
A pesar del hermetismo que rodea al círculo íntimo de Alberto Fernández, la danza de nombres en torno al nuevo gobierno continúa y uno de los últimos en ser incluido fue el presidente de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella.
Si bien Sabbatella no tiene una relación de cercanía o confianza con el presidente electo, su designación como titular de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR) obedecería a un pedido expreso de Cristina Kirchner.
Sabbatella fue intendente del partido bonaerense de Morón entre 1999 y 2009, cuando asumió como diputado nacional. En 2012 fue designado al frente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisuales (AFSCA) y desde allí encabezó la pelea del kirchnerismo en el marco de la implementación de la Ley de Medios.
El fundador de Nuevo Encuentro también fue candidato a vicegobernador bonaerense en 2015. Compartió la boleta con el ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández. La fórmula del Frente para la Victoria perdió contra María Eugenia Vidal (Cambiemos) por 39% contra 35%.
A principios de noviembre de este año comenzó a ser juzgado, junto a otros siete integrantes del directorio del AFSCA, por supuestas irregularidades en la aplicación de la Ley de Medios. Se lo acusa por abuso de autoridad, un delito que tiene una pena máxima de tres años de prisión.
La ACUMAR es un ente tripartito creado en 2006 que depende formalmente del Ministerio del Interior y está encargado de implementar el plan de saneamiento del Riachuelo ordenado por la Corte Suprema de Justicia en julio de 2008. Tras más de diez años, los resultados de las diferentes gestiones fueron casi inexistentes.

Entre las principales causas de contaminación de la cuenca Matanza Riachuelo, que afecta a más de 3,5 millones de personas, se destaca la inadecuada gestión de los residuos. Tanto lo desechos químicos de las fábricas como los fluidos cloacales y los basurales de la zona son problemáticas abordadas por la ACUMAR en sus tareas de saneamiento.
En términos políticos, este organismo suele ser un lugar en disputa debido a que su gran estructura permite cobijar a decenas de militantes y también cuenta con un presupuesto millonario.
Sabbatella, al igual que muchos de sus antecesores, no se especializa en problemáticas medioambientales. Durante la gestión de Mauricio Macri, cinco gestores pasaron por ACUMAR: Amílcar López, Julio Torti, la actual senadora nacional Gladys González, Dorina Bonetti y Lucas Figueras, un hombre cercano a Rogelio Frigerio.
Consultados por Infobae, los voceros de Sabbatella aseguraron que “no hubo conversaciones” al respecto.
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