Autoridades paraguayas detectaron plan de fuga de alias ‘El Monstruo’ antes de su extradición al Perú

El hallazgo del plan obligó a modificar rutas, suspender visitas y desplegar un operativo conjunto con apoyo policial, militar y aéreo

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El criminal peruano permanecerá en
El criminal peruano permanecerá en el penal de Emboscada bajo prisión preventiva, tras ser capturado en San Lorenzo. (Foto composición: infobae Perú/Agencia Andina/Difusión)

La extradición de Erick Moreno Hernández, conocido como alias ‘El Monstruo’, estuvo precedida por un episodio que obligó a las autoridades paraguayas a activar protocolos excepcionales. Antes del traslado, los organismos de seguridad detectaron un plan de fuga que alteró por completo la hoja de ruta prevista y elevó el nivel de alerta en torno a uno de los internos considerados de mayor riesgo dentro del sistema penitenciario.

La advertencia surgió mientras el proceso judicial avanzaba en silencio. El penal de Emboscada, donde permanecía recluido, comenzó a mostrar un movimiento inusual de personal policial y militar. El refuerzo no respondía únicamente al proceso de extradición, sino a información sensible obtenida mediante labores de inteligencia que señalaban una maniobra en preparación.

Ese tipo de traslado, por su naturaleza, reduce el nivel de blindaje habitual del penal y abre espacios logísticos que pueden resultar críticos. Ante ese escenario, las autoridades asumieron que cualquier desplazamiento externo implicaba un riesgo elevado. La hipótesis central planteaba una posible intervención de cómplices durante el recorrido o en el entorno hospitalario.

La confirmación de esa amenaza motivó un cambio inmediato en las condiciones de reclusión. El interno quedó aislado en una celda de máxima seguridad, bajo vigilancia permanente mediante cámaras y control directo del personal penitenciario. Las visitas se suspendieron por completo y los movimientos dentro del penal se limitaron al mínimo indispensable.

Refuerzo del perímetro y control interno

Primera imagen de Erick Moreno
Primera imagen de Erick Moreno Hernández, alias 'El Monstruo' al inicio de su traslado desde el penal 'La Emboscada' con rumbo al Perú. (Foto: Latina)

La respuesta institucional no se limitó al interior del penal. En los alrededores del establecimiento se desplegaron efectivos policiales y militares con la misión de resguardar el perímetro externo. El control incluyó patrullaje constante, verificación de accesos y supervisión continua de cualquier actividad sospechosa.

Los agentes penitenciarios recibieron instrucciones precisas para monitorear cada acción del interno. La vigilancia se mantuvo durante las veinticuatro horas, con énfasis en evitar cualquier incidente que pudiera interferir con el proceso de extradición. La experiencia regional demostró que un solo hecho delictivo cometido en territorio extranjero podría bloquear o retrasar una entrega judicial.

El Poder Judicial paraguayo también adoptó medidas de cautela. Las resoluciones vinculadas al traslado se manejaron sin difusión pública previa. Los horarios y rutas se modificaron en más de una ocasión para impedir anticipaciones externas. La consigna fue clara: reducir al máximo la previsibilidad del operativo.

Cambios en la logística del traslado

Vuelo que traslada a Erick
Vuelo que traslada a Erick Moreno a Perú: dos escalas antes de la entrega en Lima| Foto: Captura de Latina/PNP

El plan de fuga detectado influyó directamente en la decisión de descartar rutas terrestres convencionales. El trayecto entre el penal y el aeropuerto presentaba sectores considerados vulnerables, con tramos sin infraestructura adecuada y escasa capacidad de reacción ante una emboscada.

Ante ese riesgo, las autoridades optaron por un esquema aéreo bajo resguardo militar. El traslado se adelantó respecto al horario inicial y se ejecutó desde una base de la Fuerza Aérea Paraguaya, lejos de instalaciones civiles. Antes de la entrega, el interno pasó por evaluaciones médicas formales para dejar constancia de su estado físico.

El despliegue de seguridad incluyó vehículos blindados, unidades motorizadas, ambulancias y apoyo aéreo. La coordinación se realizó entre la policía paraguaya, Interpol y representantes peruanos, todos bajo un protocolo diseñado para neutralizar cualquier intento de interferencia.

La detección temprana del plan de fuga permitió a las autoridades anticiparse a un escenario de alta complejidad. La combinación de inteligencia, control penitenciario y cooperación internacional resultó determinante para mantener el proceso bajo control.

El plan de fuga no llegó a ejecutarse. La vigilancia constante, el aislamiento del interno y la modificación total de la logística cerraron las brechas detectadas. Bajo ese esquema, el traslado avanzó sin incidentes, con un nivel de seguridad ajustado a la amenaza previamente identificada.