Más señales de El Niño en el Pacífico: ¿qué significa para el clima del Perú en 2026?

Datos del ECMWF y la NOAA advierten que el calentamiento del océano podría intensificar lluvias, calor extremo y eventos climáticos en el país

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Experto asegura que el puente
Experto asegura que el puente Clarita puede volver a colapsar si el caudal del río Cañete aumenta. (Foto: Andina)

El océano Pacífico está enviando señales claras de cambio. En apenas dos meses, intensas ráfagas de viento en el Pacífico occidental han comenzado a desplazar enormes volúmenes de agua cálida hacia Sudamérica, un proceso que, según los principales centros de monitoreo climático, podría marcar el inicio de un nuevo evento de El Niño. Para el Perú, uno de los países más vulnerables a este fenómeno, el escenario abre la puerta a un periodo de calor extremo, alteraciones en las lluvias y riesgos climáticos crecientes.

Durante enero, por segunda vez en menos de dos meses, se registraron ráfagas de viento del oeste en una zona remota del Pacífico occidental, al sur de Guam. Estos vientos, que han alcanzado niveles récord de intensidad, empujan algunas de las aguas más cálidas del planeta desde el Pacífico occidental hacia el este, en dirección a Sudamérica.

Este desplazamiento es una de las señales tempranas más claras del desarrollo de El Niño, fenómeno asociado al calentamiento global y a cambios profundos en los patrones climáticos. El Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Medio Plazo (ECMWF) confirmó, a través de nuevos modelos de pronóstico, que las probabilidades de que El Niño se establezca durante el verano boreal siguen aumentando.

El monitoreo técnico continúa sobre
El monitoreo técnico continúa sobre el Fenómeno de el Niño ante posibles variaciones climáticas que podrían afectar a zonas vulnerables del país. (Foto: Agencia Andina)

El Niño y su impacto directo en el Perú

Las aguas cálidas que viajan por el Pacífico no se quedan en alta mar. Según los modelos climáticos, estas masas de agua llegarán al Pacífico oriental, frente a las costas de Perú y Ecuador, entre febrero y marzo. A partir de ese momento, los impactos podrían intensificarse de forma gradual.

Para el Perú, El Niño suele traducirse en un aumento significativo de la temperatura del mar, lluvias intensas en la costa norte, riesgos de inundaciones y deslizamientos, así como impactos en la pesca, la agricultura y la salud pública. Aunque los efectos no son inmediatos, los especialistas advierten que este proceso ya está en marcha.

Las sociedades antiguas del Perú
Las sociedades antiguas del Perú desarrollaron una lectura empírica del entorno basada en la observación del mar y sus cambios.

Un planeta cada vez más caliente

El episodio de El Niño que se formó en 2023 y alcanzó su pico a inicios de 2024 fue un factor clave para que ese año se convirtiera en el más cálido jamás registrado a nivel global. Las proyecciones actuales indican que la historia podría repetirse —o incluso superarse— en los próximos años.

Hasta febrero, los modelos climáticos sugieren que las temperaturas globales a inicios de 2026 serán más altas que las registradas en 2023. Esto abre la posibilidad de que el periodo entre 2026 y 2028 marque nuevos récords de calor a escala planetaria.

El calor sale del océano durante El Niño y contribuye al calentamiento global”, explicó Kevin Trenberth, investigador distinguido del Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR). Este calor proviene de la llamada Piscina Cálida del Pacífico Occidental, una región que alcanzó temperaturas récord en 2025 y que concentra parte del exceso de energía acumulado por el cambio climático.

El sistema atmosférico causa un
El sistema atmosférico causa un clima más estable en la costa debido a que disminuye el calor en la capital que trae consigo el Fenómeno El Niño.

El océano como motor del calentamiento global

De acuerdo con los especialistas, las temperaturas globales suelen alcanzar su punto máximo unos tres meses después del pico de El Niño. Bajo este escenario, 2027 podría convertirse en un año clave para observar nuevos récords de temperatura mundial.

El meteorólogo Eric Webb, del Departamento de Defensa de Estados Unidos, describió este proceso como una “escalera ascendente”. Señaló que, debido al aumento constante de los gases de efecto invernadero, el sistema climático no logra disipar el calor liberado durante un evento fuerte de El Niño antes de que llegue el siguiente, elevando progresivamente la temperatura base del planeta.

Los científicos, preocupados ante el
Los científicos, preocupados ante el comportamiento del océano Pacífico. (Unsplash)

¿Qué son las ráfagas de viento del oeste y por qué importan?

Las ráfagas de viento del oeste no son frentes fríos, sino vientos cálidos tropicales que soplan cerca de regiones como Nueva Caledonia, las Islas Salomón y Papúa Nueva Guinea. Normalmente, los vientos alisios empujan el agua cálida hacia el Pacífico occidental, pero cuando se debilitan y cambian de dirección, permiten que ese calor viaje hacia el este.

Este proceso genera grandes ondas oceánicas conocidas como ondas de Kelvin, que transportan el calor a través del Pacífico. “No se rompen como las olas del mar, sino que se balancean lentamente, como el agua en una bañera”, explicó Michelle L’Heureux, de la NOAA.

Una ráfaga registrada en diciembre ya provocó la formación de una de estas ondas, y la registrada en enero podría reforzar aún más este patrón. Estas ondas tardan entre dos y tres meses en cruzar el océano, lo que explica por qué el Perú se encuentra ahora en el radar de los impactos climáticos de El Niño.

12/11/2024 Según nuevas estimaciones, los
12/11/2024 Según nuevas estimaciones, los seres humanos ya han provocado un calentamiento global a largo plazo de 1,5 °C POLITICA INVESTIGACIÓN Y TECNOLOGÍA ANDREW JARVIS

Un fenómeno que no actúa solo

El Niño y La Niña son los principales motores de la variabilidad climática interanual del planeta, pero no funcionan como interruptores. Se desarrollan de manera gradual y pueden coexistir durante periodos de transición, lo que hace más compleja la previsión de sus impactos.

En este contexto, los especialistas advierten que, aunque El Niño aún está en formación, las señales actuales son suficientes para encender las alertas, especialmente en países como el Perú, donde el calentamiento del mar y los cambios en las lluvias tienen consecuencias directas sobre millones de personas.