A un mes de la desaparición del submarino ARA San Juan, el ministro de Defensa, Oscar Aguad, le pidió el pase a retiro al jefe de la Armada, el almirante Marcelo Srur. La decisión se tomó porque el Gobierno considera que Srur no manejó la crisis con profesionalismo y que retaceó información clave al ministro y al presidente Mauricio Macri. En las próximas horas, pasarían a retiro a otros cuatro oficiales de la cúpula de la Armada y se definirá quién será el sucesor de Srur.

 

El pase a retiro de Srur se suma al pase a retiro que solicitaron otros cuatro integrantes de la fuerza: el contraalmirante Eduardo Luis Malchiodijefe de Mantenimiento y Arsenales; el contraalmirante Gustavo Vignalecomandante de la Aviación Naval; el contraalmirante Rafael Gerardo Prietocomandante de la Flota de Mar; y el contraalmirante Bernardo Nozigliacomandante de la Infantería de Marina.

Uno de los cuestionamientos del Gobierno a Srur fue que demoró en brindar información sobre un reporte secreto de la cúpula de la Armada tipeado en Mar del Plata y recibido en Puerto Belgrano. A las 8:52 del 15 de noviembre de 2017, en ese reporte, el primero que sintetizaba la tragedia del ARA San Juan, se podía leer: "Ingreso de agua de mar por sistema de ventilación al tanque de baterías N°3 ocasionó cortocircuito y principio de incendio en el balcón de barras de baterías. Baterías de proa fuera de servicio. Al momento en inmersión propulsando con circuito dividido. Sin novedades de personal mantendré informado".

 
El ministro de Defensa Oscar Aguad junto a la viceministra Graciela Villata y los agregados navales de los países que colaboran en la búsqueda reunidos en Puerto Belgrano
El ministro de Defensa Oscar Aguad junto a la viceministra Graciela Villata y los agregados navales de los países que colaboran en la búsqueda reunidos en Puerto Belgrano

El reporte fue escrito por el capitán de navío Claudio Villamide –comandante de la Fuerza de Submarinos—y recibido por el contralmirante Luis Enrique López Mazzeo, comandante de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada. Y como sucede desde que desapareció el submarino ARA San Juan, ningún miembro del gobierno con responsabilidad en la conducción de las Fuerzas Armadas, desde Macri hasta Aguad, conocían su existencia y su importancia institucional. Otra evidencia que prueba la decisión de la Armada de ocultar documentos claves de una tragedia que conmociona al país.

Cuando Macri visitó el edificio Libertad para entender qué había pasado con el submarino, la cúpula de la Marina hizo una presentación muy laxa en relación a la información secreta que ya manejaba. “No sé qué pasó, no sé dónde está”, aseguró Srur al presidente. En ese cónclave, Srur deslizó a Macri que había entrado agua en la sala de baterías, pero a continuación relativizó la crisis en el submarino. “Pudimos resolverlo”, concluyó Srur.

Pero el jefe de la Armada omitió exhibirle al Presidente ese reporte secreto. No se trata de la última comunicación del ARA San Juan –que ocurrió a las 7:30-, sino del primer reporte que el jefe de la Fuerza Submarinos, capitán de navío Villamide, le remite al contralmirante López Mazzeo, su jefe directo a cargo del Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Armada. Esa omisión terminó de sellar su suerte.