
Un estudio publicado en la revista The Lancet Regional Health – Americas muestra un salto histórico en la cantidad de personas con defensas contra el dengue en Argentina. El análisis, realizado sobre más de cinco mil donantes de sangre de distintas regiones del país con alta prevalencia del virus, indica que la mitad de los adultos ya estuvo expuesta, según datos recolectados en el 2025.
Los resultados, obtenidos por un equipo conformado por científicos del CONICET y otras instituciones nacionales, revelan grandes diferencias entre provincias y grupos de edad: algunas zonas del norte superan el 70% de personas con anticuerpos, mientras que en otras los valores resultan mucho menores. Las conclusiones subrayan la urgencia de adaptar la vigilancia y la prevención según la realidad de cada territorio.
PUBLICIDAD
Radiografía nacional: cómo se trazó el mapa de la exposición al virus
El trabajo subraya que Argentina experimentó en la última década dos epidemias de dengue sin precedentes. La última, en la temporada de 2023-2024, dejó más de 580.000 casos y alrededor de 400 fallecidos, lo que impulsó la necesidad de generar datos actuales y fiables sobre la circulación viral. Los autores utilizaron dos rondas de muestreo (2023 y 2025) para captar el impacto acumulado.
La seroprevalencia es una medida que indica cuántas personas, dentro de un grupo, tienen anticuerpos en la sangre contra un virus, en este caso, el dengue. Esto significa que esas personas estuvieron expuestas al patógeno en algún momento, incluso si no tuvieron síntomas. Medirla ayuda a saber qué parte de la población ya tuvo contacto con la enfermedad, aunque nunca haya recibido un diagnóstico. Esto es precisamente lo que estudió el equipo científico.
PUBLICIDAD

Diseñaron un relevamiento sobre donantes de sangre adultos en tres grandes regiones de Argentina: el centro, el noreste y el noroeste del país. El estudio incluyó a 5.443 personas, la mayoría de ellas de mediana edad y con una proporción de mujeres cercana al 44%. Para detectar si las personas habían estado en contacto con el dengue, se utilizó un análisis de sangre llamado ELISA, considerado muy preciso por su alta sensibilidad y especificidad.
En el análisis realizado en 2023, el 23,1% de los donantes presentaba anticuerpos contra el dengue, lo que equivale a casi uno de cada cuatro adultos evaluados. Dos años después, en 2025, la proporción subió a 50,6%, es decir, la mitad de los participantes.
PUBLICIDAD
Los valores más altos de exposición al virus se registraron en provincias del norte y noreste, como Tucumán (78,8%) y Santiago del Estero (78,5%). En comparación, en regiones del centro del país y en el área metropolitana (incluyendo Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y el AMBA), la prevalencia se mantuvo entre 31,9% y 35,7%.
El análisis por edades mostró que las personas mayores de 56 años fueron quienes más frecuentemente presentaron anticuerpos en 2025, con un 58,9%. Al comparar por sexo, el 51,3% de los hombres tenía defensas detectables frente al dengue, frente al 49,6% de las mujeres.
PUBLICIDAD

Los resultados indican que la seroprevalencia estimada refleja tanto la transmisión sintomática como los casos asintomáticos, que pueden representar hasta el 50% de las infecciones. El informe explica que las diferencias entre regiones se deben a que en el norte argentino el virus circula de manera constante y los brotes se repiten cada vez con más frecuencia.
Esto coincide con lo que señalan la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Ministerio de Salud de la Nación, quienes advierten que estas provincias podrían llegar a tener una situación parecida a la de otros países de Latinoamérica donde el dengue es común y los contagios ocurren todos los años.
PUBLICIDAD
Para dimensionar el aumento de personas expuestas al dengue, pueden observarse los resultados de un estudio anterior realizado entre 2020 y 2021, también encabezado por los mismos científicos. En ese trabajo, que analizó 1.530 donantes de sangre de todo el país, solo el 14,4% tenía defensas contra el dengue. Cinco años después, la proporción supera el 50%, lo que muestra un crecimiento acelerado.
El dengue puede transmitirse por transfusión de sangre si una persona dona durante el período en que el virus está presente en su sangre, aunque no tenga síntomas. Si esa sangre se utiliza en una transfusión, el receptor puede infectarse.
PUBLICIDAD

