Los mejores ejercicios para practicar a partir de los 50 años y combatir la pérdida muscular

Cada vez más evidencia asegura que combinar ejercicios de fuerza, resistencia y equilibrio ayudan a prevenir la sarcopenia, optimizar el metabolismo y proteger los huesos en la mediana edad. Cómo lograrlo

Pareja de ancianos activos disfrutando de una sesión de trote en un entorno verde y natural, evidenciando su compromiso con un estilo de vida saludable y la actividad física regular. Su elección de correr como parte de su rutina diaria subraya la conexión entre el bienestar físico y la longevidad, resaltando la importancia de mantenerse en forma y cuidarse mutuamente en la tercera edad. (Imagen ilustrativa Infobae)
El ejercicio después de los 50 años ayuda a mejorar la fuerza, el equilibrio y la resistencia, pilares clave para envejecer con salud (Imagen ilustrativa Infobae)
Guardar

A medida que envejecemos, mantener una rutina de actividad física se vuelve esencial para conservar la calidad de vida, prevenir enfermedades y mejorar la longevidad.

Investigadores de la Universidad de Stanford destacaron que después de los 50 años, el ejercicio debe enfocarse en tres pilares fundamentales: fuerza, resistencia y equilibrio. Estos aspectos son cruciales para reducir el riesgo de caídas, mejorar la movilidad y contrarrestar la pérdida natural de masa muscular (sarcopenia) y ósea (osteopenia), comunes en esta etapa de la vida.

La actividad muscular tiene efectos positivos que van más allá de la fuerza, ya que influye en la salud metabólica, hormonal y ósea, ayudando a mantener la independencia funcional y una postura adecuada, resaltó en una nota a Infobae la profesora de educación física y licenciada en Alto Rendimiento Deportivo Claudia Lescano.

Cuáles son los ejercicios recomendados según su intensidad

Adulto mayor entrenando en el gym, fortaleciendo su cuerpo con ejercicios de sentadillas. Representa el esfuerzo y dedicación de los mayores por su bienestar y longevidad, destacando la relevancia del entrenamiento físico para una vida saludable. (Imagen ilustrativa Infobae)
La sarcopenia, pérdida de masa muscular relacionada con la edad, puede combatirse con entrenamiento de fuerza regular (Imagen ilustrativa Infobae)

Ejercicios de baja intensidad

Los ejercicios de baja intensidad son ideales para quienes buscan mejorar la flexibilidad, el equilibrio y la resistencia sin un gran impacto físico. La Universidad de Stanford recomienda:

Pilates

Este ejercicio, conocido por su carácter grupal y social, mejora el equilibrio dinámico, la flexibilidad y la fuerza muscular de las extremidades inferiores. No obstante, los expertos de Stanford recomiendan precaución para personas con osteoporosis o problemas de columna.

Recomendación: 3-4 sesiones de 40-50 minutos por semana.

Artes marciales

Las artes Tai Chi mejora la aptitud cardiorrespiratoria, el equilibrio y disminuye el miedo a las caídas.

Recomendación (Tai Chi): Sesiones de 45-60 minutos varios días a la semana durante un mínimo de 8 semanas.

Recomendación (Karate): 60 minutos, dos veces por semana durante más de 10 meses.

Caminata

Caminar es una de las actividades más accesibles y efectivas. Según Stanford, mejora la resistencia cardiorrespiratoria y la fuerza muscular sin riesgos significativos.

Recomendación: Caminatas rápidas de 30-60 minutos varias veces a la semana.

Ejercicios de alta intensidad

Imagen revitalizante de persona corriendo en el parque, practicando ejercicio para mejorar su salud y bienestar. La escena transmite energía positiva y muestra el compromiso con un estilo de vida activo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El ejercicio cardiovascular, como caminar o correr, mantiene el corazón en buen estado y regula la presión arterial (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque puedan parecer desafiantes, los ejercicios de alta intensidad proporcionan mejoras notables en la fuerza, la masa muscular y la salud cardiovascular.

Entrenamiento de resistencia

Estudios publicados en The New England Journal of Medicine demuestran que el entrenamiento de resistencia es fundamental para contrarrestar la sarcopenia y mejorar la función física en personas mayores. Francisco Ozores, profesor nacional de educación física, señaló a este medio que este tipo de ejercicios también estimula el reclutamiento de calcio, fortaleciendo los huesos y previniendo la osteoporosis.

Recomendación: 1 hora, dos veces por semana, con supervisión para evitar lesiones.

