Magdalena tatuándose en homenaje a Julio, su marido
Magdalena tatuándose en homenaje a Julio, su marido

Para Magdalena Álvarez no habrá más nada después de enero de 2014. No recuerda el día. O quizá no lo quiera recordar. Caminaba con Julio Neira, su marido desde siempre, por Bernal, provincia de Buenos Aires. Un mal cruce terminó en tragedia: una moto embistió a Julio, lo hizo caer y su cabeza golpeó contra el cordón de la vereda. Sufrió un coágulo de sangre en el cerebro y, luego de 20 días de lucha, murió.

Coral Neira tiene 18 años. Es la nieta de Magdalena y Julio. En su cuenta de Twitter compartió cuatro fotos que se volvieron virales. En ellas, exhibió la forma en que su abuela decidió homenajear (y recordar) a su marido a 5 años de su muerte.

“Mi amor x siempre” acompaña el rostro de Julio. En el antebrazo izquierdo lleva su nombre
“Mi amor x siempre” acompaña el rostro de Julio. En el antebrazo izquierdo lleva su nombre

"Mi amor x siempre" es la inscripción que Magdalena escogió para acompañar la foto de Julio. "Fue el amor de mi vida. Lo tengo conmigo y va conmigo a todos lados. Yo voy paseando sola, pero el abuelo va al lado mío", le dijo a Magdalena a otra de sus nietas en un audio en el que, sobre el final, no puede continuar hablando producto de la emoción.

"Nunca le gustaron los tatuajes pero quería llevarlo con ella para siempre. Pensó en su nombre y lo hizo. Le pareció poco y fue por más: se tatuó la misma cara que mi abuelo tiene en una foto que nos encanta", contó Coral a Infobae.

Julio Neira falleció en enero de 2014
Julio Neira falleció en enero de 2014

"Mi abuelo era la persona más buena del mundo. Muy trabajador. Él tenía un amor incondicional hacia mi abuela. También lo tenía conmigo. Yo era su nieta favorita, eso me dijo mi abuela durante estos años. Siempre nos quisimos muchísimo. Recuerdo desde muy chiquita tener una admiración especial por ellos, siempre quería estar con mis abuelos. Son mi familia, los amo muchísimo: mi abuelo era la persona más buena que conocí y siempre lo tengo presente", recordó Coral.

Vivieron toda la vida en Avellaneda, aunque ambos eran inmigrantes españoles, de Galicia. "Se conocieron acá en Buenos Aires porque mi tío abuelo (hermano de mi abuela) era amigo de mi abuelo. Un día pasó a buscarlo y ahí la conoció. Se enamoraron enseguida", sostuvo la joven.

Hernán y Magdalena, luego del primer tatuaje en el antebrazo izquierdo
Hernán y Magdalena, luego del primer tatuaje en el antebrazo izquierdo

"Julio trabajaba en una confitería y en una fábrica de lana. Mi abuela fue ama de casa, cuidaba a mis tíos y a mi papá. Cuando se jubiló mi abuelo comenzaron a hacer todo juntos. Se divertían y paseaban mucho", indicó Coral, quien aseguró que de su abuelo heredó el fanatismo por Independiente: "Nos encanta ir a la cancha como le encantaba a él. Toda mi familia es del Rojo".

"Decidí subirlo por el aniversario pero no esperaba que el tatuaje tuviera tanta repercusión. Recibí muchísimos mensajes hermosos: el brazo de mi abuela con la cara de mi abuelo les pareció súper tierno", explicó la joven, que también vive en Avellaneda.

"Ella estuvo muy mal desde que falleció mi abuelo. Sigue mal, y entendió que una manera de llevarlo a todos lados, más allá de tenerlo en el corazón, era tatuandoselo. A toda la familia nos pareció un gesto hermoso, nos pusimos muy contentos", concluyó Coral.

Seguí leyendo: