Agentes de seguridad controlan las valijas donde trasladaban la droga
Agentes de seguridad controlan las valijas donde trasladaban la droga

La Justicia de Rusia pidió la captura de un ex empleado de su embajada en Buenos Aires, Andréi Kovalchuk, acusado de ser el financista detrás de la red de narcotráfico que operaba desde la misión diplomática.

Se trata del individuo conocido como el "Señor K" en la investigación del operativo bautizado como "12 Reinas".

"El pasado enero, el tribunal declaró que busca a Kovalchuk y lo condenó a prisión en ausencia", dijo hoy una portavoz del juzgado del distrito Tverskói de Moscú. Kovalchuk trabajó en la embajada rusa como miembro del personal técnico.

Cocaína de máxima pureza en la embajada rusa en la Argentina
Cocaína de máxima pureza en la embajada rusa en la Argentina

"El delito fue cometido por un grupo organizado. La investigación todavía no ha determinado cuáles eran todos sus miembros", precisó hoy el Tribunal de Moscú, al rechazar los recursos de apelación de los otros tres detenidos por el escándalo.

Por su relación con el contrabando de cocaína desde la embajada rusa fueron detenidas tres personas de esa nacionalidad: Vladimir Kalmikov, Ishtimir Judzhamov y Ali Abyanov, quien fue arrestado al llegar a Moscú, tras completar su mandato en la Argentina.

La semana pasada, un operativo conjunto permitió desmantelar una red de narcotráfico que operaba desde la embajada rusa en Buenos Aires: secuestraron 389 kilos de cocaína valorados en 50 millones de euros.

El frente de la embajada de Rusia en Buenos Aires
El frente de la embajada de Rusia en Buenos Aires

El operativo para desarmar este armado duró más de un año: arrancó el 13 de diciembre de 2016, cuando el embajador ruso en el país, Viktor Koronelli, le trasladó a la ministra la "sospecha" que le había revelado un trabajador de la embajada de que en un anexo de la sede había 12 maletas diplomáticas que contenían droga.

El perfil del "Señor K"

Andréi Kovalchuk, de nacionalidad rusa y apellido ucraniano, es un empresario con base en Hamburgo, Alemania.

Había viajado a la Argentina varias veces en los últimos años según registros migratorios. Fue vigilado por Gendarmería y seguido por cámaras. Intervinieron su teléfono y lo identificaron gracias a que se comunicaba frecuentemente con Blizniouk, cuya línea fue escuchada luego de que se descubriera la droga en la embajada. "K", según los investigadores del caso, es quien habría dirigido la maniobra y puesto el dinero.