
La principal causa de incapacidad laboral en la Argentina -según la Superintendencia de Riesgos de Trabajo del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social- es la referida a las enfermedades de columna, con 669 casos en 2019. El 80% de la población mundial padece al menos un episodio de molestia a lo largo de su vida y el 17%, un dolor tan fuerte que le impide llevar una vida normal.
Los resultados que arrojaron los 3.514 participantes demostraron que para los estudios incluidos en este análisis, en comparación con aquellos que no llevaban adelante ningún tratamiento o atención habitual, la terapia con ejercicios en promedio redujo el dolor, alrededor de un 20%.

Para aliviar el sufrimiento, la solución principal a la que recurren los pacientes son los analgésicos, antiinflamatorios y fármacos en general, que producen una mejoría transitoria pero efectiva. Sin embargo, un estudio científico llevado a cabo por la Universidad de Dalhousie de Canadá y publicado recientemente en la revista British Journal of Sports Medicine demostró que el ejercicio físico reduce un 20% el dolor sin que se pierda el efecto con el tiempo.
Según las conclusiones presentadas, el estudio proporcionó información potencialmente útil para ayudar a tratar a los pacientes y diseñar futuros estudios de intervenciones de ejercicios físicos que se adapten mejor a subgrupos específicos de pacientes.

Los científicos solicitaron datos de participantes individuales de ensayos clínicos aleatorios de alta calidad de adultos con dos resultados primarios de interés, dolor, limitaciones funcionales, y recuperación global calculada.
“Recopilamos un conjunto de datos maestros que incluye características de los participantes de línea de base, características de ejercicio y comparación, y resultados en el seguimiento a corto, moderado y largo plazo”, reza el documento, al mismo tiempo que continúa explicando: “Llevamos a cabo análisis descriptivos y un metanálisis de una etapa utilizando la regresión de efectos mixtos multinivel del efecto del tratamiento general y modificadores del efecto del tratamiento potencial previamente especificados”.

Un total de 35 científicos recopiló 27 ensayos clínicos de todo el mundo que contaban con datos para analizar de manera individual cada caso y compararlos. Determinaron que el efecto del deporte sobre el dolor lumbar depende de tres factores.
En primer lugar, una persona con menor masa corporal tiene un beneficio mayor sobre su dolor al ejercer su actividad física. Después, para un trabajador de labores pesadas, su progreso no puede ser continuo ya que su movimiento diario contrarresta con su tratamiento.
Por otro lado, el paciente que toma un fármaco es capaz de hacer más esfuerzo y durante más tiempo por lo que el efecto de su ejercicio físico incrementa.

La terapia con ejercicios redujo las limitaciones funcionales con una mejoría importante del 23% en el seguimiento a corto plazo. El hecho de no tener grandes demandas físicas en el trabajo y el uso de medicamentos para el dolor lumbar fueron modificadores potenciales del efecto del tratamiento, que se asociaron con resultados de ejercicio superiores en comparación con las comparaciones sin ejercicio.
El índice de masa corporal inferior también se asoció con mejores resultados en el ejercicio en comparación con ningún tratamiento / atención habitual.
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