
Durante mucho tiempo, la fertilidad fue vista como una cuestión casi exclusiva de las mujeres. Sin embargo, hoy se reconoce que el factor masculino está presente en aproximadamente el 50% de los casos de infertilidad de pareja, según señalaron especialistas a Infobae.
Las parejas que eligen tener hijos hace tiempo que deciden buscar un embarazo a edades cada vez mayores. Y si bien la mirada también siempre estuvo puesta en el reloj biológico femenino, en el marco del Día del Padre, que se conmemora este domingo 21 de junio en Argentina, especialistas advierten que la edad del hombre tiene un impacto directo sobre la fertilidad y la salud reproductiva de la pareja.
PUBLICIDAD
El cambio cultural: del mito a la consulta preventiva
El médico andrólogo y urólogo de Halitus Instituto Médico, Marcos Dalvit (MN 180.838), revela a Infobae que “cada vez más varones consultan antes de buscar un hijo por iniciativa propia”. En ese sentido, remarca: “Antes se creía que las causas de infertilidad eran mayormente femeninas. Hoy sabemos que son 50% de causa femenina y 50% de causa masculina”.
Dalvit identificó además uno de los mitos más difíciles de erradicar en la consulta médica: “Muchos varones creen que son fértiles de por vida”.

Por su parte, el médico especialista en Medicina Reproductiva y director de WeFIV, Fernando Neuspiller (MN 82815), coincide en que el cambio cultural todavía convive con viejas creencias: “El hombre está más preocupado por su estado físico y de salud, pero aún existen varones que piensan que siempre es un problema de la mujer y que ellos no pueden tener un espermograma alterado”.
PUBLICIDAD
Para el médico especialista en medicina reproductiva y director Médico de CEGYR, Sergio Papier (MN 75952), la consulta preventiva responde a un nuevo paradigma: “Cada vez más hombres entienden que la fertilidad también forma parte de su salud y que no es un tema exclusivamente femenino”. Papier subrayó que el mito que más cuesta romper es que fertilidad y potencia sexual son lo mismo. “Tener relaciones sexuales normales no garantiza tener una fertilidad normal”, apuntó.
El reloj biológico masculino: ¿cómo envejece la fertilidad del hombre?
A diferencia de las mujeres, los hombres no atraviesan una menopausia reproductiva, pero los expertos advierten que la fertilidad masculina tampoco es inmune al paso del tiempo.
PUBLICIDAD
Según Dalvit, a partir de los 40 años se comienza a observar cambios progresivos en la calidad seminal. Y señala que el espermograma —el estudio básico de los espermatozoides— revela “una disminución de la motilidad y un aumento de la fragmentación del ADN espermático”.

Papier precisó que, después de los 40 se detecta “una disminución progresiva de la calidad seminal, con alteraciones en la concentración, la motilidad y la morfología de los espermatozoides”, pero destacó que el cambio más relevante ocurre a nivel genético: aumenta la fragmentación del ADN espermático y la acumulación de mutaciones espontáneas. Esto puede reflejarse en “más tiempo para lograr embarazo, menor eficiencia reproductiva y un aumento de algunos riesgos genéticos para la descendencia”.
PUBLICIDAD
Neuspiller explicó que el deterioro en el hombre es “más amigable” respecto a la caída abrupta que enfrenta la mujer después de los 35 años, pero advirtió: “A partir de los 40, empeora la condición del semen un 1% por año. A los 50, va a estar 10% peor que a los 40”. El especialista agregó que, a partir de los 50, el deterioro se da también en los genes y eso determina algunos riesgos en los recién nacidos.
Dalvit aportó un dato contundente: “Los varones de más de 40 tienen un 30% de probabilidad menos de tener un hijo que los menores de 40 y la fragmentación de ADN aumenta con la edad un 3% aproximadamente por año”.
PUBLICIDAD
Estilo de vida y factores prevenibles: la salud reproductiva como reflejo de la salud general

Los especialistas coinciden en que el estilo de vida incide directamente en la fertilidad masculina. Para Dalvit, “las principales causas prevenibles de infertilidad son el tabaco, la obesidad, el sedentarismo, la mala alimentación y los malos hábitos de sueño”. En ese sentido, aconseja respetar las horas de sueño para mantener niveles normales de testosterona y vitamina D, y advierte sobre la exposición a tóxicos en el trabajo o el ambiente.
El varicocele —dilatación de las venas del escroto— merece especial atención. “El varicocele está presente en el 40% de los hombres que buscan un hijo. Muchos jóvenes no saben que en el futuro van a querer ser padres y si tienen un varicocele deberían operarse para evitar daños irreversibles en el testículo”, señaló Dalvit.
PUBLICIDAD
Papier consideró que la fertilidad masculina está muy vinculada al estado general de salud. Enumeró como causas prevenibles el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol, enfermedades de transmisión sexual y el uso de testosterona o anabólicos. “La testosterona administrada desde afuera puede disminuir severamente la producción de espermatozoides”, aclaró.
Para Neuspiller, la prevención debe iniciarse en la juventud: “Todavía se sigue pensando que el semen es inmodificable, pero cualquier afección —como paperas, golpes o fiebres prolongadas en la infancia— puede afectar la fertilidad a largo plazo”. Al respecto, recomendó que a los adolescentes se les realice un espermograma y, si corresponde, se trate el varicocele para evitar tratamientos complejos en el futuro.
PUBLICIDAD
Entre los hábitos que pueden optimizar la calidad seminal en pocos meses, Papier recomendó bajar de peso cuando existe sobrepeso u obesidad, abandonar el tabaco, moderar el alcohol, mejorar el sueño y realizar actividad física regular. “No existe una vitamina milagrosa. La mejor estrategia para mejorar la fertilidad masculina sigue siendo mejorar la salud del hombre”, subrayó.
Criopreservación: ¿deberían los hombres congelar esperma?

