“Puede ser peor que la pandemia del COVID-19”: Experto en salud habla sobre el dengue, leptospirosis, calor extremo y riesgos que alertan a Perú ante el fenómeno El Niño

La cifra acumulada hasta octubre supera en 137% los contagios informados en igual período de 2025, mientras aumentan los riesgos de leptospirosis y deshidratación

En una entrevista para el programa televisivo Contracorriente, el especialista en salud pública Omar Neyra evalúa la situación epidemiológica en el Perú. Durante el diálogo en el estudio, se exponen datos y gráficos comparativos sobre el aumento de casos y defunciones por dengue y leptospirosis en el territorio nacional.
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El médico Omar Neyra advirtió que Perú enfrenta un aumento de dengue, leptospirosis y otros riesgos sanitarios asociados al fenómeno El Niño. Según señaló, las lluvias, las inundaciones, los deslizamientos y las altas temperaturas previstas para los próximos meses pueden elevar la presión sobre los servicios de salud antes de que el evento climático alcance su mayor intensidad.

Hasta octubre de 2026, el país acumulaba 76.784 casos de dengue, frente a los 32.372 registrados durante todo 2025. Neyra sostuvo que la cifra representa un incremento de 137% respecto de los contagios informados a la misma altura del año anterior y consideró que la expansión de la enfermedad ya constituye una emergencia sanitaria.

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El dengue había causado 81 muertes hasta ese momento, una cifra 59% superior al total de fallecimientos de 2025. Para el especialista, los más de 32 mil casos registrados el año pasado ya habían expuesto una crisis de grandes dimensiones. El nuevo aumento, dijo, anticipa un escenario más complejo si las condiciones climáticas agravan la reproducción del mosquito transmisor.

Entrevista en el programa televisivo Contracorriente al especialista Omar Neyra. Durante el diálogo en el estudio, Neyra expone los riesgos del desabastecimiento de agua potable ante la llegada del fenómeno de El Niño en el Perú, comparando su relevancia sanitaria con la del oxígeno durante la pandemia. Asimismo, aborda los posibles brotes de enfermedades infecciosas y la necesidad de almacenamiento preventivo en los hogares.

Las altas temperaturas favorecen la expansión del dengue y la leptospirosis

El médico vinculó la expansión de estas enfermedades con el incremento de la temperatura y la humedad. Esas condiciones favorecen la proliferación de bacterias y mosquitos, además de aumentar la exposición de la población a fuentes de agua contaminada. En ese contexto, afirmó que el país atraviesa la peor epidemia reciente de dengue y leptospirosis.

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Dos mujeres en un estudio de televisión frente a una pantalla con datos estadísticos sobre agua potable y tres fotografías
Una infografía televisiva presenta cifras de Sedapal, Minsa y Sunass sobre el costo del agua potable y el aumento de casos de dengue en Lima.

Neyra comparó el posible impacto del actual episodio climático con el fenómeno de 1877, considerado uno de los antecedentes de un super Niño. De acuerdo con su estimación, aquel evento tuvo consecuencias en distintas regiones del mundo y dejó entre 40 y 50 millones de muertes, en un período marcado por sequías, inundaciones y crisis alimentarias.

“La pandemia del COVID-19 provocó 250 mil muertes en Perú. Esto va a ser peor que la pandemia del COVID-19, no tendrá precedente”, alertó el médico. Su planteo se basa en la combinación de enfermedades infecciosas, interrupciones de servicios básicos y daños provocados por lluvias intensas, huaicos y desbordes.

Composición con un paciente en cama de hospital, personal médico, un mosquito, una calle inundada y una rata sobre el agua
Personal médico atiende a una paciente en un hospital mientras las calles inundadas favorecen la proliferación de vectores del dengue y la leptospirosis en Perú. (Infobae Perú)

La leptospirosis se extiende en zonas urbanas y áreas inundables

La leptospirosis es una enfermedad zoonótica que puede transmitirse a las personas a través del contacto con agua, suelo o alimentos contaminados con orina de animales infectados. Neyra explicó que suele estar relacionada con ratas y otros roedores, aunque también puede asociarse con perros y gatos que portan la bacteria.

