
(Ernie Mundell - HealthDay News) - La bacteria que está detrás de la fiebre tifoidea, una de las principales causas de muerte de los niños en el mundo en desarrollo, podría ser vulnerable a algo tan simple como el jugo de tomate, sugiere una investigación reciente.
La fiebre tifoidea es causada por la bacteria Salmonella Typhi y, por lo general, se contrae a través de alimentos o bebidas contaminados. Sus síntomas incluyen náuseas, fiebre y dolor abdominal. Si no se trata, la enfermedad puede resultar mortal.
Cada año se registran más de 9 millones de casos de fiebre tifoidea en todo el mundo. Investigadores de la Universidad de Cornell querían investigar las supuestas cualidades antibacterianas de los jitomates y el jugo de tomate.
“Nuestro objetivo principal en este estudio era averiguar si el jitomate y el jugo de tomate pueden matar a los patógenos entéricos, incluyendo a la Salmonella Typhi, y si es así, qué cualidades tienen que los hacen funcionar”, señaló en un comunicado de prensa de la Sociedad Americana de Microbiología (American Society for Microbiology) la autora principal del estudio, Jeongmin Song, profesora asociada de microbiología e inmunología en la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York.

Después de realizar una variedad de experimentos en el laboratorio, “nuestra investigación muestra que el jitomate y el jugo de tomate pueden deshacerse de las bacterias entéricas como la Salmonella” en el tracto digestivo humano, dijo Song.
Para averiguar cómo lo hace, el equipo de Cornell observó más de cerca el genoma del tomate. Se centraron en lo que se conoce como péptidos antimicrobianos, partículas de proteínas que alteran la membrana protectora de una bacteria.
Se encontró que el genoma del jitomate produce por lo menos dos péptidos de este tipo que parecen ayudar a destruir S. Typhi, así como sus variantes más “hipervirulentas”, dijeron los investigadores.
Como se informó la semana pasada, los niños amenazados por la fiebre tifoidea pronto podrían tener una nueva arma contra la enfermedad, una vacuna de una dosis llamada Typbar TCV, que protegió a los niños de 9 meses a 12 años en el transcurso de un estudio de cuatro años.

Esos hallazgos fueron reportados por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland en la revista médica The Lancet. El equipo de Song en Cornell espera que sus propios hallazgos puedan fomentar el consumo de jitomate y jugo de tomate entre los niños vulnerables a la fiebre tifoidea.
Las dietas ricas en frutas y verduras también tienden a tener propiedades antibacterianas, dijeron. El estudio aparece en la edición del 30 de enero de la revista Antimicrobial Chemotherapy, y no recibió financiación de los productores de tomates ni de jugo de tomate.
Más información. Obtén más información sobre la fiebre tifoidea en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.
FUENTE: Sociedad Americana de Microbiología, comunicado de prensa, 30 de enero de 2024
*Ernie Mundell HealthDay Reporters ©The New York Times 2024
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