República Dominicana acumula 1,403 muertes infantiles en 2026 y el 84% corresponde a recién nacidos

Las cifras de las autoridades sanitarias destacan que los partos prematuros, la falta de oxígeno en el alumbramiento y la sepsis provocaron la inmensa mayoría de las decesos tempranos

Una incubadora iluminada con un recién nacido en el interior y una persona con uniforme médico manipulando un monitor al fondo.
Una especialista médica ajusta un monitor de control junto a una incubadora con un recién nacido en una unidad de cuidados intensivos neonatales. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La República Dominicana contabiliza 1,403 defunciones infantiles en lo que va del año 2026, un panorama sanitario en el que la inmensa mayoría de las pérdidas ocurren en los primeros momentos posteriores al alumbramiento.

De acuerdo con el último reporte epidemiológico del Ministerio de Salud Pública, tan solo durante la semana 37 se registraron 45 fallecimientos de menores de un año en el territorio nacional, lo que mantiene la vigilancia sobre la atención materno-infantil.

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La vulnerabilidad biológica se concentra con extrema dureza en la etapa más temprana de la vida. El 84% de las muertes infantiles en el país ocurren durante los primeros 28 días de vida, lo que equivale a 1,177 recién nacidos fallecidos en ese lapso de tiempo durante el transcurso de 2026. La información epidemiológica indica que las primeras semanas tras el nacimiento marcan el periodo de mayor riesgo para la supervivencia de la niñez.

Este patrón evidencia que los peligros mortales no se distribuyen de manera uniforme durante los primeros 12 meses, sino que se agrupan en las horas y días que siguen inmediatamente al parto. En esta fase crítica, los pulmones y el sistema circulatorio de los bebés enfrentan el proceso de adaptación fuera del vientre materno. La fragilidad inmunológica de los infantes en este intervalo provoca que padecimientos o complicaciones leves escalen con rapidez hacia cuadros de extrema gravedad.

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El análisis geográfico refleja marcadas brechas en el comportamiento de los indicadores según la zona de residencia de las madres. La provincia de La Altagracia presenta la situación más compleja en las estadísticas oficiales, al registrar un incremento del 113% en los decesos infantiles, tras pasar de 24 a 51 casos al comparar el período actual con el año anterior.

El reporte del boletín epidemiológico correspondiente a la semana 37 de 2026 confirma el registro de 45 muertes infantiles a nivel nacional (Cortesía: Ministerio de Salud de República Dominicana).
El reporte del boletín epidemiológico correspondiente a la semana 37 de 2026 confirma el registro de 45 muertes infantiles a nivel nacional (Cortesía: Ministerio de Salud de República Dominicana).

El deterioro en esta demarcación es todavía más acentuado en el indicador de la mortalidad neonatal. Las defunciones de recién nacidos en la provincia registraron un aumento del 180%, al elevarse de 15 a 42 fallecimientos de bebés en sus primeras cuatro semanas de vida. Esta aceleración de casos en la región este motivó el seguimiento directo de las autoridades territoriales para evaluar el desempeño de los servicios de maternidad y las condiciones de traslado de pacientes críticos.

Las complicaciones respiratorias y las infecciones figuran entre los principales desencadenantes

Los informes del Servicio Nacional de Salud (SNS) identifican tres causas fundamentales detrás de estas muertes:

  • Los nacimientos antes de la fecha estipulada
  • La falta de oxigenación durante el parto
  • Infecciones severas.

Los partos prematuros derivan en una falta de desarrollo en los pulmones del bebé, lo que impide una respiración adecuada y limita el aporte de oxígeno hacia los órganos vitales.

Un informe impreso con gráficos, un estetoscopio y unos anteojos sobre un escritorio, frente a un mapa de la región del Caribe.
Un informe epidemiológico regional reposa sobre un escritorio de madera junto a un estetoscopio, anteojos y un mapa del Caribe al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por su parte, la asfixia al nacer surge cuando se interrumpe el flujo de oxígeno durante las labores de alumbramiento o en los minutos posteriores. A esto se suma el riesgo de la sepsis, una respuesta inflamatoria grave ante infecciones bacterianas que afecta con especial agresividad a los recién nacidos con bajo peso, debido a que su sistema de defensas aún no alcanza el desarrollo necesario para combatir microorganismos del entorno hospitalario o comunitario.

La reducción de estas pérdidas requiere de acciones coordinadas desde el inicio del embarazo. La asistencia periódica a las consultas médicas durante la gestación permite detectar afecciones maternas como la hipertensión arterial o infecciones urinarias, las cuales constituyen desencadenantes directos de nacimientos prematuros. La identificación temprana de estas complicaciones ayuda a prolongar el embarazo hasta semanas seguras.

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