La postura de FIFA ante la posibilidad de que la selección de Irán se retire del Mundial 2026 por conflictos con Estados Unidos

La incertidumbre por la participación de Irán tras el enfrentamiento en Medio Oriente expone vacíos en el reglamento de la FIFA a tres meses de la cita mundialista

Guardar
La sorpresiva postura de FIFA
La sorpresiva postura de FIFA ante la posibilidad de que la selección de Irán se retire del Mundial 2026 por conflictos con Estados Unidos. - créditos: Wold Cup Tickets

La participación de la selección de Irán en el Mundial 2026 quedó en duda tras la muerte de Ali Khamenei, líder supremo iraní, en un ataque atribuido a Estados Unidos e Israel. Mehdi Taj, presidente de la Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán, reconoció las dificultades para que el equipo nacional asista a la cita mundialista y anticipó que la situación política y de seguridad complica la presencia del conjunto asiático en el torneo, que se realizará en Estados Unidos, Canadá y México.

A tres meses del inicio del torneo, la posible retirada de Irán mantiene en alerta a la FIFA y a las federaciones clasificadas. El secretario general de la FIFA, Mattias Grafstrom, indicó que el organismo monitorea el conflicto y que aún es temprano para definir medidas o consecuencias, aunque mantienen reuniones de evaluación constantes.

Hasta ahora, la FIFA no anunció sanciones ni aclaró cuál sería el procedimiento si Irán oficializa su renuncia. El clima de tensión afecta la preparación de los equipos y plantea dudas sobre la seguridad y la logística para el desarrollo normal del torneo. El conflicto también repercute en la relación entre las federaciones involucradas y las autoridades gubernamentales de los países anfitriones.

El presidente de la FIFA,
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el secretario general de la FIFA, Mattias Grafstrom, analizan lo ocurrido en Medio Oriente con miras al Mundial 2026. - créditos: REUTERS/Cesar Olmedo

El reglamento FIFA sobre posible retirada de Irán u otros escenarios inesperados de cara al Mundial 2026

El reglamento del Mundial 2026 contempla escenarios excepcionales, aunque no detalla específicamente situaciones de conflicto internacional. No existen artículos que indiquen de manera explícita cómo proceder ante la renuncia de una selección por causas políticas, militares o de seguridad. No obstante, dos apartados permiten interpretaciones y decisiones discrecionales por parte de la FIFA.

El artículo 46, titulado “Circunstancias excepcionales”, establece que la FIFA tiene responsabilidad operativa sobre el torneo y la facultad de impartir instrucciones necesarias en caso de situaciones especiales en los países anfitriones. Todo lo que decida la FIFA en este marco se incorpora automáticamente al reglamento del Mundial.

Por su parte, el artículo 47, bajo el título “Casos no previstos”, habilita a la FIFA a resolver cualquier asunto no contemplado en el reglamento, así como los casos de fuerza mayor. Las decisiones del organismo en estas circunstancias son definitivas, obligatorias y no admiten apelaciones.

En caso de renuncia, el reglamento contempla sanciones económicas para la federación que se retire. Si el aviso se presenta hasta tres días antes del inicio del torneo, la multa mínima es de 250 mil francos suizos; si ocurre en el mes previo, la cifra asciende a 500 mil francos suizos. Además, el país renunciante puede quedar excluido de la siguiente edición del proceso clasificatorio. El reemplazo de la selección retirada quedaría a criterio de la FIFA y dependería de la estructura de los repechajes y de los equipos mejor posicionados.

En una operación militar de alta precisión, fuerzas conjuntas atacaron objetivos estratégicos en territorio iraní. El operativo, que incluyó la destrucción de sistemas de misiles, reportó la muerte del líder supremo Alí Jamenei, lo que profundiza la crisis geopolítica en la región.

La vez que Donald Trump cerró fronteras con Irán y otros países

La historia reciente de Estados Unidos como anfitrión de grandes competencias deportivas incluye antecedentes de restricciones migratorias que afectaron a delegaciones de países con relaciones diplomáticas tensas. Durante la presidencia de Donald Trump en junio de 2025, se aplicó un veto migratorio que impidió el ingreso de ciudadanos de Irán, Congo y otras naciones. Esta política tuvo impacto directo en la organización de eventos deportivos, al dificultar la llegada de atletas, técnicos y funcionarios de los países afectados.

El mandatario estadounidense argumentó públicamente que el cierre de fronteras buscaba proteger la seguridad nacional tras episodios de violencia y atentados. Afirmó que no aceptaría la llegada de personas no debidamente verificadas o que permanecieran más tiempo del permitido por sus visas. La medida generó reclamos de federaciones deportivas y obligó a la FIFA a intervenir como mediadora para garantizar la participación de selecciones clasificadas.