El fiscal federal Jorge Di Lello solicitó hoy la elevación a juicio oral de la causa en la que fueron procesados con prisión preventiva los dos ciudadanos iraníes que ingresaron a la Argentina con documentación israelí falsa. Ahora se les preguntará a las defensas de los detenidos si también avalan que la investigación está terminada y el juez Luis Rodríguez decidirá si el caso va a debate oral. Mientras tanto, los iraníes siguen detenidos.

Manzoreh Sabzali y Sajjad Samiei Naserani habían entrado al país con documentos israelíes robados. Sin embargo, sortearon los controles y estuvieron en tres hoteles diferentes hasta que fueron detenidos.

El 2 de mayo pasado, la Cámara Federal había confirmado los procesamientos de ambos por integrar una asociación ilícita y el uso de documentación falsa. En la causa se investiga la red internacional que funcionó en distintos puntos de Europa para mover ciudadanos ilegales entre diferentes países. Los sospechosos aparecen en los teléfonos secuestrados como "Jalal Tyt Uk", "Big Show" y "Jan Rambo", a quienes ahora se busca identificar, tal como reveló Infobae.

Sin embargo, los detenidos negaron las acusaciones y aseguraron que son refugiados que estaban escapando de sus país. Incluso el hombre aseguró que tuvo que huir porque había tenido una relación sentimental con una mujer casada.

Hoy, el fiscal Di Lello presentó un dictamen pidiendo que el caso fuera elevado a juicio, al sostener que se evidencia "la voluntad de ambos (acusados) de ingresar al país con documentación personal y una tarjeta de débito, todos falsos, mientras tenían también los medios a su alcance para comunicarse con otros sujetos fuera del país y aprovisionarse de cartulares ilegales, concretan los hitos necesarios de la ruta delictiva".

"En ninguna oportunidad se ha visto a lo largo de las diligencias que estuviéramos ante una pareja de ciudadanos iraníes que en la desesperación de escapar de una persecución de tipo social o religioso asumían riesgos incalculables incluso comprometiendo su propia vida; de hecho las actividades que tomaron cuando llegaron a nuestro país tampoco se compadecen con la hipótesis ensayada por los imputados", advirtió Di Lello.

En el dictamen al que accedió a Infobae, el fiscal afirmó: "Creo que estamos ante dos integrantes de una organización dedicada entre otros fines a la falsificación de pasaportes y que aludían al accionar de las autoridades con los cambios constantes y reiterando de domicilios lograron moverse por distintos lugares en un constante ardid nada pudo acreditarse en la versión del cambio por cuestiones menores ya que el arribo Argentina había sido planeado con anticipación".