
En pleno siglo XXI existen diversas herramientas para prevenir enfermedades cardíacas, primera causa de muerte en todo el mundo. Y una de las más recientes y que mayor futuro tiene son los análisis genéticos para el diagnóstico de enfermedades cardiovasculares, considerado uno de los temas centrales en el 49° Congreso Argentino de Cardiología que se desarrolla a partir de hoy en Buenos Aires y se extenderá hasta el 21 de octubre.
Justamente, la cardiología genética se encarga del estudio, diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardiovasculares de origen genético, aquellas que no son originadas por los clásicos factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, diabetes u obesidad, entre otros) sino que se deben a alteraciones en la información genética, que es ‘el manual de instrucciones’ a partir del cual se fabrican y se regulan las estructuras del cuerpo humano.
Así, hoy los estudios genéticos se transformaron en una herramienta indispensable para confirmar determinados diagnósticos tanto en los pacientes como en sus familiares, estratificar el riesgo de padecer eventos severos en los pacientes y consecuentemente tomar decisiones terapéuticas.

“Estamos presenciando el desarrollo de la ciencia a diario. Cada nuevo congreso es una oportunidad para poner sobre la mesa novedades en el conocimiento en cada una de las áreas y esta joven subespecialidad, sin lugar a dudas, es una de las que más atención está concentrando en los últimos años”, remarcaron desde la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), en cuanto a esta nueva técnica preventiva.
Durante el evento de alcance internacional con destacas presencias médicas de Argentina y varios países del mundo, se abordará este tema para poner en relevancia los avances que ha habido en los últimos años y que sin ninguna duda contribuyen significativamente a mitigar la mortalidad y morbilidad de origen cardiovascular.
Estas enfermedades pueden afectar diversos componentes del sistema cardiovascular y se distinguen tres grandes grupos: miocardiopatías (afecciones del músculo cardíaco), síndromes arrítmicos hereditarios (afecciones del sistema eléctrico cardíaco), y las patologías de la aorta torácica y los grandes vasos.

Origen genético de la enfermedad cardíaca
Marianna Guerchicoff, médica cardióloga genetista, Directora del Consejo de Cardiología Genética de la SAC, explicó que, si bien algunas de estas enfermedades son consideradas raras y poco prevalentes, “las implicancias sobre la salud de los pacientes pueden ser muy severas, ya que en algunos casos la muerte súbita —especialmente en jóvenes (menores de 40 años)— puede ser la primera y única manifestación de estas condiciones, mientras que otras si no son reconocidas y tratadas, pueden evolucionar rápidamente hacia insuficiencia cardíaca, provocar arritmias severas o ACV”.
Las mismas, como son de origen genético, pueden transmitirse de generación en generación, comprometiendo la salud del paciente afectado y también la de su descendencia. Por todas estas razones, resulta de vital importancia establecer un diagnóstico preciso y oportuno.
Se puede arribar a este ante la presencia de síntomas, como dolor de pecho, falta de aire, palpitaciones, un síncope durante el deporte, antecedentes familiares de muerte súbita antes de los 40 años, un examen físico anormal y/o alteraciones en los estudios de imágenes tanto a nivel del electrocardiograma, ecocardiograma, o prueba de esfuerzo, entre otros.

A veces el diagnóstico de certeza de estas enfermedades de origen genético puede ser esquivo, pero con el perfeccionamiento de las técnicas de diagnóstico genético, hoy se pueden estudiar los genes del ADN de una persona con una precisión tal que permite identificar en muchos casos la presencia de mutaciones o variantes genéticas patogénicas que están asociadas al desarrollo de estas enfermedades.
También se ha estudiado cuáles presentan riesgo de peor evolución, lo que permite tomar medidas terapéuticas orientadas a evitar eventuales consecuencias serias sobre su salud y bienestar.
En tanto, el médico cardiólogo, Eduardo Ortuño, vocal del Consejo de Cardiología Genética de la SAC, describió que buscar estas variantes patogénicas en los pacientes en quienes se sospecha la presencia de una patología de origen genético “permite confirmar un diagnóstico, estratificar el riesgo y también nos permite realizar la evaluación de la presencia o ausencia de dicha variante en, al menos, sus familiares de primer grado. Aquellos parientes que no presenten esa variante genética, pueden tener la tranquilidad de que no desarrollarán esa enfermedad, ni tampoco la transmitirán a su descendencia. Logrando así un gran alivio tanto para la familia como para el sistema de salud, sin duda información muy valiosa”.

El experto indicó que si los familiares de primer grado de un paciente no pueden acceder a los estudios genéticos, se recomienda que tengan controles cardiológicos periódicos; sobre todo porque tal vez alguno que haya heredado la mutación no presente manifestaciones clínicas de la enfermedad.
Aquellos pacientes en los que se diagnostique alguna de estas condiciones deberán contar con seguimiento cardiológico especializado, multidisciplinario y periódico.
Respecto del tratamiento, Ortuño reconoció que “este será sumamente individualizado, a partir del diagnóstico preciso, las manifestaciones clínicas y la información genética de cada paciente; son decisiones que deben ser tomadas e implementadas por un equipo especializado, preferentemente con experiencia en el seguimiento y tratamiento de este tipo de enfermedades”.
“Es mucho lo que se avanzó, pero queda un extenso camino por recorrer, porque iremos alcanzando un entendimiento cada vez más profundo sobre el rol que los genes tienen y en las enfermedades cardiovasculares, conoceremos posiblemente nuevas alteraciones genéticas que hasta ahora la comunidad científica no identificó como patogénicas y estaremos así cada vez en mejores condiciones de ayudar a nuestros pacientes”, concluyó Guerchicoff.
Últimas Noticias
Cuatro consejos profesionales para reducir el riesgo de fragilidad en adultos mayores
Cansancio persistente, marcha lenta, descenso involuntario de peso y menor capacidad muscular integran los indicadores que especialistas consideran al valorar este síndrome geriátrico

Descubren por primera vez el síndrome de Marfan en gatos: el caso de los hermanos Gary y Shaggy
Ambos felinos mostraron alteraciones en los ojos, las extremidades y la aorta que permitieron identificar una variante del gen FBN1 y ampliar el conocimiento veterinario sobre esta enfermedad hereditaria en humanos

Un estudio sugiere un posible vínculo entre la acidez, el reflujo gástrico y un riesgo más elevado de infarto
Los investigadores plantearon que ciertos factores, junto con una posible enfermedad coronaria no diagnosticada, podrían justificar la relación hallada entre estas dolencias, aunque sin establecer que una provoque directamente la otra

Dormir mal y tener migraña: qué reveló un estudio sobre dolor, estrés y calidad de vida
Un equipo de la Universidad Médica de Wrocław, en Polonia, halló que las dificultades para conciliar el sueño, los despertares frecuentes y la somnolencia diurna se asociaron con más días de cefalea al mes y menor bienestar

Cáncer de colon: identificaron cómo una dieta alta en grasas puede favorecer la metástasis del tumor
Científicos del MIT detectaron un mecanismo que permite a las células malignas propagarse a otros órganos. Un proceso que se da con más frecuencia entre pacientes con obesidad



