La otra cara de la toma de colegios: los padres que se oponen a la ocupación

Son 29 las escuelas porteñas tomadas en rechazo a la Reforma Educativa. El Gobierno de la Ciudad se reunirá hoy con los estudiantes para destrabar el conflicto

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Las tomas en los colegios
Las tomas en los colegios comenzaron hace más de tres semanas

"Estamos de acuerdo con que los chicos protesten pero no de esta forma", es la respuesta que más se repite entre varios de los padres de alumnos de las escuelas porteñas que están tomadas desde el 29 de agosto pasado en protesta por la Reforma Educativa que quiere aplicar el gobierno de la Ciudad. Infobae dialogó con algunos de ellos para conocer la otra cara de una protesta que hasta hoy parece no tener solución.

"Estoy en contra de este sistema de protesta. Me parece un sistema arcaico, radical y hasta violento. Violentan el derecho de los chicos. Es un sistema que se ha instaurado como única forma de protesta. No se agotan otras posibilidades", dijo Marcela, mamá de una alumna de 4° año del colegio Carlos Pellegrini. La mujer sostuvo que debería haber formas más "creativas" para llevar adelante un reclamo. "Lo revolucionario hoy no es la toma. Lo revolucionario sería dialogar y oponerse a este tipo de formas. Creo que están faltando formas creativas para manifestarse. En el Pellegrini hay una materia que se llama coro. ¿Por qué no ir a la plaza y cantar durante 24 horas? Formas más sorpresivas que agresivas", propuso.

Marcela, junto a otros, forma parte de un grupo autoconvocado de padres que buscan que sus hijos vuelvan a las aulas. A través de las redes sociales los papás debaten y expresan su rechazo a la toma. "Por un Pelle con clases", es el nombre del perfil de Facebook y la cuenta de Twitter en la que vierten sus opiniones y propuestas ante la medida de fuerza. "Una de las maneras de defender la educación pública es teniendo clases", dijo Miriam, mamá de un alumno de tercer año que asiste al mismo colegio y que también integra el colectivo. "Les daría a los chicos otras herramientas. No me parece que la toma sea lo mejor", remarcó.

La mujer espera que la reunión de hoy entre los alumnos y la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, aporte algún tipo de solución. Dijo que el rector del colegio les explicó que "no tenía mucho para ofrecerles a los alumnos", porque la Reforma es una medida que no afecta a esa institución. "Se han perdido más de 40 días en lo que va del año. Los más afectados son los chicos de bajos recursos. Si esto sigue así, para ir a rendir y los que no tienen para pagar un profe privado lo van a sentir. Es una medida que excluye a los que menos tienen", agregó. "Me parece que está bien que sean solidarios, pero esto recién es un proyecto", criticó Miriam.

(Télam)
(Télam)

Las dos madres coincidieron en cuestionar el sistema de votación en las asambleas. Dijeron que como se vota a mano alzada, muchos de los alumnos no se animan a hacerlo para no quedar expuestos. Otro tanto no lo hace porque no le interesa. Es decir, la decisión de tomar el colegio muchas veces no es decidida por una mayoría representativa.

"Los padres tenemos que estar unidos. El Pellegrini es un colegio de excelencia. Más de un chico debe estar en duda. Es una medida que tiene muchas consecuencias. Se le están computando las faltas a los alumnos", dijo Miriam. "Si queremos que la educación mejore, si queremos que la educación pública se valore, no vamos por el mejor camino", añadió. A su turno, Marcela dijo que una de las posibles soluciones es que todos vayan a votar y no los mismos de siempre. En ese sentido, dijo: "la otra mayoría silenciosa tiene responsabilidad porque tienen que ir a votar".

El 29 del mes pasado todo comenzó con la toma de la Escuela de Bellas Artes, Manuel Belgrano. Pero a diferencia del Pellegrini o el Nacional Buenos Aires, la Reforma sí impactaría en la institución. Sin embargo, hay padres que también se oponen a la metodología empleada. Laura, mamá de un alumno de primer año, convocó junto a otra madre a los papás que rechazan la protesta para encontrar una solución, ya que es el colegio -del total que fueron tomados- que más clases perdió.

"Nos parece excesivo tantas semanas sin clases. Cuando todo empezó lo aceptamos porque los chicos tienen el derecho a expresarse y dar su postura y más cuando de su educación se trata, pero esto ya se fue de control. Ahora los chicos dicen que es una toma indefinida. Otros dicen que el viernes levantan la toma. Nosotros, la EMB, estamos hace 4 semanas ya sin clases y como papás (muy pocos lamentablemente) pedimos que vuelvan las clases y que busquemos otros métodos para que sean escuchados", comentó. Con otra mamá, el domingo convocamos a una reunión de los padres que no estaban de acuerdo con la toma. Solo de primer año y solo vinieron 10 papás. Quedamos en ir a la Defensoría del Pueblo y al Ministerio", se lamentó.

