
Una ultramaratón puede someter a los riñones a un estrés considerable durante varias horas de ejercicio continuo. Una investigación realizada durante la Western States Endurance Run, una carrera de 161 kilómetros en Estados Unidos, encontró aumentos en distintos biomarcadores urinarios relacionados con la lesión renal aguda después de que los participantes cruzaran la meta.
El estudio, publicado en Journal of Applied Physiology, evaluó a 36 corredores —29 hombres y siete mujeres— con una edad promedio de 44 años. Los participantes terminaron la prueba en un tiempo medio de aproximadamente 25 horas y 46 minutos. Los científicos tomaron muestras de sangre y orina antes y después de la competencia y también utilizaron ecografía Doppler para analizar variables relacionadas con el flujo sanguíneo renal.
PUBLICIDAD
Qué señales aparecieron después de la carrera
Tras completar los 161 kilómetros, aumentaron varios biomarcadores urinarios asociados con lesión renal aguda, entre ellos la nefrina, IGFBP7 y la combinación IGFBP7-TIMP2. Algunos de esos incrementos permanecieron incluso después de ajustar los resultados para tener en cuenta la concentración de la orina, una precaución importante al analizar a personas que atravesaron un esfuerzo prolongado.
Los investigadores aclararon que los cambios registrados fueron de magnitud subclínica y que ninguno de los corredores necesitó hospitalización. Por eso, un aumento de estos indicadores inmediatamente después de una competencia extrema no significa por sí mismo que exista un daño renal grave o permanente.
PUBLICIDAD

Una revisión publicada en 2026 en Journal of Applied Physiology señaló que los corredores de maratones y ultramaratones presentan con frecuencia incrementos de biomarcadores de lesión renal aguda después de competir. En general, esas alteraciones son transitorias y se resuelven sin tratamiento, aunque también se han documentado casos poco frecuentes de lesión clínicamente significativa.
La hidratación apareció como un factor relevante
El estado de hidratación marcó una diferencia dentro de la muestra. De los 35 corredores con datos disponibles para esta variable, solamente ocho terminaron considerados euhidratados, es decir, sin signos compatibles con una pérdida importante de líquidos. Ese grupo mostró aumentos menores de creatinina urinaria y del marcador IGFBP7-TIMP2 ajustado por creatinina.
PUBLICIDAD
Para los autores, los resultados sugieren que mantener una hidratación adecuada podría atenuar parte del aumento transitorio de los indicadores de estrés renal durante una prueba de ultraresistencia. Sin embargo, advirtieron que serán necesarios estudios controlados específicamente sobre la ingesta de líquidos para determinar con mayor precisión cuánto modifica este factor el riesgo.

La investigación también examinó la influencia de la velocidad. Un ritmo de carrera más rápido se relacionó con mayores aumentos de la densidad de la orina y de la creatinina urinaria, pero no se asoció de manera significativa con los biomarcadores de lesión renal una vez realizados los ajustes correspondientes. En el grupo en el que pudo medirse, tampoco se observaron cambios significativos en la velocidad ni en la conductancia del flujo sanguíneo renal.
PUBLICIDAD
Por qué un esfuerzo tan prolongado puede afectar al riñón
El fenómeno no depende de un único mecanismo. La revisión científica de 2026 identifica una combinación de cambios hemodinámicos, estrés muscular, alteraciones gastrointestinales y problemas de hidratación como factores que pueden contribuir al riesgo renal durante carreras prolongadas.
Otro elemento bajo estudio es la rabdomiólisis por esfuerzo, que aparece cuando un daño muscular intenso provoca la liberación de componentes de las células musculares a la circulación. Los investigadores de Western States señalaron que el aumento de creatina quinasa y la rabdomiólisis se han relacionado con lesión renal aguda en atletas de resistencia, aunque todavía existen interrogantes sobre su contribución específica durante las ultramaratones.
PUBLICIDAD
La respuesta del organismo tampoco se limita a los riñones. Un estudio exploratorio publicado en Scientific Reports en 2026 examinó a 12 corredores después de una ultramaratón de 230 kilómetros y detectó aumentos de marcadores inflamatorios, modificaciones en la agregación de glóbulos rojos y cambios en parámetros vasculares, mientras que distintas propiedades de las grandes arterias permanecieron relativamente preservadas.
Los hallazgos disponibles no demuestran que completar una ultramaratón provoque necesariamente daño renal permanente. Los autores del estudio de Western States señalaron que todavía se desconocen las consecuencias a largo plazo de exponerse repetidamente a estos aumentos de biomarcadores.
La investigación describe principalmente una respuesta inmediata al esfuerzo extremo y plantea la necesidad de seguir estudiando cómo interactúan la hidratación, la intensidad del ejercicio y otros factores en la salud renal de los corredores.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Resistencia a la insulina y envejecimiento biológico: cómo puede afectar el estado de las células y los órganos
El Dr. Will Cole explicó en el podcast Ultimate Human de qué manera los hábitos cotidianos, el estrés sostenido, la calidad del descanso y la exposición a determinados contaminantes pueden influir en el funcionamiento del cuerpo

La técnica con inteligencia artificial que detecta cicatrices de infartos sin usar contraste
Un estudio multicéntrico mostró una alta precisión para identificar lesiones cardíacas previas y reducir el uso de gadolinio en determinados pacientes

Las parejas que se conocen en línea reportan menor satisfacción, según un estudio global
La investigación comparó a varias personas de países distintos y encontró diferencias pequeñas a moderadas en satisfacción, intimidad, pasión y compromiso

“No es solo entretenimiento”: una investigación en The Lancet revela cómo el arte y la música benefician la salud cerebral
El análisis, impulsado por expertos en neurociencias, demuestra que la participación constante en iniciativas culturales actúa como una barrera de protección frente al estrés, la depresión y el deterioro cognitivo

“Un nivel de fama similar al de Matt Damon”: así cambió la vida de cinco científicos de Harvard tras ganar el Premio Nobel
Llamadas a la madrugada, miles de correos electrónicos, audiencias con líderes mundiales y donaciones económicas. Expertos de la célebre institución estadounidense exponen el impacto que genera el máximo reconocimiento internacional en sus hábitos, su trabajo y su exposición pública



