
Según un estudio realizado en todo el Observatorio Vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), entre conductores y pasajeros de autos y motos, “siete de cada diez menores de 0 a 17 años circulan desprotegidos porque no utilizan cinturón o silla, o porque lo hacen de manera incorrecta”.
Este mismo relevamiento arrojó que de 82.545 autos, sólo el 46,4% de los chicos de 0 a 4 años que viajan en el asiento trasero del auto utilizan el Sistema de Retención Infantil (SRI), vital para su seguridad.
Qué dice la ley
Los menores de 10 años deben viajar, de acuerdo a lo establecido en la Ley Nacional Nº 24.449 (cada jurisdicción deberá adherir para que sea efectiva), con SRI . En cambio, en la Ciudad de Buenos Aires, la reglamentación del uso de la silla o booster es hasta los 12 años, con una altura inferior a 1,50 m (Ley N° 5.294).
“Queremos que los chicos viajen seguros en los autos. Para eso el cinturón de seguridad les debe quedar por debajo del cuello para que, en caso de que haya un incidente, no se lastimen con el propio cinturón”, explicó Carlos Pérez, director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
Existen diferentes modelos de asientos para bebés y niños pequeños que se adaptan a su tamaño y condiciones físicas. Los expertos aseguran que es muy importante elegir el modelo adecuado, colocarlo correctamente y fijarlo con los cinturones.
Bien implementada, esta medida reduce en un 70% los riesgos de lesiones graves y fatales en caso de un accidente de tránsito.
La medida deja a consideración de cada provincia o municipio hacer hincapié en el peso y la altura de los chicos. “Queda a criterio de cada fiscalizador entender si un chico de diez años ya no necesita la sillita porque el cinturón de seguridad le queda como a un adulto”, aclaró Pérez.
Sobre los niños en los vehículos, desde la Asociación Civil Luchemos por la vida, tanto advierten que nunca deben ser llevados “en los asientos delanteros, ni en brazos del acompañante y menos aún sobre la falda del conductor”.

Cada uno con su sillita
Grupo 0: Huevito o portabebé. De 0 a 9 meses o menos de 10 kilos. Deben colocarse mirando hacia atrás.
Grupo 0+: Portabebé hasta 13 kilos. En sentido contrario a la marcha y en el asiento trasero.
Grupo I: Sillitas de 9 a 18 kilos. El niño va sujeto a la silla por un arnés, y ésta al vehículo. Se permite la colocación en ambos sentidos de la marcha. Es muy importante ajustar la silla a medida que crecen. Se recomienda llevar al niño en sentido inverso a la marcha.

Grupo II: Butacas, de 15 a 25 kilos. Deben estar sentados sobre un elevador o almohadón (booster seat), para que la cinta del cinturón les quede en la cadera y no en la parte alta del abdomen. La cinta superior, en tanto, debe pasar por la mitad de la clavícula. Con este sistema el menor puede viajar en sentido de la marcha.
Grupo III: Booster, de 22 a 36 kilos. Se ubica en el sentido de la marcha, tanto en plazas traseras como delanteras, esto último a partir de los 12 años según la legislación local. Es conveniente utilizar un elevador con respaldo hasta que el pequeño mida 1,35 metros.
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