
Dueño de una voz y un carisma inigualable, Luis Miguel comenzó su carrera siendo apenas un niño. Y, rápidamente, conquistó a todo el mundo de habla hispana con su sonrisa angelada. Su vida parecía perfecta. Tenía vocación y su familia lo apoyaba en su incipiente carrera artística. Sin embargo, detrás de esa imagen que le vendía a los medios, el cantante escondía un dolor profundo que lo acompaña hasta el día de hoy.
Había nacido el 19 de abril de 1970 en Puerto Rico, como fruto del matrimonio compuesto por el cantante y compositor español Luisito Rey y la italo-argentina Marcela Basteri. La familia solía cambiar de residencia de acuerdo al trabajo de su padre, por lo que Luis Miguel pasó sus primeros años en México y luego en España, donde comenzó sus estudios primarios. Con apenas 10 años de edad, se vio obligado a empezar a facturar para mantener el hogar.
PUBLICIDAD
Es que, para entonces, la carrera de su padre venía en franca decadencia. Y él tenía un talento innato. Así que, en cuando se dio cuenta de que manejando a su hijo podía hacer más dinero que con su guitarra en mano, Luisito Rey lo sacó de la escuela y decidió que tomara clases particulares. Su idea era que pudiera dedicarle mayor cantidad de tiempo a lo que, según intuía, podía ser la salvación financiera de la familia. Y no se equivocó.

El hombre decidió que lo mejor era que su hijo se presentara como El Sol de México, fraguando su lugar de nacimiento. Y así comenzó a llevarlo de un bar a otro para ofrecer su show, sin importarle que se tratara de una criatura. Hasta que, durante el casamiento de hija del presidente de entonces, José López Portillo, tuvo la oportunidad de hacerle demostrar su capacidad interpretativa frente a las personalidades más relevantes del país. Y esto fue un pasaporte directo a la fama para Luis Miguel.
PUBLICIDAD
Al año siguiente, en 1982, grabó su primer disco, Un Sol, con la compañía EMI Music y la producción de su padre. Y, meses más tarde, sacó el segundo trabajo, Directo al Corazón, con el que terminó de consagrarse como un ídolo juvenil. Le siguieron Decídete en 1983, Palabra de honor y Ya nunca más en 1984, siendo este último la banda sonora de la película homónima que protagonizó Luis Miguel. Y, en 1985, editó Canta en italiano y Fiebre de amor, con el que musicalizó su segundo film.
“¿Qué haría si tuviera en mi cuenta de banco cinco mil dólares? ¿Y no puede ser un millón? No sé, se pueden comprar muchas cosas con ese dinero...Pues lo primero que me compraría sería una casa bonita y un carro también muy bonito“, dijo en una de sus primeras entrevistas cuando todavía no imaginaba nada de lo que se le avecinaba.
PUBLICIDAD
Pero lo cierto es que, todo lo que parecía idílico, en realidad no lo era. La madre del cantante no veía con buenos ojos la manera en que su marido sobreexigía a su hijo. Ella se daba cuenta de que el niño estaba siendo explotado, con largas jornadas de ensayos, grabaciones y shows. Y esto le generaba serios conflictos con Luisito Rey. Conflictos que habrían incluido, también, diferentes tipos de violencia.

Para entonces, el matrimonio ya tenía también a Alejandro y Sergio, nacidos en 1972 y 1984, respectivamente. En 1986, sobrevino la separación. Y Marcela decidió regresar a Italia, donde estaba su familia de origen que le dio asilo. La leyenda cuenta que ella tenía miedo. Que con su bebé chiquito en brazos, huyó de una realidad que ya no podía soportar. Lo que sucedió después, todavía, sigue siendo un misterio. Sabiendo que alejarse de su padre implicaba echar por tierra su carrera, Luis Miguel decidió permanecer junto a él, al igual que su hermano Alejandro. Y, misteriosamente, su madre desapareció de un día para el otro sin dejar rastro.
PUBLICIDAD
Durante un tiempo, el cantante creyó que Basteri había encontrado una nueva pareja y que, simplemente, lo había abandonado. Esto habría sido lo que Luisito Rey le habría hecho creer para que se sintiera decepcionado y no intentara volver a verla. Pero después sospechó que su padre, interesado en quedarse con el control absoluto de los ingresos de su hijo y consciente de que ella sabía demasiado de sus desmanejos, la habría mandado a matar. De hecho, la serie biográfica que el mismo Luis Miguel autorizó para la plataforma de Netflix, muestra que Marcela quería reencontrarse con sus niños. Y que, para ello, había accedido a juntarse con su ex en España. Pero que, luego de este encuentro, nadie más la vio.

