Día Mundial del Síndrome de Down: ¿Cómo se moviliza el Perú y qué significado tiene las medias disparejas?

Campañas como #JuntosContraLaSoledad visibilizan una de las barreras más invisibles: la exclusión social que limita oportunidades de aprendizaje, trabajo y participación

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En el marco del Día Mundial del Síndrome de Down, este 21 de marzo no solo conmemoramos, actuamos. Únete a nosotros para romper la barrera invisible de la soledad que afecta a miles de personas. Porque cuando nos unimos, transformamos el aislamiento en encuentro.

Cada 21 de marzo se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down, una fecha establecida para generar conciencia sobre los derechos, la inclusión y el valor de las personas con Síndrome de Down en la sociedad. La elección del día no es casual, ya que simboliza la trisomía del cromosoma 21, característica de esta condición.

En ese contexto, diversas instituciones públicas, centros educativos y organizaciones civiles en el Perú vienen desarrollando actividades que buscan visibilizar los derechos de las personas con síndrome de Down, con especial énfasis en la inclusión laboral y social.

¿Cómo se moviliza el Perú?

Desde la sociedad civil y los centros educativos, se impulsaron pasacalles, campañas de sensibilización y acciones simbólicas, como el uso de medias disparejas, con el objetivo de promover el respeto y la inclusión desde edades tempranas. Estas iniciativas fueron reforzadas por municipalidades, que a través de oficinas como OMAPED organizaron actividades comunitarias en espacios públicos, convocando a familias y ciudadanos.

En paralelo, diversas instituciones del Poder Ejecutivo desarrollaron charlas, conversatorios y campañas informativas, enfocadas en la atención integral y el reconocimiento de derechos de las personas con Síndrome de Down.

Este despliegue también alcanzó el ámbito legislativo. En el Congreso, un grupo de jóvenes participó en una jornada en la Comisión de Salud, presidida por la Magaly Ruiz, donde se abordaron temas vinculados a la inclusión, el acceso a servicios y la necesidad de fortalecer políticas públicas.

¿Qué significado tiene las medias disparejas?

Con actividades que van desde
Con actividades que van desde la atención médica especializada hasta impactantes campañas audiovisuales, Perú se lanza a una conmemoración plena de significado. Conozca las historias detrás de los calcetines de colores y su llamado a la aceptación. (Composición Infobae Perú)

El uso de medias disparejas o de colores en el Día Mundial del Síndrome de Down representa la diversidad y el valor de ser diferentes. Los cromosomas tienen una forma similar a los calcetines y, en el caso del Síndrome de Down, hay una copia extra del cromosoma 21. Las medias distintas reflejan esa característica y recuerdan que cada persona es única.

También es un gesto sencillo que llama la atención y genera conversación en colegios, trabajos y espacios públicos. Al ver medias llamativas, muchas personas se preguntan el motivo y se abre la oportunidad de hablar sobre inclusión. El mensaje es claro: las diferencias no deben excluir, deben ser parte de una sociedad que respeta y valora a todos.

¿Qué buscan las personas con Síndrome de Down?

Las personas con Síndrome de Down en el Perú buscan inclusión real, participación y oportunidades que les permitan desarrollarse plenamente en la sociedad. En el marco del Día Mundial del Síndrome de Down, que se conmemora cada 21 de marzo, sus demandas se centran en el acceso a educación, empleo digno, espacios de participación y el reconocimiento de sus derechos.

Este año, además, se pone énfasis en una barrera muchas veces invisible: la soledad. La campaña #JuntosContraLaSoledad busca visibilizar la exclusión social que aún enfrentan muchas personas, especialmente cuando no son escuchadas, no son invitadas o no cuentan con oportunidades para aprender, trabajar o integrarse a su comunidad.

En ese contexto, se recuerda que todas las personas necesitan pertenecer. Las personas con síndrome de Down reclaman amistades, oportunidades, participación y ser parte activa de su entorno. La inclusión no es solo presencia, sino sentirse parte de la comunidad.

El llamado es a seguir construyendo una sociedad más inclusiva, donde se generen espacios reales de integración y se reduzcan las barreras que aún limitan su participación plena.