Reconocida por su vehemencia para defender las posiciones del "proyecto" kirchnerista, la economista Fernanda Vallejos logró dar el gran golpe del cierre de listas: se calzará el buzo con el número uno en la lista de diputados nacionales del Frente Unidad Ciudadana.

Fue funcionaria del ministerio de Economía de la Nación en la dirección de Cuentas Nacionales, bajo la conducción de Axel Kicillof a quien tuvo de profesor en Pensamiento Económico 2, en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, donde finalmente se recibió. "Él me lleva diez años. Cuando llegué a la facultad, él ya tenía un nombre hecho como militante de la agrupación TNT y como estudiante y ayudante. Ellos tenían una crítica a los partidos políticos en general y ahí era donde chocábamos porque yo militaba en el Frente Grande. Después me alegré cuando Mariano Recalde, Axel y antes Iván Heyn, muchos compañeros de ruta con los que compartimos andanzas universitarias, que sacamos a la Franja Morada por primera vez de la Facultad, se fueron integrando al kirchnerismo".

Durante los últimos años del kirchnerismo en la presidencia, Vallejos se peleó en todo canal de aire o cable en el que haya existido un debate político. Las producciones la llamaban porque era una de las pocas voces decididas a defender a Cristina "cueste lo que cueste", ahora lo hará buscando una banca. A fuerza de voz alta y conceptos económicos, la nueva estrella del Frente para la Victoria se convirtió en aquellos tiempos en la referente de la agrupación "La Gran Makro", uno grupo de economistas K convocados en su momento por el ex ministro de Economía, Amado Boudou. Vallejos lo defendió como ministro y aún hoy sostiene que es inocente hasta que se demuestre lo contrario, en referencia a las causas de corrupción que lo comprometen. Ya en 2015 había manifestado su intención de ser tenida en cuenta para candidaturas legislativas: ese no fue su año.

Hincha de Racing, profesora de baile, mamá, Vallejos ingresó al CBC de la UBA pensando en ser abogada pero se enamoró de la economía en la primera materia que le tocó.

Algunas de sus frases:

"Boudou fue un buen ministro de Economía, cuando uno mira los resultados económicos de esos años no hay nada que recriminarle. No se puede hacer una condena mediática porque es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Porque tomó decisiones importantes como ministro ha sido víctima del prejuzgamiento y hostigamiento que se ejerció sobre él".

"Estaré donde me requieran porque antes de economista soy militante".

"Los datos duros no dejan lugar a dudas. La economía del gobierno macrista se precipita, como una bola de nieve cuesta abajo, hacia el subsuelo de lo socialmente intolerable".

"Prat Gay abandonó el Titanic mientras todavía flota, en busca de preservar para sí un lugar en la política cuando el barco de Cambiemos sea tragado inexorablemente por el océano de insostenibilidad de sus propias políticas".

"Generaron las expectativas que luego en la medida de lo que va pasando el tiempo no se verifican en la realidad. Como se dice en la calle el dicho popular, permanentemente el gobierno va corriendo el arco pero el gol nunca entra".

"Después de 12 años de mejora progresiva en materia distributiva, la Argentina de Cambiemos retornó al camino de la injusticia y la desigualdad".

"Si el presidente se ajustara a la verdad, tendría que hablar en todo caso de que estamos hablando de una revolución del trabajo esclavo. Una frase más ajustada a la realidad de lo que promueve con sus propuestas. El cuadro es sinceramente triste".

"Creo que la política económica del Gobierno es muy clara, revertir la lógica redistributiva de los últimos años y representar a los sectores más concentrados de la economía. Estamos hablando del sector productivo, financiero, del agroexportador. No son improvisados. Saben bien lo que hacen".