
Una ola prolongada de frío intenso está golpeando gran parte del territorio de la Argentina. Nueve de las 24 jurisdicciones que conforman el país está bajo alerta roja, un indicador que significa que las bajas temperaturas puede impactar en la salud de las personas, incluso las que están sanas.
Uno de los efectos negativos de las bajas temperaturas es que hay más chances de que suba la presión arterial, que es la fuerza de la sangre al empujar contra las paredes de las arterias.
Cada vez que el corazón late, bombea sangre hacia las arterias. Lo ideal es tener la presión arterial por debajo de 135/85 mmHg, y hacerse controles periódicos.
¿Por qué sube la presión cuando hace frío?

La presión arterial es generalmente más alta en el invierno y más baja en el verano. “Se debe a que las bajas temperaturas hacen que los vasos sanguíneos se estrechen temporalmente. Esto hace que aumente la presión arterial porque se necesita más presión para hacer circular la sangre por las venas y arterias que se han estrechado”, según explicó el doctor Francisco López-Jiménez, miembro del Colegio Estadounidense de Cardiología y especialista de la Clínica Mayo en prevención cardiovascular en los Estados Unidos.
Se sabe también que el cuerpo (y los vasos sanguíneos) pueden reaccionar a los cambios abruptos de humedad, presión atmosférica, nubosidad o viento de la misma manera que reacciona al frío. Esas variaciones en la presión arterial relacionadas con el tiempo son más frecuentes en las personas mayores de 65 años.
Otras causas estacionales de una mayor presión arterial incluyen el aumento de peso y la menor cantidad de actividad física, que son frecuentes en el invierno, y los alimentos salados que se suelen ingerir.
Al ser consultado por Infobae Pablo Rodríguez, vicepresidente primero de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA), contó que la presión en invierno puede incrementarse hasta 10 mmHg (para la presión sistólica o máxima), y hasta 5 mmHg (para la presión diastólica o mínima).
Por ejemplo, si una persona suele tener una presión de 120/80 mmHg (12/8), en épocas de bajas temperaturas puede llegar hasta 130/85 mmHg (13/8,5).
¿Cómo se debe medir la presión arterial?

“Hoy la medición de la presión arterial debe ser realizada con aparatos automáticos validados para tener precisión”, explicó recientemente a Infobae el doctor Marcos Marín, ex presidente de la Sociedad Argentina de Hipertensión (SAHA).
Como la medición precisa de la presión arterial es clave para el diagnóstico efectivo, la prevención y el control de la hipertensión, “se puede lograr con el uso de dispositivos electrónicos validados, el uso de un protocolo correcto de medición y la preparación adecuada del paciente”, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
¿Cómo bajar la presión arterial en invierno?

Si se verifica el aumento de la presión arterial en relación a los valores habituales se recomienda consultar al médico. “Si se considera que la hipertensión arterial es una enfermedad silenciosa, no debe esperarse síntomas específicos vinculados al aumento tensional”, afirmó el doctor Rodríguez.
Existe la tendencia a que suba la presión arterial en algunas personas por la constricción de los vasos sanguíneos. “Si es invierno y sube la presión arterial, se aconseja consultar al profesional de la salud y mejorar la adherencia al tratamiento indicado. Es muy excepcional que los pacientes tengan que aumentar la dosis de los medicamentos que se le han indicado.
¿Cuál es la relación entre el frío y el aumento del colesterol?

La dislipemia es la alteración en los niveles de lípidos o grasas en sangre, fundamentalmente colesterol y/o triglicéridos. El exceso de esas sustancias produce su acumulación dentro de las arterias, lo que disminuye su calibre y provoca su endurecimiento.
De esta manera, se compromete la llegada de oxígeno y nutrientes a los distintos órganos, y aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y renales, entre otras.
Durante el tiempo de mucho frío, las personas tienden a realizar menos actividad física que la que corresponde semanalmente y aumentan el consumo de grasas en la alimentación: son situaciones que pueden favorecer la alteración del nivel del colesterol.
“El aumento del colesterol en relación con el invierno se debe a los hábitos que siguen las personas. No hay una relación fisiológica que haga que el organismo altere los niveles de colesterol”, señaló a Infobae el presidente de la Sociedad Argentina de Lípidos, Pablo Corral. “Por el frío, la gente se mueve menos y aumenta el consumo de comidas con más calorías”, precisó.
Cómo bajar el colesterol en invierno

Para controlar los niveles alterados de colesterol durante el invierno, las sociedades médicas como la Fundación Española del Corazón y la Sociedad Argentina de Cardiología recomiendan:
- Conocer qué nivel de colesterol se registra: se debería hacer la consulta médica y luego hacer un simple análisis de sangre. A través de ese estudio, el profesional de la salud puede dar indicaciones
- Adoptar una alimentación saludable: Es sumamente importante la ingesta diaria de frutas y hortalizas de todo tipo y color, y disminuir el consumo de alimentos con alto contenido de grasas saturadas, azúcar y sal.
- Evitar las grasas trans: son muy utilizadas por la industria alimentaria por su bajo costo y su capacidad para prolongar la vida útil de los productos. Es recomendable prestar atención a las etiquetas.
- Realizar actividad física: se deberían sumar al menos 30 minutos diarios de actividad física: caminar más, subir escaleras, bailar, jugar con los niños, andar en bicicleta, nadar y hacer tareas en la casa.
- Reducir el consumo de alcohol y dejar el consumo de tabaco o el vapeo
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