Capturan a tres presuntos secuestradores en Trujillo que usaban chalecos policiales falsos para simular operativos y atacar a empresario

Los detenidos portaban armas, explosivos y un croquis de la vivienda de la víctima, lo que revela alto nivel de planificación

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La intervención policial permitió evitar el secuestro de un empresario y evidenció el uso de indumentaria falsa para simular operativos oficiales. Latina Noticias

La captura de tres presuntos secuestradores en Trujillo vuelve a colocar en agenda el uso de indumentaria policial falsa como estrategia para ejecutar delitos. La intervención se produjo en un momento previo a la comisión del crimen, lo que permitió a las autoridades incautar armas, explosivos y material de inteligencia sobre la víctima. La acción se atribuye a un seguimiento previo realizado por la Dirección de Inteligencia Criminal de la Policía Nacional del Perú (Dirincri - PNP).

El caso revela una modalidad que busca generar confianza o confusión en las víctimas mediante la suplantación de identidad policial. En esta ocasión, los implicados portaban chalecos con insignias de la Dirincri, lo que sugiere un intento de simular un operativo oficial. La rápida actuación de los agentes permitió evitar el secuestro de un empresario de la región La Libertad.

El operativo también expone la persistencia de estructuras criminales que operan bajo coordinación externa, incluso desde otros países. Las autoridades sostienen que la planificación del delito no se limitaba a la vigilancia de la víctima, sino que incluía información detallada sobre su entorno familiar.

Intento de secuestro frustrado en Trujillo

La intervención policial permitió detener a tres personas identificadas como Frank Paredes, Juan Carlos Rodríguez y Jonathan Ávila. Según información de la Dirincri, los sujetos integraban la banda denominada ‘Los Malditos de la Esperanza’. Al momento de la captura, se encontraban dentro de un vehículo que contenía chalecos falsos de la Policía, un arma de fuego, municiones y una granada.

Durante la inspección, uno de los intervenidos negó la propiedad de los objetos incautados. En el registro audiovisual del operativo se escucha: “Eso no es mío”. La frase se repite ante distintos elementos hallados dentro del vehículo, incluidos documentos vinculados al empresario que habría sido secuestrado.

Entre los objetos incautados figura un croquis de la vivienda de la víctima, fotografías personales y un esquema familiar. Esta información sugiere un nivel de planificación que incluía reconocimiento previo del entorno y posibles rutas de intervención.

Presunta conexión con organización criminal

Captura de tres presuntos secuestradores en Trujillo antes de ejecutar el delito. Composición: Infobae
Captura de tres presuntos secuestradores en Trujillo antes de ejecutar el delito. Composición: Infobae

El general Víctor Revoredo, jefe de la Dirincri, señaló que la acción delictiva se vincula con la organización criminal ‘Los Pulpos’. Según la autoridad policial, el presunto cabecilla, Johnson Cruz Torres, alias Johnson Pulpo, dirige operaciones desde Chile.

Revoredo explicó que la estructura del grupo responde a una lógica de segmentación. “Esa es su manera de actuar, pero él sectoriza criminalmente en pseudobandas, pero bajo la línea de acción criminal de los Cruz Arce, de Los Pulpos, en este caso de Johnson Cruz Torres”, declaró.

La Policía sostiene que esta modalidad permite a la organización operar en distintas zonas con células que ejecutan delitos específicos, sin perder conexión con una ղեկավար central. Esta estrategia complica la identificación de vínculos directos entre los distintos grupos intervenidos.

Los tres detenidos presentan antecedentes policiales, según información oficial. La Dirincri indicó que, con esta intervención, se alcanza un total de 503 bandas delictivas y nueve organizaciones criminales desarticuladas en lo que va del año.

Cuestionamientos por liberación de menor implicado

En paralelo, otro caso generó cuestionamientos dentro de la Policía. Se trata de alias Dominic, un menor de edad vinculado a la organización Los Injertos de Ventanilla. El joven fue intervenido con un arsenal de armas y es señalado por su participación en el robo de lingotes de oro en la Costa Verde.

Pese a que el menor confesó su participación, fue puesto en libertad. El general Revoredo expresó su sorpresa ante esta decisión. “Está en registros fílmicos transportando las armas de fuego de corto y largo alcance. Y una persona no lo va a soltar, pues así de fácil”, afirmó.

El Ministerio Público informó que solicitó prisión preventiva, mientras que el Poder Judicial indicó que no se presentó ninguna medida de coerción, por lo que se dictó comparecencia con restricciones. El menor fue citado a una audiencia programada para el 3 de julio.

Otro operativo reciente permitió desarticular a la organización Los Despiadados de Ancón dos. En esta intervención, quince personas fueron detenidas por delitos de extorsión en zonas como Puente Piedra y Huacho.

El caso llamó la atención debido a que el presunto cabecilla, identificado como Lucio Moreno, alias Pirata, coordinaba las actividades desde el penal de Juliaca. Según la Policía, se evalúa su traslado a otro centro penitenciario con mayores restricciones.

Revoredo indicó que se busca aislar al interno para evitar que mantenga contacto con redes criminales externas. “Y muy seguro se ha trasladado a otro penal con la finalidad de que esta persona esté aislada, aislada del mundo criminal”, señaló.

Las intervenciones recientes evidencian patrones comunes en la operación de estas organizaciones, como el uso de información detallada sobre víctimas, la suplantación de identidad y la dirección remota desde centros penitenciarios o el extranjero.