Presidente de mototaxistas y su pareja integraban ‘Los Injertos del Cono Norte’: así operaba la red de extorsión

Un megaoperativo en Carabayllo permitió la captura de nueve presuntos integrantes de una facción criminal que extorsionaba a más de 150 mototaxistas

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Tras meses de extorsión y cobro de cupos, mototaxistas de Carabayllo respiran tranquilos. Un operativo policial capturó a la banda 'Los Injertos del Cono Norte', incluyendo a su líder y su pareja, quien fue grabada admitiendo el cobro ilegal | Video: Latina

El megaoperativo ejecutado en la madrugada del 24 de marzo en el distrito limeño de Carabayllo permitió desarticular una facción de la organización criminal ‘Los Injertos del Cono Norte’, dedicada a la extorsión sistemática de mototaxistas. La intervención, a cargo de la Policía Nacional del Perú (PNP), dejó nueve detenidos y evidenció cómo estas redes continúan operando a través de células remanentes.

La investigación reveló que esta facción venía operando desde enero de 2025 contra la ‘Asociación de Mototaxistas Las Águilas’ de Carabayllo, conformada por más de 150 conductores. Los delincuentes imponían pagos semanales obligatorios que les permitieron recaudar alrededor de más de medio millón de soles, generando un clima de temor entre los trabajadores del transporte informal en la zona.

Presidente de mototaxis integraba ‘Los Injertos del Cono Norte’

Uno de los hallazgos más relevantes del operativo fue la infiltración de la organización dentro del propio gremio. Entre los detenidos figura Luis Espíritu Quispe, alias ‘Pepe’, quien ocupaba el cargo de presidente de la asociación. Según la Policía, desde esa posición habría facilitado y coordinado el cobro de cupos, aprovechando su rol de representación para mantener el control sobre los mototaxistas.

Un hombre y una mujer,
Un hombre y una mujer, identificados como el presidente de una asociación de mototaxistas y su pareja, fueron detenidos en Carabayllo como parte de la banda criminal 'Los Injertos del Cono Norte' por extorsión. (Latina)

El esquema de extorsión se ejecutaba de manera directa. La intervención se realizó en la casa de Carmen Luisa Ramírez Sánchez, pareja de alias ‘Pepe’, quien se encargaba de recorrer los paraderos para cobrar personalmente el dinero a cada conductor, mecanismo que incluso fue registrado en videos obtenidos por las autoridades.

Los montos exigidos fueron incrementándose con el tiempo. Inicialmente, los mototaxistas pagaban 12 soles semanales, luego 15 soles y, finalmente, 18 soles por unidad. Este aumento generó resistencia entre algunos conductores, quienes se negaron a continuar con los pagos.

Como respuesta, la facción habría recurrido a la violencia. De acuerdo con la Policía, durante 2025 se registraron al menos dos ataques armados contra miembros de la asociación que se resistieron a pagar, dejando como saldo dos personas heridas.

Más detenidos

Otros de los detenidos son Juan Leoncio Paucar Urbano, Kira Norelia Barragán Burga, Sandy Gianina Saboya Dávila, Adriano Franco Mori Bonilla, María Margarita Cun Terán y Delia Adrián Eugenio.

Las autoridades sostienen que estos individuos integran remanentes vinculados a Erick Moreno Hernández, identificado como cabecilla asociado a Los Injertos del Cono Norte. Aunque la organización ha sido impactada por operativos anteriores, estas células persisten en replicar esquemas de extorsión en diversos sectores de Lima Metropolitana.

Las diligencias continúan mientras los nueve detenidos permanecen bajo custodia, y no se descartan nuevas capturas en el marco de las investigaciones para desarticular por completo esta red criminal.

Operativo en El Agustino

En un operativo paralelo realizado en El Agustino, la Policía Nacional del Perú logró la captura de 20 presuntos integrantes de la organización criminal El Hampa Nueva Generación, quienes utilizaban mototaxis como fachada para ejecutar actividades de extorsión.

De acuerdo con las investigaciones, los detenidos se movilizaban en estas unidades para pasar desapercibidos mientras realizaban el cobro de cupos a comerciantes y transportistas de la zona. Esta modalidad les permitía no solo identificar a sus víctimas con facilidad, sino también lanzar amenazas sin generar sospechas entre vecinos y autoridades.

La intervención se enmarca en la estrategia de la Policía para contener el avance de redes criminales dedicadas a la extorsión en Lima, un delito que continúa impactando con fuerza a sectores como el transporte y los pequeños negocios.