HIIT (Entrenamiento en intervalos de alta intensidad por sus siglas en inglés)

El HIIT es una modalidad eficiente para mejorar la capacidad aeróbica y la fuerza en poco tiempo. La Universidad de Stanford recomienda sesiones cortas y supervisadas debido a la exigencia física de este tipo de entrenamiento.

Recomendación: 20-30 minutos, dos veces por semana.

Correr y atletismo

Correr y participar en deportes de equipo mejoran la aptitud cardiorrespiratoria y ofrecen beneficios sociales. Sin embargo, los expertos advierten que correr conlleva un mayor riesgo de lesiones en articulaciones y huesos.

Beneficios del entrenamiento de fuerza

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La osteopenia y la osteoporosis, comunes después de los 40 años, se previenen estimulando la absorción de calcio con ejercicios de fuerza (Imagen Ilustrativa Infobae)

El entrenamiento de fuerza no solo mejora la apariencia física, sino que es clave para la salud metabólica y ósea, especialmente después de los 40 años. Ozores enfatiza que esta práctica contrarresta la osteopenia y la sarcopenia, ya que estimula la absorción de calcio y fortalece el sistema musculoesquelético. Además, la contracción muscular genera mioquinas, sustancias que benefician el funcionamiento de los órganos.

Por su parte, Lescano destacó que el fortalecimiento muscular ayuda a compensar los cambios hormonales, especialmente en mujeres, donde la reducción de estrógenos favorece la acumulación de grasa. Asimismo, el entrenamiento de fuerza mejora la postura, la flexibilidad y el metabolismo basal, ayudando a equilibrar el peso corporal.

Recomendaciones prácticas para un régimen de ejercicio efectivo

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El entrenamiento de resistencia contrarresta la pérdida muscular en adultos mayores (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para obtener resultados óptimos, tanto Ozores como Lescano recomiendan una combinación de ejercicios funcionales, de fuerza y cardiovasculares. Las claves son:

  • Frecuencia: realizar entre 2 y 3 sesiones semanales de 40-60 minutos.
  • Ejercicios funcionales: movimientos como sentadillas, estocadas y flexiones que involucran varios grupos musculares.
  • Supervisión profesional: trabajar con entrenadores o fisioterapeutas para asegurar una técnica adecuada.
  • Variedad y progresión: alternar actividades como Pilates, caminatas y HIIT para mantener la motivación y evitar el estancamiento.

El ejercicio físico regular, adaptado a las capacidades individuales, es esencial para un envejecimiento activo y saludable. Además, complementar la actividad física con una alimentación adecuada, potencia sus beneficios y ayuda a preservar la independencia funcional en la mediana edad y la vejez. Mantenerse activo y comprometido con un régimen adecuado es la clave para disfrutar de una vida más saludable y plena.

Últimas Noticias

La distribución de las comidas después de los 50 cambia la energía diaria más de lo pensado

La nutricionista Daniela Pascualini plantea un giro simple para la rutina. La fatiga a veces no viene por “comer de más” sino por una organización despareja. Hay una señal que suele confundirse

La distribución de las comidas después de los 50 cambia la energía diaria más de lo pensado

“El picor no deja dormir”: el impacto de la dermatitis atópica en la vida cotidiana y las dificultades para sostener su tratamiento

Un relevamiento de la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO) reveló que la mayoría de los pacientes con esta enfermedad crónica de la piel debió modificar su rutina, redujo horas de descanso y enfrentó obstáculos para continuar los controles médicos y la medicación indicada

“El picor no deja dormir”: el impacto de la dermatitis atópica en la vida cotidiana y las dificultades para sostener su tratamiento

Cuánto tiempo se necesita para aumentar la densidad ósea y qué hábitos ayudan a lograrlo

Dos cirujanos ortopédicos explicaron qué papel cumplen el entrenamiento de fuerza y la nutrición, especialmente en corredores expuestos al impacto repetido, para preservar el bienestar de los huesos a lo largo de los años

Cuánto tiempo se necesita para aumentar la densidad ósea y qué hábitos ayudan a lograrlo

Tres hábitos después de las cinco de la tarde que ayudan a regular la glucosa y cuidar la salud metabólica

Endocrinólogas explican cómo la hora de la cena, una caminata breve tras comer y la regularidad del descanso nocturno previenen la resistencia a la insulina y el hígado graso

Tres hábitos después de las cinco de la tarde que ayudan a regular la glucosa y cuidar la salud metabólica

Cuándo un ganglio inflamado en el cuello puede ser una señal de cáncer

Un especialista de Cleveland Clinic detalló qué factores físicos y síntomas generales permiten diferenciar una hinchazón transitoria de aquella que puede requerir una evaluación médica

Cuándo un ganglio inflamado en el cuello puede ser una señal de cáncer