Alberto Fernández, candidato presidencial del Frente de Todos (Franco Fafasuli)
Alberto Fernández, candidato presidencial del Frente de Todos (Franco Fafasuli)

La CGT agasajará este martes a Alberto Fernández con un opíparo almuerzo para ratificar el apoyo de parte de su consejo directivo a la fórmula presidencial del Frente de Todos.

La foto de campaña se tomará alrededor de las 13, cuando más de una decena de dirigentes sindicales reciba al candidato kirchnerista en la sede de la Unión del Personal Civil de la Nación.

El dueño de casa, Andrés Rodríguez, manifestó con cautela que el binomio Fernández-Fernández le parece "un paso importante para la reconstrucción del peronismo", mientras que Héctor Daer, uno de los dos cosecretarios de la central obrera, dijo que votará a la dupla con las dos manos y sin dudar.

La novedad será la presencia de Carlos Acuña, el otro cosecretario cegetista, quien venía dándole la espalda al armado de Alberto hasta que su padrino político, Sergio Massa, se acercó al fogón kirchnerista.

Acuña mantiene incólume su lealtad con el líder del Frente Renovador, no sólo porque le debe su paso como legislador sino también el de su esposa, Blanca Cantero, convertida en los pasados comicios en diputada provincial y ahora catapultada como precandidata a intendente de Presidente Perón.

Andrés Rodríguez, de UPCN
Andrés Rodríguez, de UPCN

Al dar presente en el almuerzo, este secretario general del gremio de empleados de estaciones de servicios tomará distancia de su referente sindical, Luis Barrionuevo, a quien ayudó con una presentación judicial a convertirse el año pasado en interventor express del Partido Justicialista.

Es precisamente por otros cuatro sindicalistas del consejo directivo que mantienen su fidelidad a Barrionuevo —y por lo tanto trabajan por la candidatura de Roberto Lavagna— que la CGT se excusó de un comunicado formal apoyando al Frente de Todos, aunque la mayoría de sus integrantes entiende que ese respaldo quedará saldado con la foto del almuerzo de hoy.

¿Quiénes son los cuatro barrionuevistas que se empacaron? Oscar Rojas (maestranza), Argentino Geneiro (gastronómicos), Luis Cejas (viajantes) y Juan Martini (tabaco). Por la resistencia de ellos, y de otros dirigentes que aún dudan sobre qué postura adoptar, la comida se celebrará en UPCN y no en la histórica sede de la central obrera.

¿Qué dice el resto del consejo directivo? Que después de las PASO, una vez que se confirme la polarización entre Mauricio Macri y Fernández, los rebeldes que se niegan a unificar posiciones terminarán encolumnándose con Alberto y su discurso anti reforma laboral.

Luis Barrionuevo (NA)
Luis Barrionuevo (NA)

Los kirchneristas entienden que ese realineamiento ocurrirá también con los mal llamados "independientes", en alusión al propio Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez (Uocra) y José Luis Lingeri (Obras Sanitarias). Lo mismo con una representación de los denominados "gordos", donde figuran Armando Cavalieri (Comercio), Guillermo Moser (Luz y Fuerza), Sergio Sasia (ferroviario) y Roberto Fernández (UTA).

En todos los casos se trata de dirigentes que, en su afán de estar cerca del poder, vienen haciendo un culto a la tibieza. De hecho, de alguno de ellos emergió la idea de transformar el almuerzo de hoy con Fernández en un encuentro más de una amplia ronda que también contemple a Lavagna y Miguel Angel Pichetto, el compañero de fórmula de Macri.

De todos modos, y frente a versiones periodísticas, Daer se ocupó de ratificar que no habrá prescindencia sindical y que para las primarias "más del 70 por ciento del gremialismo", como histórica columna vertebral del PJ, apoyará a los candidatos del Frente de Todos, aún sabiendo que la lapicera de los Fernández se olvidó de la central obrera en el armado de listas.

"¿Cómo va a ser neutral la CGT si este gobierno deja a más de 35 por ciento de la población en la pobreza y llevó la desocupación a los dos dígitos?", fue uno de los tuits de una saga en la que se ocupó de castigar a Macri por la supuesta pretensión de quitar derechos, entre ellos el de la indemnización, mediante la eliminación de los convenios colectivos de trabajo.

Algunos interpretaron que lo de Daer también fue un tiro por elevación a Hugo Moyano, quien en la misma jornada apuró a los integrantes de la central obrera a explicitar su voto o, al menos, a dejar constancia de a quién no van a votar.

Hugo Moyano
Hugo Moyano

Lo del camionero se entiende en la dinámica interna, ya que su propósito es volver a la CGT como conductor o, en su defecto, para darle ese título a su hijo Pablo. Se trata de un cargo al que también aspiran otros integrantes del Frente Sindical para un Modelo Nacional, al que adscriben las dos CTA y la Corriente Federal de Sergio Palazzo (Asociación Bancaria), a quien Fernández visitó en su gremio.

Por su celebrado reencuentro con Cristina Kirchner, y lograr —él sí— la participación de dos íntimos suyos en las listas de legisladores del Frente de Todos —su otro hijo, Facundo, y el canillita Omar Plaini—, Moyano todavía imagina un regreso con gloria a la sede cegetista de Azopardo e Independencia.

El obstáculo, claro está, son sus enemigos internos, los ya mencionados "gordos", cuyo proselitismo a favor de la fórmula Fernández-Fernández fue hasta ahora nulo o de bajas calorías, con la excepción de Daer y un puñado de jefes sindicales que dijeron presente en Ferro, en uno de los primeros actos de Alberto tras ser ungido candidato.

Sólo un minúsculo sector parece ajeno a esta pelea de pesos-pesados. Es el que se referencia en Ramón Ayala. Se trata del titular del gremio de trabajadores rurales (UATRE) y del partido Fe, quien —al igual que su antecesor, el fallecido Gerónimo "Momo" Venegas— seguirá asociado a Macri.