
La relación entre la memoria y el olvido no solo intriga a científicos, sino también a quienes desean entender mejor las capacidades y límites de la mente humana. Aunque pueda parecer un error del cerebro, olvidar cumple un rol crucial en la cognición y el equilibrio emocional. Como explica Scott A. Small, director del Centro de Investigación del Alzheimer en la Universidad de Columbia: “Los lapsos de memoria son parte natural y esencial de un cerebro en buen estado”.
El acto de olvidar ocurre en diversas etapas del procesamiento de la memoria: codificación, almacenamiento y recuperación. Cuando algo se olvida, puede ser porque nunca se procesó correctamente desde el principio. La falta de atención al momento de recibir la información puede impedir su almacenamiento, como explica The Conversation, que a su vez da el siguiente ejemplo en su estudio.
PUBLICIDAD
Si alguien se presenta en una fiesta mientras están distraídos, es probable que nunca se recuerde su nombre porque nunca lo codificaron adecuadamente. Este fallo es común y no necesariamente problemático.

Según Very Well Mind, en 1885, Hermann Ebbinghaus publicó uno de los primeros estudios científicos sobre este tema. Usando sílabas sin sentido para evitar asociaciones previas, descubrió que la información se pierde rápidamente al inicio y luego se estabiliza, un fenómeno conocido como la “curva del olvido”. Este hallazgo sigue siendo un pilar en el estudio de la memoria, destacando la importancia de la repetición y el repaso para retener datos a largo plazo.
PUBLICIDAD
Una de las teorías más influyentes es la de la interferencia. Esta sostiene que los recuerdos compiten entre sí, y ese proceso puede ser retroactiva o proactiva. De acuerdo a Very Well Mind, la primera ocurre cuando la información nueva dificulta recordar datos antiguos, como cuando se aprende el nombre de una nueva colega y luego olvidamos el de una anterior. Por otro lado, la última se da cuando los recuerdos antiguos dificultan aprender algo nuevo, como intentar memorizar un nuevo número de teléfono mientras seguimos recordando el anterior.

Según un estudio citado por el sitio antes mencionado, los estímulos presentes durante la formación de un recuerdo, como un aroma o una canción, pueden facilitar su recuperación posterior; sin ellos, el recuerdo puede parecer inaccesible, aunque no haya desaparecido. Este tipo de olvido subraya la importancia del entorno y las asociaciones en el proceso de recuperación de la memoria.
PUBLICIDAD
Por otro lado, la teoría de la decadencia sugiere que los recuerdos desaparecen con el tiempo si no se repasan, debido a cambios neuroquímicos en el cerebro. Esta idea fue respaldada por los experimentos de Ebbinghaus, pero enfrenta críticas por su incapacidad para explicar por qué algunos recuerdos permanecen intactos durante años mientras otros se desvanecen rápidamente.
La novedad y el significado de los eventos pueden influir en la durabilidad de los recuerdos, haciendo que experiencias únicas, como el primer día de clases, sean más fáciles de recordar que rutinas diarias similares entre sí.
PUBLICIDAD

Sin embargo, el olvido no siempre es un proceso pasivo. Investigaciones recientes sugieren que el cerebro tiene mecanismos activos para olvidar, eliminando información innecesaria para dar prioridad a lo relevante.
En ese sentido, según el científico Scot Small, durante el sueño, el cerebro selecciona qué recuerdos conservar y cuáles desechar, facilitando así el aprendizaje y la creatividad.
PUBLICIDAD
En contextos clínicos, no recordar puede ser tanto beneficioso como perjudicial. Por ejemplo, en trastornos como el trastorno por estrés postraumático (TEPT), los recuerdos traumáticos persisten y dificultan la recuperación emocional. Según Small, el TEPT es “una enfermedad de demasiada memoria emocional”, donde los recuerdos intrusivos interfieren con la vida cotidiana. En estos casos, olvidar sería una ventaja, pero el cerebro no logra implementar su mecanismo de regulación natural.

Al envejecer, este proceso se vuelve más común, pero no siempre indica problemas graves. De acuerdo a información de The Conversation, la dificultad para distinguir entre recuerdos similares, como detalles de distintos viajes, es una consecuencia natural del aumento de experiencias almacenadas a lo largo de los años.
PUBLICIDAD
Este fenómeno, conocido como interferencia por solapamiento, puede complicar la recuperación de información específica, pero no necesariamente afecta la capacidad general de tomar decisiones. Por el contrario, la acumulación de conocimiento puede enriquecer la intuición y la sabiduría en la vejez.

En contraste con el olvido rutinario, el deterioro patológico de la memoria, como en la enfermedad de Alzheimer, implica una incapacidad progresiva para recordar incluso las funciones básicas. En este caso, Small señala que estas enfermedades están relacionadas con la degradación neuronal, en oposición a los procesos activos de olvido observados en cerebros saludables.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Más de 6.000 niños reciben tratamiento por obesidad grave en clínicas del Reino Unido: “Es uno de los mayores desafíos en salud pública”
Los datos revelan que el 17% de los pacientes infantiles tenía hipertensión y que algunos niños de cuatro años pesaban lo mismo que uno de 10 años

El ajo negro podría ayudar a preservar la fuerza muscular y la autonomía en la vejez, según un estudio científico
Un compuesto presente en este alimento mostró efectos prometedores para reducir la fragilidad y preservar la movilidad durante el envejecimiento

¿Pollo con piel blanca o amarilla? Cuál es la diferencia y beneficios para la salud
Especialistas explican qué factores influyen en las diferencias entre ambos tipos y cómo pueden impactar en la elección de los consumidores

Nuevos estudios ratifican la seguridad de las vacunas que contienen aluminio
Una revisión de casi un siglo de evidencia desmonta los mitos sobre los adyuvantes de este elemento y sugiere que las preocupaciones sobre autismo, asma y diabetes carecen de fundamento científico

Qué es la “soledad no deseada” y cómo es el programa qué lanzó Córdoba para afrontarla
La provincia formará “linkeadores sociales” para ayudar a quienes experimentan aislamiento. La OMS y especialistas remarcan la urgencia de atender el fenómeno, cada vez más visible en todas las edades


