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Fenómeno de El Niño impacta en Ticlio Chico: menos niebla y barro, pero la comunidad aún necesita ayuda para el frío

La variación climática facilita tareas diarias y reduce accidentes infantiles en un asentamiento limeño, aunque el pedido de donaciones sigue vigente ante la precariedad de las viviendas

Este video es un reportaje de noticias que documenta el clima inusual en Ticlio Chico, un sector de Villa María del Triunfo. Las imágenes alternan entre momentos de niebla densa y cielos soleados, evidenciando un cambio en las condiciones climáticas habituales. El equipo periodístico entrevista a residentes sobre la ausencia de las características invernales.
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En el asentamiento humano Ticlo Chico, ubicado en Lima, los vecinos experimentan un invierno atípico, marcado por la reducción de la neblina y el barro, así como una mejora en la rutina diaria, aunque las necesidades materiales persisten. Según testimonios recogidos en un informe televisivo difundido por ATV Noticias Matinal, la comunidad observa cambios inusuales en el clima respecto a años anteriores. Las jornadas, que antes se caracterizaban por una humedad persistente y calles intransitables, ahora transcurren con mayor claridad y menos riesgos para los habitantes, especialmente los niños.

Cambio de clima en Ticlio Chico

Uno de los aspectos que más resalta entre los vecinos es la transformación de una tarea básica: el secado de la ropa. Mujeres de la zona relataron al medio que, mientras en inviernos previos la ropa podía tardar hasta una semana en secarse debido a la humedad y la falta de sol, este año el proceso se acorta a uno o dos días. Incluso, en ocasiones excepcionales, la ropa llega a secarse en una sola jornada si el sol aparece. Este cambio representa un alivio considerable en la vida cotidiana de las familias, que suelen depender de la rapidez en el secado para mantener a los niños y adultos con prendas limpias y abrigadas.

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El propio reporte periodístico mostró imágenes de un paisaje inusual para la temporada: techos libres de musgo, calles secas y una visibilidad despejada. Elementos que, según el testimonio de los vecinos, no suelen verse en un invierno típico de la zona. Ticlo Chico, conocido históricamente por sus bajas temperaturas y neblina densa, atraviesa un periodo diferente, aunque la situación estructural de las viviendas y la vulnerabilidad social se mantienen.

Se registrarán bajas temperaturas en "Ticlio Chico"
Se registrarán bajas temperaturas en "Ticlio Chico"

El impacto en la movilidad y la seguridad de los niños

Rosa Mejía, residente del asentamiento, explicó en declaraciones recogidas en el informe que el clima actual facilita el desplazamiento de los niños hacia la escuela. Antes, el barro era una constante amenaza que provocaba caídas y dificultaba la llegada al colegio, ya que la tierra mojada se transformaba en lodo y ensuciaba los uniformes. “Ahora pueden llegar sin pasar por ese problema”, detalló Mejía ante las cámaras del medio.

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La diferencia también se percibe en las escaleras y los accesos principales. En otros inviernos, la superficie mojada y resbaladiza provocaba accidentes, sobre todo entre niños y adultos mayores, ya que la humedad convertía la tierra en un terreno peligroso. Esta realidad se modificó con el cambio climático de este año, al punto que las calles permanecen transitables durante más tiempo y los traslados familiares se realizan con mayor seguridad.

Otra vecina, Lila, describió un patrón distinto en las lluvias. Según relató, las precipitaciones fuertes se han vuelto menos frecuentes y, cuando ocurren, suelen durar poco. Aunque en ciertas jornadas la lluvia se mantiene durante todo el día y la noche, el tiempo seco regresa con rapidez. Para Lila, la humedad y el aire frío siguen representando un reto diario, pero la ausencia de barro y la visibilidad mejorada han reducido los riesgos vinculados a la movilidad en la zona.

Con temperaturas que alcanzan los 15 grados bajo densas neblinas, los residentes de este enclave urgen a las autoridades a tomar medidas para mitigar su vulnerable situación climática.
Foto: Ojo
Con temperaturas que alcanzan los 15 grados bajo densas neblinas, los residentes de este enclave urgen a las autoridades a tomar medidas para mitigar su vulnerable situación climática. Foto: Ojo

Mejoras transitorias frente a carencias estructurales

El informe periodístico destacó que la mejora temporal en las condiciones climáticas no ha resuelto los problemas estructurales de Ticlo Chico. En el sector conocido como San Miguel Arcángel, la entrada principal del asentamiento, predominan viviendas con techos de calamina y paredes de madera. Estos materiales, como subrayan los propios habitantes, ofrecen escasa protección contra la humedad, el viento y las bajas temperaturas.

Mejía comentó al medio que el clima de este año sorprendió a la comunidad. Recordó que el verano pasado fue tan intenso que la expectativa general era enfrentar un invierno “bien congelado” y difícil, como en otros años, cuando la neblina impedía ver a pocos metros de distancia. “Pensamos que iba a ser de espanto”, relató la vecina, quien además mencionó que la variabilidad en el clima ha sido un factor inesperado para todos.

La percepción de que el invierno actual resulta menos severo no elimina la preocupación de los vecinos. Según el informe, la comunidad se mantiene alerta ante un posible regreso de las condiciones habituales de frío extremo, que afectan desde el secado de la ropa hasta la movilidad diaria. La necesidad de ayuda permanece vigente, ya que la mejora en el clima no garantiza que el resto del invierno transcurra igual de benigno.

Defensoría del Pueblo supervisó ollas comunes, puestos de salud y colegios en "Ticlio Chico".
Defensoría del Pueblo supervisó ollas comunes, puestos de salud y colegios en "Ticlio Chico".

Los pedidos de ayuda y la organización barrial

Las demandas de apoyo material se mantienen entre las prioridades expresadas por los habitantes de Ticlo Chico. Mejía enumeró entre los pedidos más urgentes la donación de colchas, calaminas, paredes y ropa usada, especialmente para proteger a los niños y adultos mayores de la humedad y el frío. “Acá es bienvenido todo. La cosa es que nos haga de corazón”, afirmó la vecina en el informe televisivo.

La difusión del número de contacto directo, 930 421 386 a nombre de Rosa Mejía, busca canalizar la solidaridad hacia quienes residen en el asentamiento. El pedido abarca tanto a personas individuales como a organizaciones que puedan contribuir con insumos básicos. La comunidad insiste en que toda ayuda es valiosa, sobre todo ante la incertidumbre de cómo evolucionarán las condiciones climáticas en las próximas semanas.

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