José María Núñez Carmona, socio de Amado Boudou, le pidió este martes al tribunal oral que se investigue si el Gobierno hizo un "acuerdo económico" con Alejandro Vandenbroele para incentivarlo a hablar y transformarse en "arrepentido". Y nuevamente intentó desligar al ex vicepresidente del escándalo.

"Unos días antes de que trascienda que estaba teniendo conversaciones con el Gobierno me manda un whatsapp donde decía 'me mandé una cagada'. Después nos juntamos en mi casa y me contó que se juntó con un prefecto en un auto y lo querían llevar a lo de (el juez) Lijo", arrancó su relato.

Núñez Carmona pidió que se investigue si su ex amigo cobró dinero y aportó los mensajes que intercambiaron, tal como había adelantado Infobae. "Tengo sospechas de por qué giró sobre las cosas que dijo, queremos que se investigue si hubo un acuerdo", reclamó.

Según la versión de Núñez Carmona, la trama del "arrepentimiento" de Vandenbroele tiene tres etapas. El abogado primero habría intentado un acuerdo con allegados al empresario Raúl Moneta, uno de los que habrían aportado financiamiento para el salvataje de Ciccone. Abortada esa negociación, el abogado tomó la decisión de abrir un canal de diálogo con el actual Gobierno a través de una abogada que lo asesoró durante unos meses. Esa negociación se cayó apenas trascendió a los medios. Finalmente llegó el acuerdo luego de las detenciones de Boudou y su socio.

En su extenso y por momentos desorganizado relato, Núñez Carmona intentó desligar a Boudou y señaló que el ex funcionario "nunca se dedicó a ser empresario".

Con carpetas y papeles, Núñez Carmona comenzó hablando de sus inicios como empresario y repasó cada uno de los negocios que hizo. En ese marco dijo: "Mis únicos negocios con Boudou fue la participación accionaria que tuvo en mis empresas Inversiones Inmobiliarias Aspen y Hábitat Natural".

Boudou nunca se dedicó a ser empresario. Toda mi vida me dediqué a hacer negocios con mis hermanos y mis socios”, agregó.
Núñez Carmona y Boudou estuvieron presos dos meses en la cárcel de Ezeiza en una causa por presunto enriquecimiento ilícito.
Luego comenzó a hablar sobre cómo llegó al negocio de Ciccone –a través del banquero Raúl Moneta– y a conocer al Alejandro Vandenbroele, el arrepentido del caso que fue la cara visible de la compra de la imprenta.
Como arrepentido, Vandenbroele declaró que, según le contó su amigo, detrás del caso siempre estuvo Boudou.
En el tramo final de su relato, mientras contestaba preguntas, Núñez Carmona se quebró al hablar de los perjuicios que les generó el escándalo a personas de su entorno. Varias veces tuvo que interrumpir su declaración y se lo notó muy conmovido.