
La artritis y la artrosis son dos enfermedades diferentes, aunque en muchas ocasiones es habitual hablar de ellas como si fueran lo mismo. Ambas son más frecuentes en las mujeres que en los hombres, generan dolor y pueden afectar una o varias partes del cuerpo.
Así es que a pesar de sus nombres similares, se trata de dos patologías, que como tales tienen diferentes causas y tratamientos.
Por definición, la artritis corresponde a un dolor inflamatorio en un contexto de patología sistémica, es decir, con posible compromiso de otros órganos; mientras que la artrosis sólo afecta las articulaciones en forma mecánica-degenerativa.
¿Cómo son los dolores de la artritis y la artrosis?

Según la Mayo Clinic de EEUU, “algunos de los signos y síntomas más comunes de la artritis afectan las articulaciones”. Y dependiendo del tipo de artritis, los signos y síntomas pueden incluir dolor, rigidez, hinchazón, enrojecimiento y disminución de la amplitud de movimiento.
Las molestias que pueden afectar a una o más articulaciones y, en algunos casos, hacerse crónicas como en la artritis reumatoidea. La inflamación es su principal síntoma. Además de dolor, puede presentar fiebre, malestar, cansancio, inapetencia y pérdida de peso y rigidez.
En tanto, en la artrosis, “los síntomas de la artrosis con frecuencia se desarrollan con lentitud y empeoran con el tiempo”, precisan los expertos de la institución con sede Rochester, Minnesota.
Además de dolor articular, la artrosis produce rigidez y sensibilidad de las articulaciones, pérdida de flexibilidad y finalmente compromiso de los rangos de movilidad.
Se puede presentar en columna, cadera, manos, rodilla y dedo gordo del pie, y su principal síntoma es la rigidez y aunque puede causar inflamación no es lo más común.
El 30% de los adultos mayores a 65 años puede tener algún signo o síntoma relacionado con artrosis y actualmente es la tercera condición que provoca deterioro e incapacidad, después de la enfermedad de Alzheimer y de la diabetes.
¿Cómo es el tratamiento de la artritis?

El tratamiento de la artritis se realiza con antiinflamatorios y reposo. En el caso de que la artritis sea infecciosa, se deben usar antibióticos, y en el caso de la artritis reumatoide y la psoriásica, el tratamiento es con corticoides y fármacos antirreumáticos.
Se trata de una enfermedad autoinmune, pero no crónica en todos los casos.
¿Cómo es el tratamiento de la artrosis?

A diferencia de la artritis, la artrosis es una enfermedad crónica, no autoinmune que consiste en el desgaste progresivo e irreversible de las articulaciones.
De allí que el tratamiento está orientado a disminuir el dolor para mejorar la movilidad y la función de la articulación. En este sentido, es importante evitar la obesidad, con una buena alimentación y la práctica de ejercicio físico en función de la edad del paciente y la articulación afectada. También se pueden tomar algunos analgésicos y antiinflamatorios para tratar el dolor.
¿Tienen cura?

Como se dijo, en el caso de la artrosis, es una enfermedad crónica, y como tal, no tiene cura. Es una patología incurable porque es degenerativa, de allí que los tratamientos apuntan a mejorar los síntomas y aliviar el dolor.
En el caso de la artritis, según la Fundación Estadounidense para la Artritis, cerca de 50 millones de adultos y casi 300.000 niños en todo el mundo padecen algún tipo de esta enfermedad, de la que hay más de 100 tipos.
Las más comunes son la artritis reumatoide y la psoriásica, y aunque no todas pueden curarse, hay algunas que sí, como las que se manifiestan a causa de una infección, que suelen remitir en la medida que se detiene la infección.
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