No obstante, como si realmente fuera cierto eso de que “el show debe continuar” a pesar de todo, en 1987 Luis Miguel cerró contrato con Warner Music y grabó un nuevo disco: Soy como quiero ser. Ocultaba su dolor en cada show. Y disimulaba el nudo en su garganta en cada entrevista. “Una madre es una madre, y todos aquellos que no contamos con su presencia y su cariño le damos todavía muchísimo más valor”, dijo en 2008, siendo ya un adulto, durante un reportaje que dio para Univisión. Pero, desde su adolescencia, la incertidumbre de no saber lo que le había pasado a la mujer que lo trajo al mundo lo carcomía por dentro.
PUBLICIDAD
Había crecido sufriendo por las agresiones que Luisito Rey le propinaba a su madre. Y había transcurrido su infancia entre las obligaciones que le habían sido impuestas y las fiestas con mujeres, drogas y alcohol organizadas por su padre y que, según algunos biógrafos, corrompieron su niñez. Pero parecía no poder encontrar una escapatoria. Hasta que, luego de cumplir los 18 años de edad, decidió independizarse de su padre, a quien solo volvió a ver en 1992, cuando el hombre estaba en su lecho de muerte.
“Mi padre fue de las experiencias más duras que he tenido. De las experiencias más difíciles. Porque él fue la persona que inició todo esto. Y aunque no era una persona perfecta, él me enseñó una gran disciplina. Fue una persona que supo darme donde más me dolía para que aprendiera. Y no cabe duda de que aprendí. Pero después de que pasan este tipo de cosas, todos los rencores y las cosas negativas no importan. Yo ya no me acuerdo de nada. Pero si no cabe duda de que ha sido mi trago más amargo”, dijo el cantante en una de las pocas entrevistas en las que se refirió al tema.
PUBLICIDAD
Lo cierto es que, después de una infancia y una adolescencia marcada por el dolor, apenas obtuvo la mayoría de edad Luis Miguel decidió continuar adelante solo. Fue entonces cuando comenzó a trabajar con el mánager argentino Hugo López, que convirtió en su principal sostén. Y el éxito, que nunca lo había abandonado, se acrecentó. Sin embargo, el cantante nunca pudo cicatrizar sus viejas heridas, que aún siguen doliendo en su corazón.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Estela Raval: la gran estrella de la canción que sufrió por amor y se refugió en la música hasta el final de sus días
La cantante y líder de Los 5 Latinos, que falleció el 6 de junio de 2012 a los 83 años, llevaba una década tratándose de un cáncer de mama pero nunca abandonó los escenarios

Niña prodigio de la radio, un amor tardío que marcó su destino y un final en soledad: Nelly Láinez, la mujer que hizo reír a un país
La actriz falleció el 31 de mayo de 2008, siete años después de haber enviudado de su único gran amor. Había pasado los últimos días en un asilo de ancianos. Décadas dedicada a la televisión, el teatro y el cine forjaron su nombre

Buscaba rescatar el folclore y se convirtió en “el patriarca” del género: a 150 años del nacimiento de Andrés Chazarreta
Oriundo de Santiago del Estero, el recopilador e intérprete de clásicos como la Zamba de Vargas, fue el encargado de difundir la música folclórica por todo el país. En su honor hoy se celebra el Día del Folclorista

A 20 años de la muerte de Aída Luz: su pasión por el trabajo, su único gran amor y su estrecha relación con su hermano Jorge
La recordada actriz y cantante falleció el 26 de mayo de 2006, a los 89 años de edad, después de siete décadas de carrera

El recuerdo de Rodrigo Bueno: los amores del seductor que vivió al límite y dejó una huella imborrable
Nacido el 24 de mayo de 1973, el Potro enamoró a muchas mujeres a lo largo de su corta vida,aunque muy pocas lograron ganarse un lugar en su corazón. El máximo ídolo del cuarteto alcanzó la fama de manera meteórica y murió dejando detrás amores apasionados, historias turbulentas y un recuerdo marcado a fuego en las mujeres de su vida


