Mariano Mansilla, uno de los diputados que consideró el regalo como
Mariano Mansilla, uno de los diputados que consideró el regalo como "una obscenidad" y donó la medalla a una escuela.

La Legislatura y el Poder Judiciales de Neuquén regalaron medallas de oro a los diputados salientes y a empleados con más de 25 años de servicio, por un costo de 1,85 millones. La polémica se desató de inmediato, por lo que algunos legisladores decidieron vender el presente y donar lo recaudado.

En un acto protocolar de fin de año, la Legislatura provincial les entregó el presente a 45 personas. La mayor parte fue destinada a 39 “diputados y autoridades de cámara con motivo de la culminación de su mandato período 2015-2019” y, según las especificaciones de la compra, se trató de “medallas de oro 18 kilates, de 6 gramos, medida 30 mm de diámetro y gravado”. Las 6 restantes, con las mismas características, fueron para “empleados legislativos en reconocimiento a la labor prestada durante 25 años de servicio en esta institución”. El monto total por esos 45 presentes ascendió a $1.484.010, es decir casi $33.000 cada medalla.

Por otra parte, las adquiridas por el Poder Judicial fueron de oro 18 kilates, de 2,3 gramos de peso y diámetro de 2,3 centímetros. Cada una de las 33 costó $11.040, por lo que la inversión final sumó $364.320. Sumadas las dos partidas de preseas, se abonaron 1.848.330

Sin embargo, el asunto no culminó ahí, porque la Legislatura neuquina también encargó otras 12.000 medallas para “alumnos que egresan de nivel inicial, primario y secundario”. En este caso, el regalo fue más modesto: de “material de fundición de primera calidad”, se pagó $69,90 por cada una, acumulando $838.800.

En definitiva, el gasto total de la provincia, teniendo en cuenta el pedido del Poder Judicial y los dos de la Legislatura, fue de $2.687.130. El proveedor fue la joyería Silio de la ciudad de Neuquén, que fue contratada de manera directa.

Con respecto a los diputados, varios se vieron sorprendidos y se mostraron molestos con semejante regalo. Por ejemplo, Mariano Mansilla (Provincial Bloque FPN-UNE) lo consideró "una obscenidad” y lo cedió a la escuela primaria de la que egresó. “Agradecemos al diputado la donación. La medalla de oro se va a convertir en libros. En la biblioteca de la escuela hay muchísimos libros, pero tenemos que renovar, de eso se va a ocupar la bibliotecaria”, sostuvo Adrián Orellana, director del colegio, en las redes sociales.

Otra que tomó el mismo camino fue Angélica Lagunas (Frente de Izquierda). “Está claro que el problema no es el reconocimiento, sino el gasto oneroso que éste demandó y la responsabilidad que tienen quienes tomaron la decisión de semejante desembolso con dinero público de todo el pueblo de Neuquén”, explicó la legisladora en una carta pública que compartió con sus colegas para incitarlos a que también donen sus medallas.

Finalmente, Raúl Godoy (también del FIT) expresó en su cuenta de Facebook que se enteraron “que era de oro y lo que salía después de recibirla” y prometió donarla. A su vez, denunció: “Durante cuatro años cobraron promedio 160 mil pesos y cuando terminen su mandato van a cobrar jubilaciones de privilegio... Desde nuestras bancas, lo que decimos, lo hacemos. Por eso, presentamos proyectos de ley para que los diputados cobren igual con una maestra y para terminar con las jubilaciones de privilegio. Pero estos proyectos no fueron apoyados ni por oficialistas ni por opositores”.

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