
El Hospital Privado del Sur, uno de los principales centros médicos de la ciudad de Bahía Blanca, permanece aún sin electricidad propia (por la inundación de su generador en el subsuelo), a una semana del trágico temporal que sacudió al sur de la provincia de Buenos Aires. De esta forma está inoperable en materia de alta complejidad.
El desastre meteorológico, que hasta el momento contabiliza 16 muertos, generó un colapso en la capacidad de atención sanitaria. “Estamos sin luz desde hace seis días, las placas y generadores eléctricos del hospital fueron dañados por las inundaciones y ahora estamos esperando que se sequen. Los técnicos están tratando de recuperarlas”, dijo Alejandro D´orazio, urólogo del hospital, a Infobae.
Las imágenes de la cámara subterránea del citado nosocomio muestran los daños causados por la inundación, que dejó al sistema de salud local en una situación vulnerable. “Necesitamos energía eléctrica, insumos, placas que valen 20 mil dólares cada una, estamos como en stand by para poder reflotar las de acá”, dijo desesperado a este medio en relación a la falta de su generador eléctrico, el más potente de la ciudad bahiense.

El Hospital, que está funcionando gracias a grupos electrógenos en cada piso, hasta el lunes o martes no sabrá a ciencia cierta si su generador eléctrico de 500 kva podrá volver a funcionar.
D´orazio aclaró que la guardia del Hospital Privado del Sur ya está operativa (“comenzó hoy a funcionar”) y que ya se pudieron hacer cuatro cesáreas. “Tanto el Hospital Español, el Italiano y el Matera absorbió los pacientes de neonatología del Hospital Penna, hasta que el nosocomio público se reconstruya”, aclaró a Infobae, Claudio Pastori, secretario general de la Asociación Médica de Bahía Blanca.

“No funciona el quirófano en su totalidad, estamos a un 30 por ciento”, agregó por su parte D´orazio a este medio. Por ello, desde la Asociación Médica de Bahía Blanca (AMBB), que administra este hospital y el Hospital Felipe Glassman, -y cuya capacidad combinada es de 200 camas- solicitaron con urgencia apoyo económico y técnico para restablecer los servicios esenciales.
“El Glassman tiene 80 camas y está completo mientras que el Privado del Sur, posee 120 y, ante la falta del generador eléctrico, solo tenemos ocupadas 12 camas. No estamos ingresando pacientes al menos que nos quede otra alternativa”, informó Pastori a este medio.
Por ende, las prácticas de cirugías cardíacas, utilización de resonadores e imágenes no están operativo en el Privado del Sur. “Y no podemos sostener el uso de respiradores, por eso no absorbimos neonatología del Penna”, aclaró Pastori.
Y agregó que “cuando haya que recuperar todos los insumos y pagar los sueldos, luego de esta catástrofe, eso no va a venir de la seguridad nacional, por eso pedimos las donaciones”, informó.
Y dejó un panorama final. “Estamos complicados con la unidad materno infantil porque la alta complejidad está llena y las terapias funcionales a tope, por eso la alta complejidad la estamos derivando afuera de nuestra región sanitaria”, cerró, recordando los dos hospitales de campaña que están en la región.
Donaciones hospitalarias
En el orden de prioridades, en materia de donaciones, aclaró que lo que más necesita el nosocomio es ayuda económica para recuperar los suministros básicos de energía eléctrica. “Las donaciones están yendo a la parte publica y el sector privado es muy poco lo que recibimos. Por ejemplo con los insumos de limpieza, no nos alcanza para cubrir los gastos. Cuando ahora necesitamos una mano se nos hace cuesta arriba”, se quejó el urólogo e hizo un paralelismo con lo que le sucedió al hospital durante la pandemia del covid.
Papel higiénico, servilletas de cocina, velas, luces de emergencia y agua potable, fueron de los primeros productos que se solicitaron luego de la catástrofe climática del viernes pasado.

Por su parte, el secretario general de la Asociación Médica de Bahía Blanca, Claudio Pastori, advirtió sobre la gravedad de la situación, expresando que los hospitales privados son una solución inmediata para aliviar la saturación de camas en Bahía Blanca, pero que esto podría correr riesgo.
Por eso se resalta que en la maternidad bahiense el laboratorio, servicio de imágenes, resonador, tomógrafo y rayos X están fuera de funcionamiento. Y destacó, una vez más, que se necesitan generadores y tableros eléctricos esenciales, para la operatividad del nosocomio.
“Clínicas y hospitales privados de todo el país. Si alguna vez enfrentaron una crisis similar, saben lo que significa. Hoy nos toca a nosotros, pero mañana puede ser cualquiera”, expresaron sus autoridades desde la cuenta oficial de Instagram del nosocomio.
Y dejaron los datos para aquellos que puedan colaborar económicamente. Vía transferencia por CBU al 191012715501270425514 y por alias a FIADO.MUNDO.NATAL
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