencia. 950 de ellos son de River y 900 de Boca.

En principio, esta prohibición, que es parte del programa "Tribuna Segura" implementado por la cartera de Seguridad, implica la prohibición de ingresar a los estadios. Pero el ministro brasilero, conocido principalmente por encabezar la investigación del Lava Jato en Brasil, fue más allá y dispuso que los barras no podrán siquiera entrar al país.

Además, seis funcionarios del ministerio de Seguridad argentino se trasladarán al país vecino para garantizar la efectiva implementación de la estrategia.

Pero los ministros planean ir más allá en su iniciativa contra las barras. Guillermo Madero, el secretario de Seguridad de Espectáculos Deportivos, dijo a Infobae la semana pasada que los países del Mercosur se encuentran elaborando una  "base de datos sudamericana de barras bravas", que se implmentará a través de un sistema llamado SIME (Sistema Integrado Mrcosur)".

Esa base de datos contará con las listas de hinchas violentos y con admisión prohibida a los estadios. La Argentina tiene ya más de 5.000 nombres en esa lista. Un año atrás eran 3.000, y Bullrich cree que faltan 10.000 por registrar.

Esta no es la primera vez que Bullrich y Moro trabajan juntos: ya han intercambiado ideas sobre los temas en los que sus competencias se superponen, tales como la lucha contra el crimen organizado, el combate contra el narcotráfico en las fronteras comunes y la extradición de personas con antecedentes penales. Ambos delinearon una estrategia respecto de estos temas previo a la visita de Macri a Jair Bolsonaro en enero de este año.

Y la firma del convenio no agotará la agenda común de los funcionarios, ya que el próximo lunes se trasladarán a Paraguay para quemar juntos un campo de marihuana en la zona de Pedro Juan Caballero.

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