La criopreservación de óvulos por razones sociales es una tendencia extendida entre las mujeres, pero en el caso de los hombres, no existe una recomendación generalizada para congelar semen por motivos sociales.
Dalvit explicó que el varón tiene una declinación de la fertilidad mucho más lenta que la mujer”, por lo que no se indica criopreservar esperma a los 30 o 35 años salvo excepciones. “Sí recomiendo la criopreservación previo a una vasectomía, a tratamientos con quimioterapia, radioterapia o inmunosupresores, o cuando hay oligospermia severa”, detalló.
PUBLICIDAD
Neuspiller coincidió en que “la preservación de la fertilidad en el varón es recomendable cuando tiene espermogramas borderline o deteriorados”, y sugirió que, en esos casos, la criopreservación puede ser útil. Insistió en la importancia de los controles desde la juventud para detectar a tiempo anomalías anatómicas o varicocele y prevenir tratamientos de reproducción asistida.
Papier consideró que, aunque la congelación de semen es viable, “la mayoría de los hombres jóvenes sanos no necesita congelar semen por razones sociales”. Solo la recomienda en hombres que planean postergar la paternidad muchos años, tienen antecedentes familiares de infertilidad o se van a exponer a tratamientos que comprometan la fertilidad”. “Para la mayoría, la mejor inversión sigue siendo cuidar su salud reproductiva”, afirmó.
Qué hacer si el hijo no llega: consulta temprana y acompañamiento integral

La infertilidad de pareja afecta al 15% de quienes buscan un embarazo. Dalvit aconsejó: “Si pasan 12 meses sin embarazo, o seis meses si la mujer tiene más de 35 años, deben consultar. El primer estudio es el espermograma, una prueba sencilla y accesible”. Recalcó que “ambos miembros de la pareja deben ser evaluados en forma simultánea”.
Papier instó a no postergar la consulta por miedo o vergüenza. “La infertilidad es una enfermedad frecuente y muchas veces tiene solución o alternativas de tratamiento”, sostuvo. Además, destacó la importancia del acompañamiento emocional: “La búsqueda de fertilidad también tiene aspectos físicos y emocionales. Muchos pacientes necesitan apoyo psicológico, porque esto genera estrés y ansiedad”.
Neuspiller recomendó que el varón se cuide, haga lo mejor respecto al estilo de vida y consulte a un andrólogo: “Muchas veces, con pequeños cambios y suplementos, el espermograma mejora y con eso la fertilidad”.
Papier, en tanto, enfatizó que no debe confundirse fertilidad con masculinidad: "Tener una alteración en el espermograma no te hace menos hombre. Es simplemente una condición médica que merece ser estudiada y tratada como cualquier otra”.
Los especialistas consultados por Infobae coincidieron en que la paternidad después de los 40 es posible y cada vez más frecuente en Argentina. Y recomendaron planificar, adoptar hábitos saludables y buscar asesoramiento profesional temprano para tomar decisiones informadas y cuidar la salud reproductiva tanto propia como de la pareja.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Rodilla del corredor: cuáles son las causas y qué ejercicios pueden aliviar las molestias
Yale Medicine detalla cómo reconocer esta dolencia, qué movimientos suelen intensificarla y cuándo conviene consultar para evitar que se vuelva persistente

Renunció Alejandro Vilches, a cargo de la Secretaría Nacional de Discapacidad
Según pudo confirmar Infobae este mediodia, la renuncia al organismo nacional de discapacidad (ex ANDIS) fue sorpresiva y adujo razones personales. Está en evaluación su reemplazo

Un informe alertó sobre la caída en el rendimiento cognitivo de los estudiantes argentinos
Un estudio de la Universidad Austral comparó evaluaciones entre 2013 y 2023. Registró una baja de 3,6 puntos en el coeficiente intelectual y de 8,4% en las habilidades verbales. Una de las autoras analizó los resultados en Infobae en Vivo al Mediodía

Del análisis de sangre a los entornos virtuales: las innovaciones que cambian la evaluación del Alzheimer
Las pruebas sanguíneas y los escenarios inmersivos amplían las herramientas de los especialistas para identificar cambios cognitivos, definir diagnósticos y seguir la evolución de los pacientes

Un estudio asegura que salir de vacaciones seguido mejora la calidad de vida
Un equipo de la Universidad de Sunshine Coast determinó que los viajes de ocio regulares, incluso si son breves, generan un ciclo positivo de felicidad y resiliencia psicológica que tiene un impacto directo y duradero sobre el bienestar general




