China ofreció a la Argentina tanques y aviones que ya no usan sus Fuerzas Armadas

Los blindados ofrecidos por el régimen chino no terminan de convencer al Gobierno y las fuerzas armadas argentina. Los malos antecedentes en Venezuela y otros países

Vehículo blindado
Vehículo blindado

Desde hace tiempo las Fuerzas Armadas argentinas necesitan un reequipamiento. De hecho, el Gobierno aspira a comprar aviones, vehículos blindados y otros insumos militares. En ese contexto, el Gobierno de la República Popular China surge como uno de los potenciales proveedores, aunque el material bélico que está ofreciendo ya no es utilizado en ese país asiático. Tanto los blindados modelo ZBL09 como los aviones de combate J-17 son vendidos a países del Tercer Mundo, en general, a un precio bajo, como ya ocurrió con Venezuela en 2012.

Durante esta semana el titular de la cartera de Defensa, Agustín Rossi, participó de dos reuniones en las que buscó avanzar con las negociaciones. Primero se reunió en forma virtual con el embajador chino en Buenos Aires, Zou Xiaoli, y luego personalmente en la Casa Rosada con el enviado del presidente brasileño Jair Bolsonaro, el almirante Flavio Viana Rocha. Con Xiaoli se habló de la empresa NORINCO, que fabrica los blindados a rueda 8x8. Y con Viana Rocha de un vehículo que compite en este rubro, el Guaraní 6x6, de la firma Iveco, de Minas Gerais.

La versión de los blindados chinos que se ofrece no termina de convencer a las autoridades argentinas. Porque ese tipo de vehículos sólo son compatibles con la tecnología china y se reportaron importantes contratiempos en maniobras militares que se ejecutaron en Kenia y Filipinas. NORINCO (North Industries Corporation, por sus siglas en inglés) es una empresa china creada en agosto de 1988 que produce una amplia variedad de vehículos para uso militar y también civil. Pero la calidad de esa maquinaria “blindada” es lo que más preocupa.

Las autoridades militares argentinas habían solicitado cuando se empezó a negociar que 60 de los blindados porten torretas con un cañón de 30 mm, y que el resto tengan una sola ametralladora de 12,7 mm. Además, el Ejército pidió que tuvieran capacidad para transportar soldados armados y rampa para bajar, en lugar de las puertas que tiene el modelo ZBL09. Éste viene preparado para una tripulación de 3 personas y puede transportar a otras 8, aunque esto se diseñó según parámetros orientales y aquí la dotación debería reducirse.

Agustín Rossi mantuvo un encuentro virtual con Zou Xiaoli,embajador de China en Argentina
Agustín Rossi mantuvo un encuentro virtual con Zou Xiaoli,embajador de China en Argentina

Esa versión de blindados sólo fue vendida a precio muy bajo a Venezuela en 2012, mientras que otros países del Tercer Mundo como Tailandia, Kenia y Gabón demostraron algún interés en sumarlos a sus Fuerzas Armadas. El ministerio que lidera Rossi podría comprar las unidades desarmadas y luego asignarlas a Tandanor o Tamse, que tienen capacidad ociosa para reconstruir los blindados que llegarían desde China.

El Ejército Argentino necesita contar con un Vehículo de Combate Blindado a Rueda (VCBR) después de haber firmado un memorando con Chile donde se acordó la formación de la Fuerza de Paz Conjunta (FPC) denominada “Cruz del Sur”. Esa fuerza de los dos países incluye componentes aéreos, navales y terrestres. En este último rubro es donde cada nación debe poner a disposición un equipamiento con medios mecanizados a rueda.

Acompañado por el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el general de Brigada Juan Martín Paleo, y de otros funcionarios de su ministerio, Rossi había visitado en noviembre de 2020 la fábrica de Iveco en Minas Gerais, Brasil, donde había mostrado interés ante empresarios brasileños en la adquisición de los blindados Guaraní 6x6, de los que algunas piezas, como los motores y los chasis, se producen en la planta que Iveco posee en la provincia de Córdoba. En esa ocasión el ministro reconoció que también existían conversaciones con otros proveedores de ese material como General Dynamics Land Systems (que fabrica el modelo Stryker, en Estados Unidos) y la china NORINCO.

En cuanto a la posible compra de los aviones de combate JF-17 que son desarrollados por Chengdu Aircraft Industry Corporation y por Pakistan Aeronautical Complex desde 2007 se los destinaría a la Fuerza Aérea Argentina para reemplazar a los antiguos caza Mirage III/Mirage V y a los Chengdu F-7.

Con respecto a la compra de los blindados por parte del Ministerio de Defensa no es la primera vez que un gobierno kirchnerista intenta adquirir vehículos de ese tipo a la empresa china NORINCO. Hacia fines de 2015, Cristina Kirchner avaló la compra de 110 blindados, que se suspendió por el cambio de gobierno. En agosto de 2020 se iniciaron de nuevo las conversaciones con Beijing. La operación comercial sería por alrededor de 200 vehículos del modelo ZBL09.

En julio del año pasado el Departamento de Estado y el Congreso de los Estados Unidos habían aprobado un pedido de nuestro país para la venta de 27 vehículos Stryker M1126 y su equipamiento asociado que consistía en 27 ametralladoras M2 Flex, los AN/VAS-5 Driver’s Vision Enhancer (sistemas pasivos de visión térmica para los conductores de esos vehículos) y lanzadores de granadas de humo. Incluía también el apoyo logístico y técnico estadounidense, aunque los blindados se hacen en Canadá. Esa transacción insumía 100 millones de dólares y la había iniciado el gobierno de Mauricio Macri. El ministro Rossi, en ese momento, dijo que debían analizar el tema y paralizó ese negocio.

Esa compra, de acuerdo a la administración anterior en Defensa que estaba a cargo de Oscar Aguad, se iba a complementar con la adquisición de cuatro aviones P3 que se iban a usar para el control de la pesca ilegal en el Atlántico Sur.

Luego, en octubre de 2020, el Congreso Nacional aprobó una ley que permitió la creación del Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), que tendrá doble control parlamentario, con el fin de contar con un fondo específico de financiamiento y potenciar el desarrollo de la industria nacional para la defensa. Con ese dinero, que en el Presupuesto de 2021 alcanzará los 34.000 millones de pesos, el Estado argentino se dispone a la recuperación, modernización y/o incorporación de material para el reequipamiento de las Fuerzas Armadas.

El martes 19 de enero, por ejemplo, la Dirección de Arsenales del Ejército Argentino llamó a licitación pública para comprar 17 mil repuestos que se destinarán al mantenimiento de los vehículos de combate TAM (Tanque Argentino Mediano), según informó el sitio web www.infodefensa.com.

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