
Los vecinos del Complejo 19 de los monoblocks de La Tablada están aterrados. Hace dos días que un grupo de soldaditos narcos entra con ametralladoras al barrio para instalar allí bunkers de droga. La escena se repitió la noche del lunes y del martes y hoy decidieron hacer una manifestación a las seis de la tarde en la canchita de fútbol lindera al tanque de agua del barrio para pedir la presencia de las fuerzas federales. Los jóvenes delincuentes se muestran con las ametralladoras sin problema, como si estuvieran en el rodaje de una película. Mientras tanto, la gente se encierra.
“Lo que hacemos los vecinos que vivimos acá es aislarnos como en la cuarentena a partir de las 8 de la noche, no salimos a comprar ni mucho menos con nuestros hijos porque sabemos que van a haber varios tiroteos”, dice Cristina a Infobae. La mujer es una profesional que se graduó en la UBA pero tuvo que mudarse durante la pandemia para el barrio por la imposibilidad de seguir pagando el alquiler en Capital. “Acá estamos encarcelados, cuando los que deberían estar en la cárcel son ellos. Somos rehenes de un narco al que le dicen Chaki Chan proveniente de Villegas y esto hace que las personas inocentes y que trabajamos tengamos que estar encerradas en nuestros departamentos”, agregó la mujer, una de las pocas que se anima a hablar en el barrio.
El complejo está ubicado atrás del Hospital Balestrini, a metros del Camino de Cintura y la Ruta 21. Los vecinos se acercan a esta cronista a contar el infierno que están viviendo pero no se animan a dar su nombre. “Me quiero ir de acá”, dice una de las mamás más jóvenes del barrio. Tengo miedo por mis hijos, por mi marido. El otro día le rompieron la cabeza a fierrazos a una chica para que les dijera quién vendía droga acá”, agrega aterrada, “acá le apuntan con escopetas a los chicos de 12 y 13 años, nadie puede salir”.
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“Estuvieron a los tiros mal acá debajo de casa, después se escuchaban los disparos por el campito y creo que llegaron a la guardería”, comenta otra de las vecinas mientras mira para todos lados para que nadie se de cuenta que está con esta cronista.
“La policía no hace nada, nada, nada. Cuando vos los vas a buscar no están nunca, la gente está enloquecida. Por eso vamos a hacer una manifestación esta tarde. ¿Para qué tenemos un destacamento policial en el barrio si no vienen nunca?”, se queja Osvaldo quien hace cuarenta años vive en el complejo. Efectivamente la comisaría está en los monoblocks, sobre la calle La Quilla, pero todos los habitantes del lugar coinciden en que no acuden nunca ante el llamado desesperado de los vecinos. “Nos juntamos hoy en la canchita de fútbol, al lado del tanque de agua a las 6 de la tarde para pedir una solución”, agrega el hombre. Algunos vecinos piden la presencia de fuerzas federales y no descartan cortar el Camino de Cintura y la Ruta 21. “La gente está muy asustada, hay muchos chicos” agrega el señor que trabaja en una remisería de González Catán.

“Anoche y antenoche fue una balacera tremenda, pero hace dos o tres semanas que vivimos en esta incertidumbre de no saber qué va a pasar”, describe Cristina con su hijito en brazos. “Nosotros estamos privados acá de un montón de cuestiones edilicias, de cloacas, de luz , de gas, de vivir como corresponde pero lo fundamental hoy es la seguridad y nuestra integridad física. Hoy decimos basta, basta, queremos que nos protejan a nosotros y a nuestros hijos”, añadió la mujer con mucha firmeza.
“Tratamos de escondernos detrás de las paredes, nos pusimos lejos de las ventanas, para que no nos dieran las balas, fue un desastre”, contó Claudia, una señora que lleva décadas viviendo en el lugar. “Ayer fue terrible, no se si tiraban al aire o qué pero las chapas de los techos sonaban, era increíble”, describió la mujer que tiene un comercio en el barrio. “No murió nadie de milagro. Hace 50 años que vivo acá, era muy tranquilo pero desgraciadamente nos estamos acostumbrando a vivir así”, reflexiona con resignación.
“Gente esto está pasando en el Complejo 19 de los monoblocks de Tablada. El Osito del 4 y 5 el Tribunero de Chicago bajó con la gente del Chaki Chan a tomar el 19 para vender pasta base, alita y faso. Le pegan a los pibes y les roban los celulares los que supuestamente van a cuidar el barrio. No queremos gente de otro lado. Vamos a denunciarlos en cada video”, se lee en las historias de Instagram de los vecinos más jóvenes que decidieron no tener miedo y que la sociedad se entere de lo que está pasando. “Compartan –piden a los seguidores- no queremos gente asesinos en el barrio. Chaki Chan quiere copar el 19 y lo trajo al Osito. Lo vamos a denunciar y no vamos a parar”, finaliza el posteo que ahora también comparten los habitantes en el grupo de whats app.
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¿Quién es Chaki Chan? “Es Nicolás Gonzalez. También le dicen Pablo Escobar. Estuvo preso por amenazar a un fiscal, por varios asesinatos, ahora está libre y maneja toda la droga de Villegas y ahora quiere venir a esta zona”, describe uno de los vecinos que pronuncia en voz baja su nombre para que nadie los escuche.
En el barrio vive gente muy trabajadora. Hay enfermeras, docentes, remiseros, albañiles, abogados. Son en su mayoría propietarios. “Es tal la inseguridad que un departamento grande ahora se vende por 2 millones de pesos, no más”, cuenta Cristina. En el complejo hay una escuela fundada por el cura villero Nicolás ‘Tano’ Angeloti y al final de la cuadra por la calle La Quilla está el enorme predio fundado por el sacerdote con una escuela primaria, un jardín, un hogar para adultos mayores, un lugar para recuperar adictos y una escuela de deportes donde enseñan gratuitamente patín, hockey, fútbol, karate. El cura ya logró recuperar muchísimos chicos adictos. “El ‘Tano’ –reflexiona Cristina- ha dejado a muchos narcos sin clientes. Él hizo en 3 años lo que los políticos en La Matanza no hicieron en 39 años”, finaliza la mujer quien esta tarde será una de las que irá a la canchita a la manifestación a exigir seguridad para su familia.
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