
El cohete transportador Gran Marcha-5 es el vehículo espacial más pesado de China. Fue utilizado experimentalmente tres veces, pero nunca con una carga. La misión llamada Tianwen-1 busca colocar un vehículo en Marte para recoger datos científicos.
El lanzamiento desde el Centro Espacial Wenchang en la isla sureña de Hainan está previsto para las próximas semanas, detalló la Administración Espacial Nacional a la prensa estatal.
Es una de las misiones más ambiciosas hasta el momento para el programa espacial chino, que se ha desarrollado rápidamente desde que lanzó su primera sonda tripulada en 2003. Desde entonces ha enviado astronautas a una estación espacial experimental, iniciado la construcción de una instalación más grande y permanente y enviado una sonda al lado oscuro de la Luna.

Las misiones buscarán señales de vida microscópica antigua y a la vez explorarán el planeta para enviar futuros astronautas.
Estas misiones requieren mucho tiempo y los países tratan de aprovechar la circunstancia de que Marte y la Tierra se encuentran alineados del mismo lado del Sol, lo que minimiza el tiempo de la travesía y el gasto de combustible. Semejante oportunidad se produce una vez cada 26 meses y dura unas cuatro semanas.
Los preparativos han continuado en medio del brote de coronavirus, que obligó a Europa y Rusia a suspender sus planes de enviar una sonda a Marte este año.

Cada sonda recorrerá más de 480 millones de kilómetros para llegar a Marte en febrero de 2021. En esa travesía saldrán de la órbita terrestre y entrarán en la marciana.
Estados Unidos está por enviar una sonda del tamaño de un auto llamada Perseverancia para reunir muestras de rocas, las que llegarán a la Tierra para su análisis en unos 10 años. La fecha de lanzamiento está fijada entre el 30 de julio y el 15 de agosto.
La nave de EAU, llamada Amal (“Esperanza” en árabe) es una orbital construida en sociedad con la Universidad de Colorado en Boulder. El lanzamiento está previsto para el lunes desde Japón y es la primera misión interplanetaria de un país árabe.
Los científicos quieren saber cómo era Marte hace miles de millones de años, cuando tenía fuentes de agua que podrían haber sustentado formas diminutas de vida antes de transformarse en el mundo congelado que es hoy.

En los últimos días, China lanzó con éxito el último satélite en su propio sistema de geolocalización diseñado para competir con la red estadounidense GPS, en un paso importante en la carrera por la participación de mercado en el sector.
Las imágenes de la emisora estatal CCTV del lanzamiento, realizado en el suroeste de la provincia de Sichuan, mostraron el despegue del cohete, contra un telón de fondo de montañas exuberantes mientras un pequeño grupo de curiosos filmaba en sus teléfonos.
Con información de AP
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