Día del Pediatra en Argentina: por qué las vacunas son tan importantes para los niños

Hay una certeza irrefutable en la historia de la humanidad: las vacunas han incrementado de modo notable la expectativa y calidad de vida durante el último siglo

Las vacunas previenen el desarrollo de muchísimas enfermedades y aumentan la expectativa de vida (EFE/Rodrigo Sura)
Las vacunas previenen el desarrollo de muchísimas enfermedades y aumentan la expectativa de vida (EFE/Rodrigo Sura)

En momentos claves de Argentina por la vacunación contra COVID-19 de los más chicos, las voces en contra de la vacunación en general no dejan de alzarse, especialmente en redes sociales.

El objetivo de las vacunas es estimular la producción de anticuerpos y, así, generar inmunidad contra diferentes enfermedades en todas las edades y etapas de la vida, desde el mismísimo nacimiento. Según la Organización Mundial de la Salud, la vacunación es una de las mejores formas de prevenir enfermedades y se estima que “las vacunas infantiles salvan más de 4 millones de vidas cada año”.

“Las vacunas más utilizadas hoy en día llevan décadas en uso, y millones de personas las reciben cada año de forma segura. Además, hay varias vacunas nuevas en desarrollo. Al igual que cualquier otro medicamento, las vacunas deben ser sometidas a pruebas exhaustivas y rigurosas antes de poderlas introducir en un país. Una vez que están en uso, deben seguir sujetas a una vigilancia continua para garantizar que son seguras para las personas que las reciben”, aseguraron desde la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin dudas, las vacunas tienen efectos secundarios y cada caso particular debe ser analizado con el profesional correspondiente antes de tomar una definición. Pero, a nivel global, son muchos más los beneficios que se obtienen de ellas.

La OMS especificó: “Las vacunas son muy seguras. Igual que sucede con cualquier otro medicamento, es posible que se produzcan efectos secundarios después de recibir una vacuna. No obstante, estos suelen ser muy leves y de corta duración, como dolor en el brazo o fiebre moderada. Existe la posibilidad de que se produzcan efectos secundarios más graves, pero son extremadamente raros”.

Aún así existe un grupo creciente de personas antivacunas en Argentina. El movimiento es difícil de localizar: se esparce como polvo por las vías digitales y emerge, cada tanto, en manifestaciones que no tienen nada de aisladas. El movimiento no es nuevo: en 1772 ya había manifestaciones religiosas contra la vacuna de la viruela; en 2019, la Organización Mundial de la Salud catalogó a los grupos antivacunas como una de las principales amenazas a la salud mundial. Pero con internet y redes sociales como principal puerta de acceso al mundo, las cosas toman otro color.

En las redes sociales, se leen desde comentarios que apunta a la escepticismo en la ciencia hasta frases como “las vacunas son un gran negocio, a mi no me van a agarrar” o “Si una consecuencia grave le toca a mi hijo, ese porcentaje menor se convierte en mi 100%, no quiero arriesgarme a eso”.

Sin embargo, hay una certeza irrefutable en la historia de la humanidad: las vacunas han incrementado de modo notable la expectativa y calidad de vida durante el último siglo. “Las enfermedades que se pueden prevenir con una vacuna, como el sarampión, la meningitis o la poliomielitis, pueden ser mortales o causar enfermedades graves y discapacidades”, detallaron desde la OMS, para ejemplificar.

Hay vacunas que se deben dar según un calendario determinado por la edad y son fundamentales para proteger la salud de las personas en las diferentes etapas de sus vidas (EFE/Chamila Karunarathne)
Hay vacunas que se deben dar según un calendario determinado por la edad y son fundamentales para proteger la salud de las personas en las diferentes etapas de sus vidas (EFE/Chamila Karunarathne)

“Una vez vacunados, nuestro sistema inmunitario produce anticuerpos, como ocurre cuando nos exponemos a una enfermedad, con la diferencia que las vacunas contienen solamente microbios (como virus o bacterias) muertos o debilitados y no causan enfermedades ni complicaciones”, aseguró la doctora Valeria El Haj, Directora Médica Nacional de OSPEDYC.

Según El Haj, “Nuestro sistema inmunitario está diseñado para recordar. Tras la administración de una o más dosis de una misma vacuna contra una enfermedad concreta, quedamos protegidos generalmente durante años, décadas o incluso para toda la vida”.

Las dos principales razones para vacunarse son protegernos a nosotros mismos y proteger a las personas que nos rodean. Puesto que no se puede vacunar a todas las personas por igual, al protegernos nosotros evitamos contagiarles enfermedades que pueden poner en riesgo sus vidas”, concluyó la especialista.

¿Cuáles son las vacunas gratuitas en Argentina?

- BCG (previene la tuberculosis).

- Hepatitis A y B.

- Neumococo conjugada de 13 valentes (previene meningitis, neumonía, otitis e infecciones graves por dicha bacteria)

- Quíntuple o Pentavalente (previene difteria, tétanos, tos convulsiva, hepatitis B e influenza B).

- Triple y doble bacteriana.

- Vacuna antipoliomielítica inactivada tipo Salk.

- Rotavirus (vía oral).

- Meningococo ACyW (previene la meningitis).

- Antigripal.

- Varicela.

- Papiloma Humano (HPV).

- Triple viral (previene Sarampión, Rubéola y Paperas).

- Vacunas especiales para viajar a zonas de riesgo, como fiebre amarilla.

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