
En la Argentina, se detectó un brote poco habitual de una infección transmitida por alimentos: la listeriosis.
Por primera vez un estudio genómico permitió establecer una alta relación genética entre los casos de personas con listeriosis y una muestra de queso criollo industrial de producción de baja escala. Aún no se dio a conocer la marca.
Según informó el Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación, ese análisis realizado por el Laboratorio Nacional de Referencia (LNR), que forma parte del Instituto ANLIS/Malbrán, identificó a la planta productora del queso como la fuente del brote.
“La alta relación genómica entre los aislamientos en los casos humanos y el aislamiento obtenido del queso criollo confirma la identificación de este alimento como contaminado con el mismo patógeno que el que produjo los casos”, aclararon los expertos que elaboraron el reporte oficial.

A partir de los resultados, la autoridad sanitaria recomendó intensificar las medidas de higiene, manipulación y control en la producción y el consumo de los alimentos.
Los grupos con mayor riesgo de padecer formas graves de la enfermedad son las personas que cursan un embarazo, los recién nacidos, los adultos mayores de 65 años y las personas inmunosuprimidas.
Qué es la listeriosis y cuáles son sus síntomas

La listeriosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Listeria monocytogenes.
Esta bacteria puede hallarse tanto en el agua como en el suelo y tiene una peculiaridad: logra permanecer viva en la heladera y únicamente se elimina mediante la cocción de los alimentos.
El contacto principal ocurre cuando una persona consume alimentos contaminados. Los más habituales son fiambres, quesos blandos, vegetales crudos y productos lácteos sin pasteurizar. El riesgo se incrementa si estos productos no reciben cocción antes de llegar a la mesa.

Los síntomas pueden variar. El cuadro leve consiste en fiebre, dolor de cabeza, malestar estomacal, náuseas, vómitos y diarrea. A veces surgen escalofríos y fatiga.
Cuando la infección avanza, puede afectar órganos vitales o el sistema nervioso central. En personas con mayor riesgo, como las embarazadas, recién nacidos o individuos con baja inmunidad, la listeriosis puede causar meningitis, septicemia y abortos espontáneos.
El período de incubación es muy variable: los síntomas pueden empezar después de 12 horas, pero en ocasiones se demoran hasta dos meses en aparecer. Esto dificulta rastrear la fuente precisa del contagio.
“Esta enfermedad presenta una alta tasa de mortalidad, lo que la convierte en un importante problema de salud pública”, advirtieron los especialistas en epidemiología.
¿Qué alimento provocó el brote de listeriosis?

En diciembre del año pasado, se notificó que había dos residentes en diferentes localidades de la provincia de Buenos Aires con listeriosis.
En enero de este año se sumó un caso residente en Ciudad de Buenos Aires, que había viajado a Tucumán. En febrero y mayo, hubo otros dos casos diagnosticados con residencia en Tucumán.
Tras analizar 26 muestras de alimentos listos para consumir, cinco resultaron positivas para la bacteria Listeria monocytogenes. En una de ellas, correspondiente a un queso criollo de producción industrial de baja escala, se encontró una alta relación genómica con los casos humanos detectados previamente.

Esta evidencia permitió identificar a la planta productora de ese queso como la fuente de la contaminación. Las autoridades realizaron un decomiso de alimentos listos para consumir que provenían del establecimiento afectado.
“Esta es la primera vez que se puede establecer en la Argentina un nexo entre casos humanos de listeriosis y una fuente común comprobada por análisis genómicos”, mencionaron los especialistas de la cartera de Salud.
¿Cómo se trata la listeriosis?

El tratamiento de la listeriosis requiere una consulta médica inmediata, sobre todo en personas embarazadas, recién nacidos, ancianos y quienes tienen defensas bajas.
El médico puede indicar antibióticos para combatir la infección. Los casos graves, aquellos en los que la bacteria causa infecciones en la sangre o el cerebro, necesitan cuidados hospitalarios.
Es fundamental no automedicarse ni demorar la consulta frente a síntomas compatibles con la enfermedad.
¿Qué hacer para prevenir la listeriosis?

La prevención de la listeriosis se fundamenta en el respeto estricto por la higiene, la cocción y la correcta conservación de los alimentos. Se aconseja lavar bien las manos y los utensilios antes y después de manipular alimentos, así como limpiar las superficies de la cocina con frecuencia.
La separación de alimentos resulta clave: se deben mantener lejos de los platos ya cocidos aquellos crudos o sin cocción, incluso durante la compra o la refrigeración.
El consumo de productos de origen animal preparados con leche cruda o que no indiquen en el envase pasteurización debe evitarse, al igual que embutidos o fiambres listos para comer sin cocción previa.

Además, resulta importante cocinar completamente carnes, pescados y vegetales, y recalentar los platos hasta que estén bien calientes. Para las personas de mayor riesgo, el tema requiere atención extra.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, “ciertos quesos tienen más probabilidades que otros de enfermar a las personas con Listeria.
Eso se debe a que “algunos quesos se elaboran de una manera que permite que los microbios contaminen el queso y se multipliquen”.

Por ejemplo, los quesos frescos y blandos que no pasan por un proceso de añejamiento significativo (lo que puede ayudar a matar la Listeria en otros quesos) se encuentran dentro de ese grupo.
Son quesos con alto contenido de humedad y baja acidez que pueden favorecer el crecimiento de la bacteria. El queso elaborado con leche no pasteurizada (cruda) tiene más probabilidades de contener Listeria y otros microbios que enferman a las personas.
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