"También fuimos a hablar con los chicos que estaban en el colegio y nos invitaron a la asamblea que hacían el lunes pero no nos permitieron entrar. Las autoridades son nuevas y evidentemente no saben cómo manejarse. Si bien la rectora votó por el sí a la toma, hoy por hoy no la dejan ingresar al colegio y ella pareciera que mucho no se ocupa", cuestionó. Al igual que Marcela y Miriam (del Pellegrini), Laura puso en duda el sistema de votación. "Si 150 alumnos votaron sí a la toma, ¿por qué sólo hay 30 alumnos tomando de día y seis de noche? Que vayan los 150 a tomar. Es una locura esto. Y mi hijo me contó que el día de la votación votaron dos veces", denunció. "Se votaron varias veces y muchos no votaron. A él le dijeron que tenían que volver a votar y le preguntaron por qué había votado él por el no y lo hicieron volver a votar. Es raro", prosiguió.

Contó que algunos de los padres de primer año piensan acercarse hoy a la Defensoría del Pueblo -donde se van a reunir la ministra Acuña y los estudiantes- para presenciar el encuentro. Dice que los padres están muy divididos y cuestionó que los chicos "estén tan politizados".

"Realmente no creo que los chicos puedan frenar el proyecto de la Reforma Educativa porque ya esta casi instalado. Tampoco veo que los chicos tengan en claro por qué están luchando. Pero realmente espero que vuelvan las clases, que los docentes apoyen a los chicos cuando les falten notas así como estos chicos los apoyaron a ellos y que todo sea en un ámbito de paz y sin violencia. Desde mi lugar espero que puedan encontrar otro modo de lucha que les sirva un poco más. Ya les tiré algunas ideas a los chicos que están tomando, como continuar las clases y dejar un día a la semana para marchar. Pero esperamos hablar con la Defensoría y juntar más papás que piensen como nosotros", concluyó.

DyN
DyN

El hijo de Diego asiste a la escuela Lenguas Vivas en Palermo. Va a quinto grado de primaria y recién esta semana el chico pudo asistir a clase porque los estudiantes que tomaron el colegio "así lo permitieron". "Son 20 o 30 chicos que pasan por arriba el derecho de otros 500. Las autoridades del colegio no están. Es todo anárquico", expresó Diego en diálogo con Infobae.

"Es una situación extraña. Muchos de los padres están orgullosos de una supuesta lucha que capaz ellos no tuvieron. Es todo muy simbólico. Es raro ver a los chicos con esa agenda gremial y política", dijo el papá. El hombre contó que desde hace tres años crearon un grupo en Facebook denominado "Chicos a la escuela", un espacio con el que pretenden concientizar a los alumnos que más allá de las protestas y los debates, "siempre tienen que estar en las aulas". "Cualquier situación o debate es con las aulas abiertas. No consideramos que esta sea la forma", agregó.

Diego cuestionó la justificación que dan los alumnos para tomar la escuela. Sostiene que es falso el argumento de protestar de esa manera para "visibilizar el reclamo". "Desde que me tocó vivir esto en el colegio, siempre hubo una actitud de recibir a los chicos. Vemos que el conflicto obedece a cuestiones que no tienen que ver con cambios en la currícula, sino con una coyuntura política. La verdad no tenemos grandes expectativas", aseveró.

En relación a la mirada de los padres, dijo que hay un grupo minoritario que apoya, otro que no se involucra y está el de ellos, los que buscan organizarse para llegar a las autoridades de la Ciudad y obligarlos a que encuentren una solución. "Exigimos que el gobierno abra canales de diálogo y que haga lo posible para que esto no vuelva a ocurrir. Nuestra intención es juntarnos con padres de otras escuelas y llegar hasta el jefe de gobierno", finalizó.

Padres divididos

Familiares de alumnos que sí apoyan la toma y que están agrupados en el grupo "Secundaria del futuro incierto" salieron a cruzar a la ministra Acuña, luego de que la funcionaria cuestionó a los alumnos que participan de la medida de fuerza. En ese sentido, emitieron un duro comunicado para responderle y criticar la Reforma.

"Los estudiantes que hoy mantienen tomados decenas de colegios de la ciudad, y que han protagonizado masivas marchas a su ministerio, sin que hayan sido escuchados, no solo representan a miles de alumnos de la Ciudad, a los docentes y familiares como nosotros, sino que además ejercen su derecho a la protesta precisamente para defender la educación pública", sostuvieron.

"Uno de los principales motivos del conflicto que estamos padeciendo es vuestra negativa a trasparentar el contenido de la reforma propuesta desde su gestión", criticaron.

"En el último párrafo, usted dice: 'Queremos las escuelas abiertas…' Nosotros también. Por eso le pedimos que mañana miércoles abra usted un debate efectivo sobre la educación que nos merecemos. No un seudo-diálogo donde las autoridades hacen que escuchan, para luego imponer sus criterios. Para que el intercambio sea real, complejo y sincero, le solicitamos poner en suspenso la reforma inconsulta e incompleta que se ha dado en llamar Secundaria del futuro, que usted pretende implementar a partir de marzo de 2018", escribieron.