¿Por qué colocaron 18 vasijas y una huanca para sellar un recinto? El hallazgo ritual que sorprende a los arqueólogos en Cajamarca

El hallazgo forma parte del Proyecto Wancasanga, que desarrolla excavaciones en los sectores C y D para reconstruir la secuencia de ocupación del sitio y conocer las actividades que se realizaron en este centro prehispánico

Arqueólogos identificaron 18 vasijas ceremoniales completas, 11 objetos de piedra y una huanca vertical en el Sector C de Wancasanga. Composición: Infobae
Arqueólogos identificaron 18 vasijas ceremoniales completas, 11 objetos de piedra y una huanca vertical en el Sector C de Wancasanga. Composición: Infobae
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Señal de una práctica ritual vinculada con la clausura de espacios prehispánicos apareció en el sitio arqueológico Wancasanga, en el valle de Condebamba, Cajamarca. El descubrimiento corresponde a una excavación en la parte alta del complejo, donde los arqueólogos identificaron un depósito compuesto por vasijas, herramientas de piedra y una huanca colocada de forma vertical.

El hallazgo se produjo a unos 3.400 metros sobre el nivel del mar, en el sector conocido como Huaman Orco. La evidencia permite identificar una intervención intencional sobre uno de los accesos de un recinto, dentro de una etapa de transformación arquitectónica del asentamiento.

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La información difundida por la Agencia Andina señala que el descubrimiento forma parte de las labores del Proyecto Wancasanga, cuyo trabajo se concentra en los sectores C y D del sitio. La investigación busca establecer la secuencia de ocupación y las características de las actividades desarrolladas en este centro durante el periodo prehispánico.

Entre los elementos recuperados destacan 18 vasijas ceremoniales completas y 11 objetos de piedra. El conjunto apareció dentro de una estructura destinada a sellar el acceso entre un recinto y una plaza, con una huanca ubicada en la parte superior del depósito.

Un depósito ritual selló el acceso a un recinto

Los materiales fueron colocados dentro del relleno utilizado para sellar el acceso entre el Recinto 3 y la Plaza 1. Andina
Los materiales fueron colocados dentro del relleno utilizado para sellar el acceso entre el Recinto 3 y la Plaza 1. Andina

La evidencia corresponde a la Unidad de Excavación 03 de la Plaza 1, en el Sector C de Wancasanga. Los investigadores encontraron las piezas dentro del relleno utilizado para cerrar el vano que comunicaba el Recinto 3 con la plaza principal.

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El depósito incluyó 18 vasijas y 11 instrumentos líticos, entre ellos batanes, manos de molienda y azadas. La disposición de estos objetos permitió diferenciar el conjunto de un relleno común de construcción y relacionarlo con una acción ritual vinculada con la clausura del espacio.

La huanca ocupó una posición central dentro del cierre. Este tipo de monolito tuvo funciones asociadas con la sacralidad de determinados espacios y, en este caso, quedó colocado de manera vertical sobre el sello del acceso.

El cierre afectó a una primera etapa constructiva del recinto. Después de esta intervención, el sector recibió modificaciones mediante mampostería ordinaria y bloques canteados, lo que evidencia cambios en la configuración arquitectónica del lugar.

Cerámica revela distintas etapas de ocupación

El monolito fue ubicado en la parte superior del depósito y constituye un elemento asociado con la sacralidad del espacio intervenido. Andina
El monolito fue ubicado en la parte superior del depósito y constituye un elemento asociado con la sacralidad del espacio intervenido. Andina

Los trabajos arqueológicos también permitieron recuperar fragmentos cerámicos correspondientes a tradiciones Cajamarca e Inca provincial. Estos materiales aportan información sobre las distintas fases de uso del asentamiento y sobre las modificaciones efectuadas en sus estructuras.

Las superposiciones arquitectónicas registradas en Wancasanga muestran que el espacio no permaneció sin cambios durante su periodo de ocupación. Las obras posteriores modificaron sectores construidos con anterioridad, incluida el área donde se produjo la clausura ritual.

El registro de materiales de diferentes filiaciones culturales permite ampliar la información disponible sobre la presencia inca en el valle de Condebamba. La evidencia se integra con otros elementos arquitectónicos identificados dentro del complejo arqueológico.

Las excavaciones previas del Sector C permitieron identificar 12 colcas o depósitos de planta circular, distribuidas en forma de medialuna. Estas estructuras constituyen otra evidencia relevante para comprender las funciones desarrolladas en Wancasanga.

Según la información del Proyecto Wancasanga, las colcas permiten relacionar el sitio con actividades de almacenamiento y con mecanismos de control asociados a la administración territorial durante el Tahuantinsuyo.

El conjunto de depósitos se suma ahora al contexto ritual identificado en la Plaza 1. Ambas evidencias corresponden a sectores diferentes del mismo asentamiento y permiten examinar funciones vinculadas con el almacenamiento, la arquitectura y las prácticas rituales.

Investigación retomó antecedentes registrados desde 1989

El cierre afectó una primera etapa constructiva del recinto. Posteriormente, el lugar fue modificado con mampostería ordinaria y bloques canteados. Andina
El cierre afectó una primera etapa constructiva del recinto. Posteriormente, el lugar fue modificado con mampostería ordinaria y bloques canteados. Andina

Los trabajos actuales cuentan con un antecedente en el catastro realizado en 1989 por el arquitecto José Pineda Quevedo. Ese estudio estableció una primera sectorización del sitio dentro de los patrones de asentamiento del valle.

Más de tres décadas después, las nuevas excavaciones permiten ampliar ese registro mediante intervenciones arqueológicas en los sectores C y D. El proyecto cuenta con respaldo de la Resolución Directoral N.° 000302-2026-DCIA-DGPA-VMPCIC/.

El equipo está integrado por los arqueólogos Oswaldo Ezeta y Diana Agapito Torres, la antropóloga Anny Vega Fajardo, la especialista en conservación Susy Esquivel Valverde y el comunicador Felipe Arroyo Cornejo. La dirección de las excavaciones corresponde a Jerry Solano Calderón, con financiamiento de la Municipalidad Distrital de Condebamba.

El trabajo arqueológico también incluye actividades con la población del caserío de Chauchabamba, cuyos habitantes participan en las jornadas de excavación y en talleres educativos dirigidos a estudiantes de colegios de la zona.

La intervención cuenta con la articulación de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cajamarca, representada por Tania Ávalos Jara, y con el respaldo de la Municipalidad Distrital de Condebamba, bajo la gestión del alcalde Manuel Villar Romero.

El Museo Yachayhuasi de Cajabamba participa en el registro fotográfico de las piezas recuperadas. Este trabajo permite documentar los materiales descubiertos durante las excavaciones y aportar registros para futuras investigaciones sobre Wancasanga y otros sitios arqueológicos próximos, entre ellos Ichabamba.

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