Gradilla metálica con dos tubos de ensayo etiquetados y una mascarilla de nebulización transparente sobre una superficie de acero inoxidable.
Dos tubos de ensayo para análisis de tosferina y leptospirosis permanecen en una gradilla metálica junto a una mascarilla de nebulización sobre una mesa de laboratorio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las lluvias y las inundaciones crean condiciones favorables para la permanencia de la bacteria en charcos, desagües, lodo y superficies húmedas. El especialista afirmó que no existen antecedentes recientes de cifras de leptospirosis como las actuales en Perú y sostuvo que el problema puede ampliarse en las zonas donde se registren aniegos o fallas en el saneamiento.

El riesgo, según indicó, no se limita a las regiones afectadas por precipitaciones constantes. Lima también concentra numerosos casos y una elevada mortalidad, pese a no atravesar lluvias generalizadas. Neyra atribuyó esa situación a una mayor cercanía entre personas, animales y residuos, en zonas con problemas de agua potable, alcantarillado y recolección de basura.

Una persona con mascarilla y guantes manipula un kit de diagnóstico de laboratorio, compuesto por botellas con reactivos dentro de una caja de cartón
Personal del Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (Cenares) manipula uno de los kits ELISA para el diagnóstico de leptospirosis, adquiridos para distribución nacional. (Ministerio de Salud)

El acceso al agua puede ser una urgencia durante las lluvias

Neyra cuestionó la distribución de recursos destinados a enfrentar las consecuencias del fenómeno climático. Indicó que se aprobaron 8.000 millones en un crédito suplementario, aunque estimó que apenas 300 millones estarían dirigidos al sector salud. A su juicio, una parte mayor de esos fondos debería destinarse a prevenir y atender el dengue, la leptospirosis y los cuadros diarreicos.

El médico advirtió que la disponibilidad de agua podría convertirse en una necesidad tan urgente como el oxígeno durante la pandemia. Señaló que varias ciudades peruanas podrían acercarse a los 40 ℃ (104 ℉), mientras que Lima alcanzó 32 ℃ (89,6 ℉) durante la jornada en que brindó la entrevista. Las temperaturas elevadas aumentan el riesgo de deshidratación y dificultan la atención de pacientes con infecciones gastrointestinales.

El escenario que describió incluye posibles lluvias en la capital, huaicos, desbordes de desagües y cortes en el servicio de agua. Si los sedimentos sólidos impiden el ingreso de agua a las instalaciones de La Atarjea, el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal) podría cerrar las compuertas para proteger sus sistemas de almacenamiento.

Maqueta tridimensional de un mapa costero con nubes de lluvia al norte, suelo agrietado al sur, una boya en el mar y un corte submarino térmico.
Un modelo tridimensional de Perú ilustra el impacto simultáneo de lluvias intensas en el norte y sequía en el sur, junto a una variación térmica submarina en el océano Pacífico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Atarjea podría abastecer a Lima entre 12 y 14 horas

De acuerdo con especialistas citados por Neyra, La Atarjea tendría capacidad para abastecer a Lima durante apenas 12 a 14 horas si se interrumpe el ingreso de agua. El médico recordó que la capital ya enfrentó una crisis de abastecimiento en 2017 y alertó que una situación similar, en medio de altas temperaturas y enfermedades infecciosas, tendría mayores consecuencias.

La falta de agua elevaría el peligro para niños, adultos mayores y personas con enfermedades previas que contraigan diarreas provocadas por bacterias o virus. En condiciones de calor, una deshidratación puede avanzar en pocas horas. Neyra afirmó que existía un contagio masivo de rotavirus en Ate, con 50 personas infectadas, y relacionó ese episodio con dificultades de higiene y abastecimiento.

Un grupo de personas camina por una calle comercial soleada; varias llevan sombrillas, sombreros, botellas de agua o se cubren con periódicos.
Peatones transitan bajo el sol con sombrillas y botellas de agua en una calle concurrida de Lima ante el aumento de la temperatura reportado por el Senamhi. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ante esa posibilidad, recomendó que las familias evalúen cómo responderían a una interrupción de siete a 10 días en la red pública. Sugirió almacenar agua en bidones u otros recipientes completamente cerrados, usar pastillas clorificantes y evitar depósitos destapados, ya que pueden convertirse en criaderos del mosquito transmisor del dengue. También recordó que parte de la población peruana aún no tiene conexión a una red de agua potable.

Neyra sostuvo que la temperatura del mar se encontraba entre 5 y 6 ℃ por encima de su promedio. Según explicó, esa anomalía ayuda a entender el calor registrado en Lima y podría derivar en lluvias intensas durante diciembre y enero si se mantiene en los próximos meses.

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