El riesgo aumenta en regiones donde el virus circula de forma continua y hay muchos casos, ya que es más probable que algunos donantes tengan el virus en su sangre sin saberlo. Por eso, es relevante monitorear este riesgo en zonas con alta circulación de dengue.
Además, el aumento de personas expuestas a distintos serotipos de dengue eleva el riesgo de cuadros graves en quienes se infectan más de una vez. El dengue tiene cuatro serotipos diferentes (DENV-1, DENV-2, DENV-3 y DENV-4), y contagiarse con uno no protege frente a los otros. El estudio señala que, en estos casos, el sistema inmunológico puede reaccionar de forma más intensa y provocar complicaciones severas.
PUBLICIDAD
El dengue como posible reto permanente
El aumento de la seroprevalencia por encima del 50% representa un desafío importante para el sistema de salud argentino. El informe advierte que, en el norte del país, la situación empieza a parecerse a la de lugares donde el dengue circula de manera permanente y los brotes se repiten año tras año. Esto obliga a reforzar las tareas de vigilancia, mejorar las estrategias de prevención y redoblar el control del mosquito que transmite la enfermedad.
Según el Boletín Epidemiológico Nacional N°810, desde el comienzo de la temporada 2025/2026 el número de casos confirmados por laboratorio se mantiene bajo (66 en total), aunque el monitoreo continúa para detectar cualquier aumento en los contagios. Aclaran que, de esos casos, el 59% son personas sin antecedentes de viaje y, el 41% tienen antecedentes de viaje a Brasil, Paraguay, Venezuela, México, Colombia, República Dominicana, Cuba, Indonesia, Pakistán, Maldivas y Sri Lanka.
PUBLICIDAD

Por otro lado, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recuerda que el dengue puede afectar a personas de todas las edades y, en algunos casos, provocar cuadros graves. La transmisión depende del mosquito Aedes aegypti, presente en casi todo el país. No existe un remedio específico para tratar la enfermedad, por lo que la mejor forma de evitarla es controlar los criaderos de mosquitos, mantener la vigilancia sanitaria y brindar información clara a toda la comunidad.
De acuerdo con el estudio principal, los niveles de personas expuestas al dengue en las provincias más afectadas de Argentina ya se acercan a los de países donde la enfermedad es habitual. Esto marca un cambio importante en el panorama nacional y refuerza la necesidad de adaptar las políticas de salud para anticipar y responder a futuras epidemias.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cómo funciona la terapia experimental que promete eliminar tumores en pacientes con cáncer de cabeza y cuello
El amivantamab consiguió erradicar la carga tumoral en 15 de 102 participantes cuya enfermedad no respondía ni a quimioterapia ni a inmunoterapia, según resultados presentados en el congreso anual de la American Society of Clinical Oncology

La NASA reveló detalles inéditos del meteoro que sobrevoló Estados Unidos
Una bola de fuego atravesó la atmósfera a más de 67.000 kilómetros por hora el sábado y provocó un estruendo percibido en varios estados del noreste del país, generando confusión y alarma

Descubren cómo el cerebro adapta sus estrategias ante nuevos desafíos
Científicos de la Universidad de California en Riverside identificaron un circuito neuronal clave para la flexibilidad cognitiva, la capacidad que permite modificar conductas ante cambios inesperados

Cómo será el examen de residencias 2026 en la provincia de Buenos Aires, con más de 7.000 aspirantes
La evaluación más relevante del sistema sanitario bonaerense se realizará desde el 18 de junio en cuatro ciudades. Medicina lidera ampliamente la convocatoria, con 5.223 inscriptos

Cómo la dopamina y las grandes recompensas aceleran el aprendizaje, según un estudio
Investigadores observaron que animales entrenados con incentivos mayores aprendían en menos intentos que los utilizados en protocolos tradicionales, un efecto vinculado a cambios en la actividad cerebral



