Oficializaron la designación de Ramos Padilla como juez electoral bonaerense

El magistrado estará a cargo del Juzgado Federal de Primera Instancia N° 1 de La Plata

Alejo Ramos Padilla (Adrián Escandar)
Alejo Ramos Padilla (Adrián Escandar)

El Gobierno Nacional oficializó este martes la designación de Alejo Ramos Padilla como juez electoral de la provincia de Buenos Aires. Se trata de uno de los tribunales más importantes del país: a cargo de la competencia electoral del territorio bonaerense, el distrito que más votos aporta a las elecciones y que volverá a ser clave con las Legislativas de este año.

Su designación fue aprobada la semana pasada solo con los votos de senadores del Frente de Todos: 41 positivos frente a los 26 en contra de parte de la oposición que calificó a Ramos Padilla de “juez militante”. Desde el kirchnerismo lo defendieron, destacaron su “valentía” y señalaron que fue “el mejor calificado en el concurso que realizó el Consejo de la Magistratura durante el gobierno anterior: tuvo el mejor puntaje, 94 y 95 puntos”.

Este martes, el Ministerio de Justicia oficializó mediante el Decreto 81/2021 el nombramiento de Ramos Padilla, como juez del Juzgado Federal de Primera Instancia N°1 de La Plata, que volverá a tener un magistrado titular después de seis años y medio. En septiembre de 2014 falleció Manuel Blanco, quien estaba a cargo del tribunal desde 1984. Ramos Padilla tendrá a su cargo el operativo electoral y cualquier conflicto que se presente al respecto en la provincia de Buenos Aires.

Ramos Padilla viene de ser juez federal de Dolores –fue nombrado en 2011– donde tuvo causas de alto impacto. Frenó en diciembre de 2015 los decretos por los cuales el entonces presidente Mauricio Macri designó como jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación a Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti; en mayo de 2018 suspendió los aumentos de tarifas de gas en todo el país y en el verano de 2019 comenzó a tramitar una de las causas más importantes: el espionaje ilegal del falso abogado Marcelo D’Alessio.

De 45 años y abogado querellante en causas de derechos humanos antes de ser juez, Ramos Padilla tramitó ese expediente que para muchos fue visto como la respuesta del kirchnerismo a la causa de los cuadernos de la corrupción, en la que está procesada la vicepresidenta Cristina Kirchner. A Ramos Padilla le tocó investigar a D’Alessio y descubrió una red de espionaje ilegal.

Ramos Padilla procesó y detuvo al falso abogado. En su causa también quedaron procesados Stornelli, el fiscal de Mercedes Juan Bidone y ex agentes de inteligencia. La declaración de Stornelli, el fiscal de la causa de los cuadernos, fue un tironeo que duró casi un año. Lo citó siete veces en nueve meses hasta que finalmente el fiscal se presentó. A la hora de procesarlo, el juez dijo que debería haber dictado por los hechos su prisión preventiva pero no lo hacía por los fueros como fiscal, hasta que se termine el proceso en su contra en la Procuración General. Stornelli lo acusó de ser un juez de “Justicia Legítima” y lo denunció en la llamada causa Puf, en donde ahí el fiscal de Comodoro Py denunció un complot contra el caso de los cuadernos planificado por presos kirchneristas.

En el marco de la causa D’Alessio, el juez también abrió una segunda causa que pone bajo la lupa el funcionamiento de las llamada bases AMBA de la AFI en la provincia de Buenos Aires. En ese marco, procesó a los ex titulares de la AFI Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, entre otros, por hacer espionaje político.

Por ese expediente Ramos Padilla se presentó en el Congreso de la Nación –citado por el kirchnerismo– y dio cuenta de la causa. El macrismo pidió su juicio político por exponer públicamente pruebas de una causa judicial. “Ramos Padilla no es un juez ecuánime, espero que el Consejo de la Magistratura lo destituya”, había pedido Macri. La denuncia fue desestimada en el Consejo.

Ramos Padilla comenzó a trabajar en la Justicia federal de Comodoro Py a los 18 años mientras estudiaba la carrera de abogacía en la Universidad de Buenos Aires. Luego pasó a desempeñarse como abogado. Fue el querellante de la fallecida ex presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo Isabel “Chicha” Mariani en el juicio al genocida Miguel Etchecolatz, ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante la última dictadura militar. También representó al fallecido diputado Alfredo Bravo.

Es de familia judicial. Su padre es Juan María Ramos Padilla, juez de un tribunal oral. Alejo Ramos Padilla integra “Justicia Legítima”, una asociación judicial cercana a las posturas del kirchnerimo en sus reformas para el Poder Judicial. En su página web Ramos Padilla figura como vocal suplente.

Ramos Padilla también había quedado ternado para ser juez de la Cámara Federal de Comodoro Py. Pero su deseo era ir al cargo en La Plata. Ese juzgado, además de investigar los casos de crimen organizado, como corrupción, narcotráfico, trata de personas y delitos de lesa humanidad, tiene competencia electoral. Se encarga del control y la organización de las elecciones en la provincia de Buenos Aires. Interactúa con los partidos políticos y define candidaturas, boletas y todo lo relacionado con los comicios.

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